Trump mezcla las llamadas al diálogo con las sanciones al Líder Supremo iraní

Donald Trump explica las nuevas sanciones a Irán./AFP
Donald Trump explica las nuevas sanciones a Irán. / AFP

EE UU, Israel y Arabia Saudí refuerzan su alianza contra Irán ante la escalada de tensión por los seis ataques a petroleros este mes

MIKEL AYESTARÁNJerusalén

Estados Unidos lanza una nueva ofensiva diplomática en Oriente Medio para tratar de unir fuerzas ante Irán. Mientras Donald Trump mezcla las llamadas al diálogo con la imposición de nuevas sanciones, esta vez dirigidas al Líder Supremo y su círculo más próximo, su secretario de Estado, Mike Pompeo, viajó a Arabia Saudí y su asesor de Defensa, John Bolton, se encuentra en Jerusalén para participar en una cumbre de seguridad trilateral con sus homólogos ruso e israelí.

Desde la república islámica el asesor presidencial, Hesamedín Ashena, aseguró vía Twitter que «la disposición de Estados Unidos a negociar sin condiciones mientras mantiene las amenazas y las sanciones es inaceptable» y sugirió a la Casa Blanca que «si quieren algo que supere el acuerdo nuclear, deben ofrecer algo más, con garantías internacionales». La respuesta de Trump no se hizo esperar con una exigencia «muy sencilla» a los iraníes que consiste en «¡no armas nucleares y no más apoyo al terrorismo!».

Pompeo aterrizó en Riad pocos días después de que la relatora especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard, señalara al príncipe heredero Mohamed Bin Salman (MBS) como «responsable» de la «ejecución extrajudicial» del periodista Jamal Khassoggi. Pero este tema quedó fuera de las conversaciones que mantuvo con el rey Salmán y con el propio MBS, donde el asunto central fue la «cooperación bilateral para hacer frente a las actividades hostiles de Irán y combatir el terrorismo», según informó el ministerio de Información del reino. Riad y Washington acusan directamente a Teherán de estar detrás de los seis ataques sufridos por petroleros en el Golfo de Omán en poco más de un mes, pero los iraníes lo niegan.

Seguridad en Ormuz

Junto al golfo de Omán, el vecino estrecho de Ormuz es el otro gran punto caliente en la región tras el derribo la semana pasada de un avión no tripulado estadounidense por fuego iraní después de penetrar, según la república islámica, su espacio aéreo. Trump mandó un mensaje a países como China o Japón para instarles a contribuir en la seguridad de este punto de paso tan importante para el petróleo que se consume en todo el mundo.

«China recibe el 91% de su petróleo a través del estrecho, Japón el 61%, y muchos otros países igual. Así que, ¿por qué protegemos las rutas de navegación para otros países (durante muchos años) sin compensaciones?», planteó el presidente vía Twitter.

Pese a que Irán ha mostrado a la ONU las coordenadas del punto exacto en el que el dron fue derribado, el Pentágono niega que violara el espacio iraní. Trump frenó un ataque de represalia a las pocas horas y ha optado por una nueva ronda de sanciones económicas como medida de castigo, esta vez dirigidas al Líder Supremo y otros altos cargos como el ministro de Exteriores, Javad Zarif, uno de los grandes artífices del acuerdo nuclear que Trump rompió de forma unilateral. Los iraníes denunciaron también que Estados Unidos habría lanzado ataques cibernéticos contra los ordenadores que regulan los sistemas de lanzamientos de sus misiles y el ministro de Telecomunicaciones, Mohamad Yavad Yahromí, señaló que «ninguno ha tenido éxito».

Junto a Arabia Saudí, Israel es el segundo mayor aliado de Washington en la lucha contra Irán y el asesor de Defensa, John Bolton, se reúne en Jerusalén con sus homólogos ruso, Nikolái Pátrushev, e israelí, Meir Ben-Shabat. El Estado judío considera esta cumbre de «hito diplomático sin precedentes» y el tema central sobre la mesa será el conflicto en la vecina Siria, donde los iraníes son aliados de los rusos en la defensa del presidente, Bashar Al Assad. Moscú presta «especial atención a garantizar la seguridad de Israel», adelantó Pátrushev, quien recordó que en el país viven dos millones de rusos.