Un nuevo amigo para Adam

Un nuevo amigo para Adam

Gemma, la madre de un niño con autismo busca fondos con los que poder adquirir un perro amaestrado que sirva de guía y ayude al pequeño a continuar en el colegio ordinario de Villoria de Órbigo

NACHO BARRIO-LEONOTICIAS.COM león

En el día a día de Adam existen pocos momentos para el aburrimiento. El pequeño se despierta sobre las seis de la mañana («cuando no es antes», como afirma Gemma Fradejas, su madre) para ir horas después al colegio de Villoría de Órbigo -un humilde centro de la provincia donde «todos le adoran, tanto niños como profesores»-. Después toca ir al Colegio Especial de Astorga, comer en casa y salir corriendo a León capital para recibir terapia. Dentro del jaleo suele quedar algún rato para jugar con su hermana Alba a lo que apetezca antes de caer rendido en la cama.

A Adam, que sopló cuatro velas en su último cumpleaños, le quedan dos para llegar a primero de Primaria, momento en el que tendrá que haber avanzado lo suficiente para poder continuar en el colegio ordinario y continuar así con la formación reglada. Con este objetivo entre ceja y ceja, los expertos que trabajan con este pequeño con autismo sugirieron las ventajas que podría aportar un perro especialmente adiestrado en ayudar a Adam con la causa académica. La idea sonó realmente bien para la familia, pero el coste del can frenó las expectativas. Cerca de 15.000 euros separan a Adam de su amigo perruno, que podría ayudarle a «ser más autónomo y a soltarle poco a poco a la hora de hablar», como asegura su madre.

«Me dicen que soy una luchadora, pero aquí el que lucha cada día es él, por lo que rendirse no entra en nuestro vocabulario», comenta Gemma, orgullosa de un Adam que no pierde de vista su tablet repleta de juegos. Y es que el del pequeño leonés no ha sido un camino sencillo, encontrando momentos como aquel en el que quiso acudir a la guardería municipal de nuevo pero encontró las puertas cerradas «porque igual pegaba a algún niño al tener autismo». Para bien del niño y de la sociedad y con la ayuda de Autismo León, Adam pudo continuar en el centro.

Aunque con el avance de los tiempos la concienciación también ha continuado su paso, éste se hace en ocasiones demasiado lento: «Hay que trabajar mucho aún para que la sociedad vea bien que los niños con autismo se integren con el resto, porque esa convivencia es buena para todos», asegura Gemma.

Quince meses son los que necesita la mascota para adiestrarse de cara a ayudar a Adam como se merece. Un proceso que tiene un coste realmente elevado, y para el que la madre del pequeño ha pensado en recurrir a la ayuda de personajes relevantes «que puedan contribuir a la causa». Por ello, Gemma pone a su disposición un correo electrónico (lunapancho@hispavista.com) en el que espera recibir la ayuda altruista de todo aquel que quiera aportar a la causa. Dos años quedan para que Adam llegue a Primaria, y la llegada del perro haría que Adam siga sin tener tiempo para aburrirse.