'Anboto': la etarra que ordenó matar en León

La etarra, acusada de ordenar el asesinato en León del comandante de artilleria Luciano Cortizo Alonso en 1995, ha sido entregada este miércoles a España | Paranoica y obsesionada con la independencia quería ser jefa de la Ertzaintza

'Anboto', en una imagen de archivo./El Correo
'Anboto', en una imagen de archivo. / El Correo
ÓSCAR B OTÁLORABilbao

María Soledad Iparraguirre Guenechea, alias 'Anboto', acusada de ordenar el asesinato en León del comandante de artilleria Luciano Cortizo Alonso en 1995, ya está en España. Francia ha entregado este miércoles a la etarra a las autoridades españoles en el primer paso antes de sentarse en el banquillo.

Paranoica y obsesionada 'Anboto' fue elegida por ETA para leer su declaración final. Precisamente ella era una de las mujeres que mejor representa la derrota y el viaje a la nada que ya significan las siglas de la banda. Soledad Iparragirre, 'Anboto' o 'Marisol', es una terrorista que soñaba con ganar la guerra con el Estado, conseguir el poder el Euskadi y ser nombrada general de la Ertzaintza. Toda su fantasía terrorista terminó en la celda de una cárcel de París hasta su traslado a España.

Soledad Iparragirre nació en Escoriaza, Gipuzkoa, en 1961. Su vida ha estado marcada por los hombres con los que se relacionó. Su padre, Santiago Iparragirre, era un colaborador de la banda que escondía explosivos en la cuadra del caserío y tuvo que huir a Francia al ser descubierto por las fuerzas de seguridad. Uno de sus primeros novios, José Manuel Aristimuño, 'Pana', murió en el centro de Vitoria en 1981, en un enfrentamiento a tiros con agentes de la Policía. Ella cruzó la frontera y regresó a la capital alavesa, esta vez, como componente del 'comando Araba'. Su compañero en ese momento era José Javier Arizkuren Ruiz, 'Kantauri'.

«Cuando ETA gane esta guerra»

En esos años contaron con el apoyo de varios miembros de la Ertzaintza que eran colaboradores de ETA. Uno de ellos relató años más tarde la siguiente frase que escuchó a 'Anboto', a la que tenía escondida en su vivienda: «Tú tienes que estar tranquilo. Dentro de unos años, cuando ETA gane esta guerra y consigamos el poder en Lakua, 'Kantauri' y yo seremos altos mandos de la Ertzaintza. Y a ti te ascenderemos», calmaba 'Anboto' al agente de la Policía vasca, angustiado por la posibilidad de ser detenido.

El 'comando Araba' fue desmantelado, los policías vascos que colaboraban con los terroristas fueron arrestados, encarcelados y expulsados de la Ertzaintza. 'Anboto' volvió a esconderse en Francia.

14 asesinatos

La terrorista se enroló en el 'comando Madrid', en el que estuvo activa hasta 1992. Por su actividad en esos años se le imputan 14 asesinatos. El 92 fue otro año de desastre para ETA. La gran ofensiva con la que pretendía poner al Estado al borde del abismo con el escenario de fondo de las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla nunca se puso en marcha. Las fuerzas de seguridad lo evitaron y además detuvieron a la cúpula de ETA .

La captura el 27 de marzo de 1992 en Bidart de los tres jefes de la banda -'Pakito', Txelis' y 'Fiti'- permitió a 'Anboto' ascender. Fue nombrada jefa de los 'comandos legales' -los no fichados por la Policía- de la banda y se convirtió en uno de los mandos con mayor peso en la organización. En esas fechas inició una relación con Mikel Albizu Uriarte, 'Antza', el último jefe de ETA con cierto carisma.

La pareja fue detenida el 2 de octubre de 2004 en Salles de Bearn, Francia, en una villa en la que guardaban armas y dinero. Para entonces, Iparragirre era también la jefa de las finanzas. La banda era dirigida en ese momento como un asunto familiar. Incluso habían tenido un hijo que, según algunas fuentes, nació en la clandestinidad en Cuba. Ordenaban asesinatos y repartían armamento a los comandos mientras llevaban a su hijo a una escuela libertaria dirigida por dos anarquistas.

Delirio mesiánico

Ese delirio mesiánico que llevaba a 'Anboto' a vaticinar que ella sería jefa de la Ertzaintza no había desaparecido con los años. En los ordenadores de su pareja encontraron un plan elaborado por 'Antza' para conseguir la independencia de Euskadi al que habían puesto incluso fechas y plazos.

En una desconexión con la realidad absoluta, que el día de la disolución se revela como una absurdo mayúsculo, los jefes etarras aseguraban que la banda conseguiría en 2007 la amnistía de todos los presos, un año después de que Francia y España hubieran reconocido el derecho de autodeterminación. Según su calendario de fantasía, en 2012 las fuerzas de seguridad y ETA se pedirían perdón mutuamente. La disolución final sin ninguna contrapartida anunciada en su día por 'Marisol', comparada con sus documentos y sus afirmaciones, ejemplifica como pocos elementos la locura criminal de ETA en su historia.

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Eta, León