La devastadora huella de un ciclón mortífero que deja mil fallecidos en Monzambique

Cuesta creer que sea la segunda ciudad más grande de Mozambique. Arrasada por el peor ciclón tropical en años, que ha tocado tierra sin piedad en todo el sureste africano. El 90 por ciento de Beira está devastada. Muy pocas casas han aguantado a los vientos de casi 200 km/h. Pero lo que realmente sobrecoge es la cifra de muertos que ya se maneja: hasta mil fallecidos según el presidente. Aunque viendo en lo que se ha transformado el país, crece el temor a que sean muchos más. Los equipos de rescate no paran de socorrer a quienes han tenido la suerte de no morir arrastrados por la riada. Familias enteras que se han librado de milagro de una corriente letal. A ésta le valió encaramarse a un árbol para no morir ahogada. El acceso es muy difícil en varias zonas. La fuerza del agua se ha llevado puentes y carreteras y muchos están incomunicados. En total, un millón y medio de afectados por este desastre natural. Y miles de desplazados que lo han perdido todo. A vista de dron, el panorama es desolador, todo convertido en un océano infinito.