Venezuela soporta el quinto apagón desde el mes de marzo

Caracas se recuperaba poco a poco de las siete horas sin suministro eléctrico./Reuters
Caracas se recuperaba poco a poco de las siete horas sin suministro eléctrico. / Reuters

El Gobierno de Nicolás Maduro achaca la interrupción del suministro a «un ataque electromagnético»

DAGOBERTO ESCORCIABogotá

El quinto gran apagón dejó sin energía eléctrica a Venezuela desde la tarde del lunes hasta altas horas de este martes. Los venezolanos viven así, a trompicones, experimentan la decepción y saborean con cuentagotas escasos momentos de ánimo. La versión oficial del Gobierno de Nicolás Maduro explicó que la interrupción del suministro eléctrico había sido consecuencia de «un ataque electromagnético». Otro más.

En plena época calurosa no tener electricidad no solo tiene efectos sobre la población en materia de transporte, sino también cuando llegan a sus casas, donde encender el aire acondicionado o los ventiladores es esencial para pasar una noche más o menos agradable. La oscuridad que viven los venezolanos les conduce a un estado de ánimo bajo, en el que ya les cuesta creer en algo.

LA CLAVE

Pacto de defensa interamericano.
El Parlamento desafía los cortes de luz y aprueba en una sesión atípica la reincorporación al TIAR

En medio de una jornada en la que fueron suspendidas las actividades laborales y escolares, el Metro de Caracas apenas funcionó en unas estaciones, y muchos Estados estaban en tinieblas, el líder opositor y presidente 'encargado' Juan Guaidó encontró una lucecita de esperanza. Consiguió que la Asamblea Nacional, de la que es presidente, aprobara la ley de reincorporación del país al TIAR (Tratado Interamericano Asistencia Recíproca). Pero hablar del TIAR es como hablar de algo surrealista, que se sabe que existe pero que nunca se ha utilizado.

El TIAR se conoce también por el nombre de Tratado de Río de Janeiro, ciudad donde se aprobó poco después de la Segunda Guerra Mundial. Se trata de un pacto de defensa interamericano, que nunca ha sido invocado. Guaidó no desea una intervención militar, ni que el país se incline en una espiral violenta. Pero con la aprobación del TIAR puede lograr que otros países intervengan y se involucren de forma decisiva en buscar soluciones a la crisis humanitaria que vive Venezuela.

Respaldo internacional

«El TIAR no es mágico, no es un botón que apretamos y mañana se soluciona todo», aclaró el gran opositor del gobierno chavista que lidera Nicolás Maduro. «Esta no es una solución que nos manda a nuestras casas, es todo lo contrario. Nos obliga a ejercer la mayoría en todos los terrenos», añadió.

Guaidó decidió someter la aprobación del TIAR a través de una moción de urgencia en la sesión de la Asamblea Nacional. Acababa de consultar en una reunión a los representantes del Grupo de Lima buscando más respaldo internacional de sus vecinos, y lo logró. Después consiguió la aprobación de los diputados de la AN en una sesión celebrada en la plaza Sadel del municipio de Baruta, a media hora en coche de Caracas, ante la negativa de la Guardia Bolivariana a permitir la entrada de periodistas en el Palacio Federal Legislativo.

Muy pocos venezolanos creen en la aplicación y los efectos del TIAR, como tampoco en la versión de los ataques electromagnéticos que sufre el sistema energético del país, después de los apagones sufridos el el 7, el 25 y el 29 de marzo, y el pasado 9 de julio.