Merkel carga en el Bundestag contra los nacionalismos

La canciller alemana, Angela Merkel. /Efe
La canciller alemana, Angela Merkel. / Efe

La canciller alemana se gana la ovación de la Cámara con un enérgico discurso en defensa del «multilateralismo» y la cooperación

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

Hacía tiempo que la canciller alemana, Angela Merkel, no cosechaba tantos aplausos en el pleno del Bundestag, el Parlamento federal. No solo los obligados de su grupo conservador, sino también de la oposición verde e incluso de La Izquierda. Hasta el socialdemócrata Johannes Kars, notorio gruñón de la Cámara y crítico de la líder cristianodemócrata, hizo una excepción en sus veinte años de carrera como diputado para por primera vez alabar a la mandataria germana y celebrar su «magnífico discurso».

En su primera intervención tras su renuncia a la presidencia de la Unión Cristianodemócrata (CDU) -que se hará efectiva en el congreso de su partido a principios de diciembre- y el anuncio de que ésta es su última legislatura al frente del Ejecutivo, Merkel defendió por primera vez su legado político con un discurso en el que abogó apasionadamente por el multilateralismo. «Sin compromiso», dijo la canciller enérgicamente, para a continuación subrayar que «el nacionalismo en su versión más pura» es el de «aquellos que piensan que son capaces de resolver todo solos y únicamente son capaces de pensar en sí mismos».

«Eso no es patriotismo», aseguró Merkel sin citar nombres, pero en clara referencia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y también a líderes de países socios de la Unión Europea como Viktor Orban, primer ministro de Hungría, o la coalición populista en el Ejecutivo de Italia. A su juicio, el patriotismo verdadero es aquel que contempla los intereses de otros en interés propio y acepta situaciones de beneficio mutuo. Frente al aislacionismo y el egoísmo nacionalista, para la canciller federal no existe alternativa a la cooperación internacional y las respuestas comunes a los retos globales.

Pacto para la migración

«El interés alemán significa pensar siempre también en los demás. Este es el éxito de Europa. Este es el éxito de un mundo multilateral», dijo la líder conservadora alemana. En ese sentido defendió también el pacto para la migración de la ONU que han rechazado países como Estados Unidos, Austria o Hungría con el argumento de que amenaza su soberanía, pese a no ser un acuerdo vinculante ni de obligado cumplimiento, sino una serie de propuestas para atajar mediante la cooperación internacional un problema de carácter planetario. Ese pacto «es un intento de respuesta correcta» a una cuestión global que debe resolverse de manera multilateral, afirmó la jefa del Gobierno germano, quien criticó a quienes tratan de desacreditarlo, también en sus propias filas.

La canciller recordó que las raíces de la Organización Internacional para las Migraciones no se encuentran en un pasado reciente sino en los años inmediatamente posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando en Europa había 13 millones de desplazados, en gran parte de origen germano, buscando un nuevo hogar y una nueva patria. Y su mensaje a quienes se niegan a participar en la solución de los problemas migratorios actuales, como los populistas en el mundo o en este país de la mano de la xenófoba Alternativa para Alemania fue claro: dejad de hacer como si Europa, como si Alemania nunca se hubieran visto afectadas por una crisis de refugiados.

 

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