'El candidato del futuro' renuncia ahora al liderazgo conservador

Matt Hancock. /AFP
Matt Hancock. / AFP

El ministro Hancock no apoyará a Johnson, que ha hecho más probable un 'brexit' abrupto

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

El ministro británico de Sanidad, Matt Hancock, ha renunciado a seguir en la carrera para ser el futuro primer ministro tras lograr 20 votos en la primera votación, el jueves, y comprender que él se presentó como «un candidato para el futuro, enfocado en lo que debemos hacer tras el 'brexit', pero el partido está buscando a alguien más centrado en el aquí y ahora».

En la siguiente votación, el martes, habrá seis candidatos, que intentarán captar a los diputados que apoyaron a Hancock, quien decidirá en los próximos días a quién votará. Ha adelantado que no será el favorito, Boris Johnson, porque habría contemplado en una reunión con los 'brexiters' radicales la posibilidad de suspender el Parlamento para lograr la marcha sin acuerdo.

La noticia de 'The Times' tiene su fuente en uno de los asistentes a la reunión, que informó al diario de que Johnson «no descartó» la suspensión. No habría pronunciado esas palabras sino que habría rehusado confirmar o negar el descarte. La suspensión del Parlamento para acallar a la oposición mayoritaria a una marcha sin acuerdo es considerada como no constitucional y comprometería a Isabel II.

Según el sondeo de 69 economistas que la agencia Reuters realiza periódicamente, la probabilidad de una marcha sin acuerdo ha aumentado diez puntos porcentuales. Es tercera, con un 25% de probabilidad, adelantando ahora a la opción de revocar el 'brexit'. Lo más probable entre los sondeados es que Bruselas y Londres firmen un acuerdo comercial, por delante de la permanencia en el mercado común. Ha aumentando el número de los que no tienen un pronóstico.

Johnson ha confirmado que participará en un debate televisado con los candidatos que sobrevivan el filtro del martes, que eliminará a quienes no lleguen a 33 votos o al menos votado. Los estrategas de la campaña del exalcalde de Londres lo mantienen lejos de los micrófonos por el temor a que cometa un disparate que ponga en peligro su victoria.