La corrupción de la extrema derecha fuerza el adelanto electoral en Austria

El vicecanciller austríaco y líder del partido ultranacionalista FPÖ, Heinz-Christian Strache./EFE
El vicecanciller austríaco y líder del partido ultranacionalista FPÖ, Heinz-Christian Strache. / EFE

El líder ultranacionalista Strache ha dimitido tanto de su cargo de vicecanciller como del liderazgo del FPÖ tras divulgarse un vídeo que demostraría que ofreció contratos estatales a un oligarca ruso a cambio de respaldo político

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

Presionado por miles de manifestantes que exigían un adelanto electoral a las puertas de la sede del gobierno austríaco y acuciado por el escándalo que había provocado una crisis existencial para su socio en el Ejecutivo, Sebastian Kurz, canciller federal de la república alpina y presidente del Partido Popular Austríaco (OEVP) anunció este sábado el fin de la coalición con los populistas del Partido Liberal (FPOE) y el adelanto de los comicios legislativos.

El joven líder conservador anunció haber solicitado ante el presidente federal, Alexander van der Bellen, la convocatoria de los ciudadanos a las urnas «en la más pronta fecha posible». Kurz no tuvo otra alternativa. La publicación menos de 24 horas antes de un vídeo rodado con cámara oculta en el verano de 2017 y en el que se veía al presidente del FPOE y vicecanciller austríaco, Hans Christian Strache, negociar con la presunta sobrina de un oligarca ruso poco menos que la venta de su país a cambio de financiación para la campaña electoral de su partido ese año reventó la alianza de gobierno de conservadores y ultraderechistas.

«Basta ya», dijo Kurz con vistas a esas revelaciones ante las cámaras de televisión en una comparecencia pública que se retrasó más de seis horas desde su anuncio. El presidente del OEVP acusó a los liberales populistas de dañar seriamente la imagen del país y del proyecto de reformas iniciado por su gabinete. El máximo mandatario austríaco, confirmó haber hablado con Kurz sobre el adelanto electoral y subrayó que «las imágenes que nos alcanzan desde este viernes suponen una conmoción». Van der Bellen afirmó que «se trata de imágenes vergonzosas y nadie debe avergonzarse de Austria». El presidente federal afirmó: «Nosotros no somos así», en alusión al comportamiento de Strache, que a cambio de dinero para su partido ofrece a la mujer en el vídeo jugosos contratos estatales para la construcción de infraestructuras y ayuda para la compra de la mayoría de las acciones del rotativo 'Kronen Zeitung', el más influyente medio de comunicación de la república alpina, con el fín de que fuera favorable al FPOE. «Eso es una indignante falta de respeto hacia los ciudadanos y ciudadanas, una falta de respeto que no pienso tolerar», afirmó el presidente federal.

Pocas horas antes Strache anunciaba su dimisión como vicecanciller federal y presidente del Partido Liberal Austríaco (FPOE) en un intento de facilitar la continuidad de la coalición de gobierno en Viena a las órdenes de Kurz. «Mi persona no puede ser la causa» de que la coalición fracase, dijo Strache para justificar su decisión. Sin embargo, el líder populista minimizó sus declaraciones en el comprometedor vídeo, afirmó que siempre ha respetado el estado de derecho y cargó contra los desconocidos autores del mismo y los responsables de su difusión. Se trata, dijo Strache, de un «atentado político» y un «trabajo por encargo» realizado por unos servicios secretos que no identificó, a los que acusó de tenderle una trampa para desacreditarle. El ya expresidente del FPOE se disculpó por su «comportamiento de macho borracho» en Ibiza, propio de «un jovencito fanfarrón». Todo fue una «historia alcoholizada» en la que se fue de la lengua, pero durante la que dijo haber respetado la ley austríaca, pese a que ofreció socavar el estado de derecho en su país y atentar contra la libertad de prensa para complacer a la presunta oligarca rusa y conseguir su influencia y respaldo económico para llevar a su partido al poder en las legislativas de octubre de ese año.

Sebastian Kurz comentó que fue consciente de la resistencia que provocaría la formación de una coalición de conservadores y populistas tras las elecciones hace dos años, pero que en aquel momento era la única opción que había para formar un ejecutivo. Sobre el polémico vídeo, señaló que «su contenido es como es», para seguidamente criticar la iniciativapor «el abuso de poder, el manejo del dinero de los contribuyentes y la percepción de los medios» en Austria mostrada por el que hasta este sábado había sido su socio de gobierno. El joven jefe del gobierno de Austria subrayó su intención de seguir trabajando por el país «con el apoyo de la mayoría de la población», pero reconoció que le será complicado conseguir socios para una nueva coalición. «El FPOE no podrá ser y los socialdemócratas no comparten mis contenidos», señaló Kurz, que tendrá tiempo hasta comienzos del próximo otoño, cuando probablemente se celebren los comicios adelantados, para sondear alternativas para una nueva alianza.