España también sufre el 'show' de Trump

Donald Trump./Reuters
Donald Trump. / Reuters

Pedro Sánchez se ve obligado a rectificar y promete intentar llegar al 2% del PIB en defensa en 2024 por las presiones del presidente de EE UU

ADOLFO LORENTECorresponsal en Bruselas

Quería protagonismo y lo tuvo. Quería marcar la agenda y lo hizo. La temida visita del presidente de Estados Unidos a Bruselas dejó este jueves dos buenas noticas. La primera, a eso de la una de de la tarde, fue su marcha rumbo a Reino Unido. La segunda, que la OTAN sale viva del 'show' de Donald Trump. Y esto no es poca cosa después de dos días en los que la palabra diplomacia quedó proscrita en una reunión en la que participaron nada menos que 29 jefes de Estado o de gobierno.

Si la primera jornada de la cumbre bianual de la Alianza Atlántica ya fue cuando menos surrealista con durísimos ataques a Alemania por estar «cautiva» del gasto ruso o por exigir a los aliados que dupliquen el gasto en defensa hasta el 4% del PIB, este jueves, el guión se rompió en mil pedazos a las primeras de cambio. Si alguien pensaban que Trump había gastado toda la munición el miércoles se equivocó de plano. Quedaba artillería, demasiada. Que se lo pregunten al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que se vio obligado a rectificar y a prometer más gasto en defensa después de que el inquilino de la Casa Blanca le señalase junto a Alemania por ser uno de los países ricos que menos gasta (está empatado en la penúltima posición con Bélgica y sólo superado por Luxemburgo).

La primera sesión de trabajo abordaba la relación con Ucrania y Macedonia con los mandatarios de ambos países. Pero cuando llegó el turno de palabra de Donald Trump, volvió a insistir en el gasto en defensa, en la necesidad de que los aliados europeos y Canadá, a quienes llamó «morosos» el día antes, inviertan mucho más para alcanzar al menos el objetivo del 2% aprobado en la cumbre de Gales de 2014. Eso, como poco.

«Tú, Angela»

«El tono fue mucho más duro que el día anterior», admitían fuentes diplomáticas, que explicaron que el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, se vio obligado a convocar una reunión extraordinaria 'ad hoc' entre los 29. A solas. Es decir, que invitó a sus invitados a salir por la puerta. Volvió a cargar las tintas contra Alemania dirigiéndose a la canciller con un «tú, Angela», pero también se refirió a otros países a los que citó con nombres y apellidos. Entre ellos España. Sánchez, dada la situación, pidió intervenir y volvió a defender lo dicho el día anterior, que hay que fijarse más en la calidad del gasto y no tanto en la calidad, que España está «muy comprometido y es un aliado fiable». Quizá no le falte razón, pero el problema, primero, es explicárselo a Trump y, segundo, convencerle. Una misión complicada, sin duda.

La situación generada era tan tensa que a mediodía, se filtraba la noticia de que Trump había amenazado a sus colegas con abandonar la Alianza Atlántica si no se cumplían sus deseos. 'O jugáis como yo digo o me llevó el balón, que es mío'. En efecto, todo muy de patio de colegio.

Minutos después, sorprendió a todos organizando una rueda de prensa en la que Trump emuló al mejor Trump. El 'show' era esto. Estuvo más de media hora contestando a una treintena de preguntas y periodistas de cualquier medio y nacionalidad. Domina la escena como nadie. Choca incluso comprobar cómo disfruta. Un periodista croata le preguntó si cuando se montarse en el Air Force One iba a tuitear lo contrario de lo que estaba diciendo y él, sonriente, le respondió dándole la enhorabuena por el pase a la final del Mundial y aprovechó para definirse como «un genio muy estable».

La hoja de ruta de Rajoy

Respecto a la cumbre, todo estupendo. «La OTAN es mucho más fuerte que hace dos días. Han sido dos jornadas realmente increíbles. La OTAN es una máquina puesta a punto en la que la gente paga más que nunca», recalcó ante el asombro general. Lo que parecía que no servía hace quince minutos, ahora era poco menos que el mejor invento del mundo.

Quien puede dar buena fe de lo que significa sufrir el 'show' de Trump es Pedro Sánchez. Su Gobierno llevaba días asegurando que no cumplirían el 2% del PIB pactado y este jueves, todo cambió en un visto y no visto. Lo hizo, eso sí, de forma ambigua, sin concretar exactamente si se refiere al 2% acordado en la cumbre de Gales de 2014 o al 1,53% que diseñó el último Gobierno del PP a través de la exministra de Defensa María Dolores de Cospedal. «Recogemos el testigo de otras administraciones que a su vez lo cogieron de otras. No queremos romper la coherencia en la política de seguridad de España. Cumpliremos o intentaremos llegar a los compromisos fijados por el anterior Gobierno», zanjó.

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