La capitana del Sea Watch pide silenciar a Salvini en las redes

Rackete abandona en el barco arrestada por la Policía. /Guglielmo Mangiapane (Reuters)
Rackete abandona en el barco arrestada por la Policía. / Guglielmo Mangiapane (Reuters)

Carola Rackete mantiene el pulso con el ministro del Interior y le denuncia por difamarla e «instigar» las amenazas, incluso de violación, que recibió

DARÍO MENORCorresponsal en Roma (Italia)

Sigue el pulso entre Matteo Salvini y Carola Rackete, la capitana del buque humanitario Sea Watch 3 que el 29 de junio entró sin permiso tras solicitarlo durante días en el puerto de Lampedusa para desembarcar a 40 inmigrantes salvados en el Mediterráneo central. Después de que el ministro del Interior italiano la llamara «pirata» y «delincuente», el abogado de Rackete presentó ayer una denuncia por «difamación agravada» e «instigación a delinquir» contra Salvini solicitando el bloqueo de sus cuentas en las redes sociales por propagar el odio contra ella.

Entre otras lindezas, el líder de la Liga publicó fotos de la socorrista alemana con la leyenda 'Wanted' (Se busca), como si se tratara de una criminal, y la señaló «como un objetivo de conductas amenazantes e injuriosas, cuando no violentas», según el abogado. La denuncia considera que Salvini instigó la ristra de amenazas que Rackete recibió, incluso de violación, tanto en las redes como por parte de las personas que contemplaban la maniobra de atraque del 'Sea Watch 3' en Lampedusa.

El líder de la Liga se tomó con ironía la denuncia en una conversación por Internet con sus seguidores. «Agarremos bien esta página Facebook porque Carola quiere cerrarla. Cuidado chicos. Desde hace años nos conocemos, me soportáis y escucho vuestros consejos, pero tal vez todo esto se ha acabado porque ha llegado la señorita Carola Rackete», dijo el ministro antes de volver a arremeter contra la socorrista, que será interrogada el día 18 por la Fiscalía de Agrigento por haber favorecido supuestamente la inmigración ilegal. La capitana del Sea Watch 3 también estuvo acusada de «resistencia o violencia contra una nave de guerra» por la maniobra de desembarco de los inmigrantes, pero la jueza de instrucción la dejó libre sin medida cautelar alguna.

El pulso con Salvini ha convertido a Rackete en un símbolo de solidaridad internacional que cada día recibe nuevas muestras de apoyo. La última llegó ayer de la ciudad de París, que anunció que le otorgará junto a la también socorrista Pia Klemp la medalla de honor para reafirmar «su apoyo a las mujeres y hombres que trabajan en el rescate de migrantes». Salvini reaccionó con su tono habitual: «La Alcaldía de París no tiene nada mejor que hacer».

Más dura fue Giorgia Meloni, líder del partido ultraderechista Hermanos de Italia, quien consideró el gesto «una provocación inaceptable» y pidió convocar al embajador francés en Roma para pedirle explicaciones. Meloni ya había conseguido superar a Salvini al pedir el hundimiento del Sea Watch 3.