El Gobierno argentino descarta llevar a la superficie el submarino

Imagen de achivo con Macri en una reunión sobre el submarino. /Reuters
Imagen de achivo con Macri en una reunión sobre el submarino. / Reuters

El Ministerio de Defensa asegura que no existen «posibilidades técnicas» de elevar el 'ARA San Juan', que pesa 2.500 toneladas y está a 907 metros de profundidad

MARCELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, decretó ayer tres días de duelo por el hallazgo del submarino 'ARA San Juan' -perdido hace un año- y anunció que se abre ahora «una etapa de serias investigaciones para conocer toda la verdad» sobre el naufragio. «Hoy es el día más triste», dijo al tiempo que expresó que «la confirmación de la muerte de los 44 tripulantes en circunstancias dramáticas causa un enorme dolor».

La alocución parece responder al reclamo de familiares que exigen el reflotamiento del buque, una tarea que el Gobierno no parece dispuesto a acometer. El ministro de Defensa, Óscar Aguad, reiteró ayer que no existen «posibilidades técnicas» de elevar la nave de 2.500 toneladas, hallada a 907 metros de profundidad en el Mar Argentino. «No voy a crear expectativas porque no se puede y lo asumimos de esa manera», remarcó.

Por su parte, la jueza Marta Yañez, a cargo de la investigación, fue menos contundente. Señaló que se reunirá con los familiares para analizar el material fotográfico y fílmico del sitio y así definir «si los satisface o no» para conocer lo que ocurrió. «Después se puede hacer un estudio serio atendiendo la profundidad en la que se encuentra y las complicaciones que pudieran surgir para ver si es factible un reflotamiento sin poner en riesgo la seguridad de nadie», advirtió.

La magistrada, una funcionaria clave junto con los familiares para mantener viva la búsqueda, confesó que había sido informada de la desaparición del submarino el 17 de noviembre de 2017 y justo un año después recibió una llamada de la Armada en la que le informaron que lo habían encontrado. «La coincidencia es terrible», admitió.

El hallazgo fue responsabilidad de la empresa estadounidense Ocean Infinity, que fletó a la zona de búsqueda al barco noruego Seabed Constructor con mini submarinos para el rastreo del lecho marino. La embarcación tomó miles de fotografías y realizó registros fílmicos para entregar a la Armada y a la Justicia y ya está en viaje a Sudáfrica para una parada técnica.

Testigo directo

En el Seabed viajan cuatro familiares de las víctimas. Uno de ellos, Luis Tagliapetra, padre de un submarinista, contó desde el barco sus sentimientos con el hallazgo cuando ya habían pasado 71 días embarcados y la operación había llegado a su fin. Habían detectado muchas áreas de exploración que luego resultaron en formaciones geológicas o redes de pesca.

Tagliapetra reveló que ese día sentía «mucho estrés» por ver que el mini submarino bajaba tantos metros para llegar al lecho. «De repente vimos un tubo de oxígeno. Se nos heló la sangre», relató. El padre del tripulante es además abogado y uno de los principales querellantes. Según su relato, fue «durísimo» ver el buque destruido en el fondo del mar.

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