Julian Assange, condenado a 50 semanas por saltarse la libertad condicional

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, llega a la corte en Londres./AFP
El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, llega a la corte en Londres. / AFP

Las autoridades suecas tienen que anunciar si reactivan la extradición, antes de que se juzgue su envío a Estados Unidos

IÑIGO GURRUCHAGALondres

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, tendrá que cumplir una pena de cárcel de 50 semanas como castigo por romper en 2012 las condiciones que le habían impuesto los jueces británicos para permanecer en libertad, a la espera de la sentencia definitiva sobre su extradición a Suecia, que lo demandaba por supuestos delitos sexuales contra dos mujeres.

Assange, que había permanecido desde entonces en el interior de la Embajada de Ecuador, fue extraído por la Policía de Londres del interior de la legación diplomática el pasado 11 de abril. El país latinoamericano le había retirado su protección y fue detenido. Esa mista tarde el juzgado que le había dado la libertad condicional lo declaró culpable de haber burlado las condiciones.

La sentencia, dictada por el tribunal penal de Southwark, en la ribera sur del Támesis, llegó en una sala abarrotada, como todas las que han acogido vistas del largo 'caso Assange'. La juez, Deborah Taylor, calificó su ejemplo como uno de los más graves que quepa imaginar. El coste de vigilancia de la embajada por la Policía habría llegado a los 18 millones de euros.

El abogado de Assange, Mark Summers, leyó una carta del procesado en la que justifica su fuga por las circunstancias excepcionales en las que se encontraba. Temía una extradición a Estados Unidos si era enviado a Suecia. Ese temor y las amenazas que recibía de ser allí condenado a penas muy graves desbordaron todos sus pensamientos, según el abogado.

Casos

En la carta pide disculpas a «quienes consideren que les traté sin respeto». Las circunstancias de 2012 presentan varios candidatos a quejarse: dos mujeres suecas que le denunciaron por delitos clasificables en algunos casos como violación, las autoridades judiciales de Suecia y Reino Unido, el contribuyente británico, y amigos o simpatizantes que depositaron cerca de 200.000 euros de su fianza.

Assange saludó a sus simpatizantes con el puño cerrado cuando era conducido de nuevo a la cárcel, donde tendrá que esperar la decisión de la Fiscalía de Estocolmo para conocer sus siguientes pasos procesales. Una de las supuestas víctimas de Assange ha pedido que se reactive el caso, abandonado en 2018 ante la imposibilidad de que el acusado se personase en Suecia para cerrar la instrucción fiscal.

Si la Fiscalía sueca renueva la demanda de extradición, esa causa tendrá prioridad ante la demanda que autoridades judiciales del Estado de Virginia emitieron el mismo 11 de abril, tras la detención de Assange en la Embajada ecuatoriana, en la que piden el envío del detenido para ser procesado por conspirar con la exsoldado Chelsea Manning para entrar en un sitio restringido del sistema de datos de la Administración americana.