Guaidó moviliza al pueblo para ablandar el corazón del Ejército

El líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó. / AFP

El autoproclamado presidente encargado pide a sus seguidores que este sábado se manifiesten pacíficamente en los cuarteles por el cambio

DAGOBERTO ESCORCIABogotá (Colombia)

Tocar la fibra sentimental de los militares, si es que la tienen. Visitar sus cuarteles, demostrarles que desean de corazón ver a la tropa combatiente de su lado como nunca antes lo ha deseado una sociedad civil. Ese es el principal objetivo de la manifestación que para este sábado, Juan Guaidó ha convocado al pueblo venezolano y que ha presentado como una «movilización nacional en paz a las principales unidades militares para que se sumen a la Constitución».

La estrategia del líder opositor al régimen chavista es única y muy clara. Y está fundamentada sencillamente en manifestaciones pacíficas, incluso ha llegado a pedir, después de la muerte de cuatro ciudadanos durante los actos del 30 de abril y 1 de mayo, que el pueblo no arriesgue su vida. Guaidó mantiene el sueño de derrumbar a Nicolás Maduro sin derramar una gota más de sangre. Su estrategia es la de protesta permanente, la acción popular diaria en la calle, los paros escalonados y la reprobación sectorial, y la organización y preparación de la Huelga Cívica Nacional.

No quiere más. Es optimista. Cuando el líder bolivariano habla de metralleta, la del autoproclamado presidente encargado está llena de palabras. Cree que con esas armas el régimen caerá. Reconoce que es un gobernante interino que está reclamando competencias para poder ordenar la transición y unas elecciones democráticas en Venezuela.

A las diez de la mañana comenzará la movilización hacia los cuarteles. «Si encontramos un piquete no vamos a pasar. Vamos a invitarlos para que se entreguen porque sabemos que hay mucho descontento. Iremos a entregar un mensaje. Queremos acercarnos más a la transición que anhelamos».

Guaidó avanza que todo siempre se hará de manera pacífica y que su pretensión es entregar un documento a las fuerzas políticas para que apoyen el fin de la usurpación. No teme al rechazo del lema preferido de los militares: «Leales, siempre; traidores, nunca». Él no piensa en eso: «Queremos que se pongan al lado de la Constitución, del lado de sus familias, del futuro de nuestra gente, de nuestros hijos, no del lado de Guaidó».

«Queremos vivir bien»

El 'presidente encargado' lanzó un mensaje lleno de optimismo: «Queremos vivir bien y vamos a seguir porque lo vamos a lograr. Estamos muy cerca. Cada vez somos más en las calles. Estamos trabajando para que nos llegue la luz y el agua». Guaidó, que este viernes celebraba el segundo aniversario de su hija María Eugenia, pidió a los periodistas que no le preguntaran por los plazos o el tiempo que puede llevar toda la 'Operación Libertad': «Tenemos el valor de la esperanza. Y no vamos a permitir que la gente pase hambre», dijo.

A la pregunta de un periodista extranjero sobre si había miedo, Guaidó contestó afirmativamente: «Hay miedo a que tengamos que ir al hospital a las 10 de la noche. Invito a un corresponsal a que haga esa operación». Y explicó las posibles inclemencias que viviría. Desde el encontrar un transporte hasta que al llegar al hospital encuentre que no hay antibióticos, o que el centro esté sin luz. «El riesgo de mortalidad de los venezolanos es mayor cada día», añadió.

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