EE UU intenta forzar el colapso de Venezuela con un embargo total

El presidente de EE UU, Donald Trump-/REUTERS
El presidente de EE UU, Donald Trump- / REUTERS

Es la primera vez que Washington aplica esta medida contra un gobierno occidental en más de 30 años

MERCEDES GALLEGONueva York

El histórico embargo a Cuba que no logró hundir al Gobierno de Fidel Castro ya tiene una prolongación en el continente americano. Mediante una orden ejecutiva, Donald Trump impuso a última hora del lunes -madrugada de este martes en España- un embargo similar a Venezuela «por usurpar el poder» del autodeclarado presidente Juan Guaidó.

Se trata de la primera vez en más de tres décadas que EE UU impone un embargo en el hemisferio occidental, donde sólo Cuba pagaba la furia de su vecino del norte. El último fue en 1988 contra el Ejecutivo de Noriega antes de la intervención militar en Panamá. En el resto del mundo, Irán, Siria y Corea del Norte son los otros tres países que les hacen compañía al sufrir la extrema medida que busca no sólo sancionar al país embargado sino a todos los que comercian con él.

«¿Quieres hacer negocios en Venezuela o quieres hacerlos con Estados Unidos?», resumió con su agresividad habitual John Bolton, el consejero de Seguridad Nacional de Trump que se ha propuesto derribar a los gobiernos de Venezuela e Irán. La respuesta a su pregunta era evidente para cualquier multinacional, «ya sea en EE.UU o Europa», aclaró. «Sus accionistas estarán preguntando a sus gerentes si merece la pena arriesgar sus negocios en EE UU por el goteo de ingresos que obtengan de un Gobierno ilegítimo», dijo.

Bolton se encontraba en Lima para la Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela que había convocado el Grupo de Lima. En teoría el objetivo era buscar una línea de diálogo con el Gobierno de Maduro a través de los países que no han reconocido a Juan Guaidó, pero Bolton dilapidó esa posibilidad con el anuncio del embargo, perfectamente coordinado para la ocasión.

Rendición de Madruro

Para Bolton, no se perdía nada, porque las negociaciones que se realizan en Barbados «no van a ninguna parte», zanjó despectivo. La única salida que ve es el rendimiento incondicional de Maduro. Para Rusia, que no acudió a la reunión de Lima al no tener carácter vinculante, EE UU ha boicoteado la posibilidad de una salida negociada con las nuevas presiones económicas, que tienen un mensaje muy directo para este país y China, los principales acreedores de Venezuela.

«¡A ambos les decimos que el apoyo que prestan a Venezuela es intolerable!», dijo Bolton en su discurso. «¡No redoblen una apuesta equivocada!», avisó por si están considerando nuevos préstamos. Y «para China, que ya se muestra desesperada por recuperar las pérdidas financieras, la vía más rápida para recuperar su dinero es apoyar un nuevo gobierno legítimo», sugirió.

Al consejero de Seguridad Nacional, que se ha hecho fuerte en la Casa Blanca de Trump, le acompaña un halcón histórico como Abrams, que está detrás de los escuadrones de la muerte en Centroamérica y fue condenado en el escándalo de financiar la contra nicaragüense con el dinero enviado especial para Venezuela. Junto a ellos también se encuentra el secretario de Comercio, Wilbur Ross, encargado de dejar claro a las multinacionales que «el efecto de las sanciones secundarias será real», puntualizó Bolton. «Si cualquier actividad ayuda a Maduro será sancionada».

En teoría los envíos de ayuda humanitaria están exento del embargo, así como el comercio de empresas estadounidenses que Washington estudiará «caso a caso», pero el empeoramiento de la situación humanitaria, cada vez más dramática, contribuye al discurso del Gobierno de Trump contra Maduro, al que acusa de provocar el sufrimiento de su pueblo. Más del 90% de los hospitales venezolanos tienen ya escasez de medicamentos, que el Gobierno no puede comprar al haber sido embargadas sus cuentas. Las 1.500 personas que murieron entre noviembre y febrero por esta causa serían solo las primeras víctimas colaterales.

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