Salvini pretende censar a los gitanos y preparar «un plan de desalojo» de sus campamentos

Matteo Salvini. /EP
Matteo Salvini. / EP

El ministro del Interior pone de nuevo en el punto de mira a los alrededor de 40.000 'rom' que viven en Italia para que «empiecen a pagar por los servicios que reciben»

DARÍO MENORCorresponsal en Roma (Italia)

Asfixiado por la investigación abierta a un miembro de su partido, la Liga, por intentar abrir una presunta vía de financiación ilícita en Rusia, Matteo Salvini desempolvó ayer una medida anunciada el año pasado y que no tuvo recorrido porque va contra la ley: censar a los residentes en los campamentos de gitanos que existen en Italia para localizar a los ilegales y «preparar un plan de desalojo». Es lo que pidió por carta a los delegados de Gobierno, que tienen dos semanas para preparar sus informes con los que arrojar luz sobre «las situaciones de ilegalidad y de degradación que frecuentemente se registran en estos asentamientos y que a menudo constituyen un peligro para el orden público y la seguridad». Salvini espera que con la información obtenida, que debe detallar el estado de los menores de edad residentes incluyendo su tasa de abandono escolar, los alcaldes puedan «restaurar las condiciones de legalidad» y llevar adelante «un progresivo desalojo de las áreas ocupadas de forma abusiva».

Fue en junio del año pasado, al poco de tomar posesión como ministro del Interior, cuando Salvini dijo que había que controlar «quiénes, cuántos y cómo» son los gitanos residentes en Italia para expulsar a los que se encuentren en situación irregular. «Los 'rom' italianos, por desgracia, te los tienes que quedar en casa», declaró entonces en una entrevista en Telelombardía. Según sus estimaciones, en Italia viven unos 40.000 gitanos en campamentos. Su propuesta generó una gran polémica, pero no prosperó porque la legislación italiana prohíbe hacer un censo según la etnia de pertenencia.

El ministro del Interior vuelve ahora a su viejo plan para que los gitanos «empiecen a pagar por los servicios que reciben», aunque no faltan las voces que señalan que se trata de un intento más para tapar el escándalo por la supuesta trama de financiación rusa de la Liga. Su propio socio en la coalición de Gobierno, el líder del Movimiento 5 Estrellas (M5E) Luigi di Maio, consideró que trataba de «desviar la atención» de este asunto con su otro movimiento inesperado de estos días: convocar a 40 representantes de sindicatos y asociaciones empresariales para preparar los próximos Presupuestos, una tarea que no le corresponde a él sino al primer ministro. Finalmente, el líder de la Liga aceptó este martes comparecer en el Parlamento para dar explicaciones por la trama de financiación rusa, como llevaba días exigiéndole el opositor Partido Democrático.

Siempre ávido de protagonismo, Salvini aseguró que los militantes neonazis detenidos el pasado lunes con un auténtico arsenal de guerra en su poder, entre el que destacaba un misil aire-aire, pretendían atentar contra él. «Es una más de las muchas amenazas de muerte que me llegan cotidianamente», dijo, aunque la Policía no confirmó que los ultraderechistas le tuvieran entre sus objetivos.

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