La investigación del accidente del avión ruso se orienta ahora hacia la actuación del piloto

La investigación del accidente del avión ruso se orienta ahora hacia la actuación del piloto

La parte delantera de la nave golpeó tres veces contra el asfalto durante el proceso de aterrizaje

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal en Moscú (Rusia)

Aunque, a juzgar por los testimonios de la tripulación y de muchos de los pasajeros que lograron sobrevivir a la catástrofe, parece que no hay duda sobre el hecho de que el Sujói Superjet-100 que ardió el domingo tras aterrizar en el aeropuerto moscovita de Sheremétievo fue alcanzado por un rayo, los investigadores creen que la causa real del accidente pudo ser la inadecuada actuación del piloto. En el accidente perdieron la vida 41 personas de las 78 que viajaban a bordo y 7 resultaron heridas.

«El primer error de los pilotos fue despegar pese a la tormenta. Luego, cuando la situación se complicó, aunque distaba mucho de ser catastrófica, aterrizaron en lugar de quemar queroseno», aseguró una fuente próxima a la investigación al diario ruso Kommersant. La misma fuente sostiene que «el aterrizaje se produjo a demasiada velocidad (...) lo que provocó un fuerte impacto de las ruedas con la pista. Eso hizo que el aparato empezara a dar saltos». En efecto, la parte delantera del avión golpeó tres veces contra el asfalto.

El diario económico RBK, por su parte, cita a un miembro del Comité de Instrucción, el órgano judicial ruso que está llevando la investigación, y señala que los motores debieron apagarse tras el aterrizaje y los pilotos nunca debieron abrir una de las ventanillas de la cabina, ya que actuó como el tiro de una chimenea e intensificó el incendio.

El director del canal RTVI, Alexéi Pivovárov, ha llevado a cabo sus propias pesquisas a partir de vídeos grabados en los móviles por testigos ocasionales. Pivovárov muestra en su reportaje cómo aterriza el Superjet-100, en donde no hay llamas por ningún lado, ni en motores ni en ninguna otra parte del fuselaje o las alas.

Efectivamente, se observa la brusquedad de la toma de tierra y cómo el avión empieza a bascular con el morro hacia arriba y abajo. Es entonces cuando aparecen en la parte trasera chispas que después se convierten en llamas e incendian toda la mitad trasera del aparato.

El piloto del Superjet-100, Denís Evdokímov, aseguró el lunes que el avión fue alcanzado por un rayo, por lo que parte del equipo electrónico de abordo quedó inutilizado. Explicó que «debido a un rayo, perdimos el contacto de radio y pasamos al régimen de pilotaje mínimo (...) Es decir sin ordenador, como es habitual, pero de forma directa. En régimen de emergencia». La torre de control ya informó el domingo de la pérdida de contacto con la tripulación. En declaraciones al diario ruso Komsomólskaya Pravda, Evdokímov señala también que el incendio se declaró «porque los depósitos estaban llenos».

Y ahí surgen las dudas de los investigadores: ¿el solo hecho de que el rayo dañara los sistemas de comunicación con tierra justificaba un aterrizaje de emergencia y con tanta precipitación?, ¿por qué el piloto no se deshizo del combustible antes de aterrizar? Pivovárov asegura en su material que el manual de pilotaje indica claramente que un avión no puede tomar tierra con todos los depósitos de carburante llenos. El enorme peso dificulta extraordinariamente la maniobra.

Otra cuestión que está causando controversia en Rusia ha sido el comportamiento de los pasajeros que lograron salvar la vida. En lugar de abandonar el avión lo antes posible y dejar libre los pasillos para posibilitar que las personas sentadas en la zona incendiada de la parte trasera pudieran huir del fuego, se dedicaran a tratar de recuperar el equipaje de mano de los compartimentos superiores. La mayor parte de los fallecidos sucumbieron, no quemados por el fuego, sino asfixiados por el humo.

Los bomberos tardaron más de la cuenta en acudir a extinguir las llamas, pero, al parecer, fue debido a que la información que se tenía en la torre de control es que el avión regresaba por un problema en el sistema eléctrico, no porque se hubiese incendiado en vuelo ningún motor. Esto indicaría que las llamas aparecieron inesperadamente al tocar tierra y no había ningún operativo preparado.

El Superjet-100, un avión polémico ya desde su creación, es de fabricación rusa. El que ardió el domingo pertenece a la compañía Aeroflot, la línea más importante hoy día en Rusia. El vuelo siniestrado debería haber cubierto la distancia entre Moscú y la ciudad norteña de Múrmansk. Regresó al aeropuerto media hora después del despegar.

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