Unos 5.000 venezolanos abandonan cada día su país

Asamblea de la OEA, en Medellín (Colombia)./EFE
Asamblea de la OEA, en Medellín (Colombia). / EFE

El informe sobre migración fue presentado en la asamblea de la OEA, que exigió al Gobierno de Maduro la convocatoria de elecciones

DAGOBERTO ESCORCIABogotá (Colombia)

La restauración pacífica del sistema democrático, elecciones libres y transparentes, y el reconocimiento de su compromiso con el pueblo de Venezuela con su libertad, los derechos humanos y con «los refugiados que huyen de la dictadura usurpadora» fueron los acuerdos más importantes aprobados en la 49ª Asamblea General de la OEA, celebrada en Medellín. La organización también convino dar un ultimátum al Gobierno de Nicaragua para que en el plazo de 75 días libere presos políticos y permita el retorno al país de organizaciones internacionales de derechos humanos.

Las dos resoluciones obtuvieron el voto a favor de veinte naciones de las 35 que integran la Organización de Estados Americanos. En las medidas adoptadas para intentar resolver la grave situación por la que atraviesa Venezuela ocho países votaron en contra, seis se abstuvieron y uno -Uruguay- había abandonado la Asamblea al estar en contra de la asistencia del representante enviado por Juan Guaidó, el presidente encargado de Venezuela. Varios países del Caribe y México, Nicaragua y Bolivia mostraron su contrariedad porque la organización estuviera reconociendo a un opositor a Nicolás Maduro.

Pese a que el comunicado final de la asamblea habla de una reunión exitosa, lo cierto es que en la misma se produjeron discusiones tensas sobre Venezuela, que acabó siendo el tema en el que se concentraron la mayoría de discusiones. Alarmante, sin embargo, resultó el informe sobre la migración que experimenta el pueblo venezolano y que afecta principalmente a los países fronterizos de Colombia, Perú, Chile y Ecuador. «Si no se llega a una solución política, económica y social la cifra de migrantes podría duplicarse en el 2020», reza el documento aportado por David Smolansky, coordinador del grupo de trabajo de la OEA y opositor al régimen de Maduro.

Según el experto independiente Danny Bahar, unas 5.000 personas huyen a diario de Venezuela, con lo que se calcula que desde el 2014 han salido del país 4 millones de personas, que podrían llegar a los 8 millones el próximo año, sin que esté padeciendo un conflicto bélico o una tragedia natural. Solo Siria, que lleva ocho años sumergida en una guerra, supera estas cifras. Basados en estos datos, el Gobierno colombiano, que ha recibido a más 1,3 millones de venezolanos, solicitó a la OEA mayor cooperación económica.

La asamblea fue más dura con el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, al que la OEA ha pedido que en 75 días libere los presos políticos y restablezca las libertades básicas de los nicaragüenses. En este país la OEA tiene datos de que han sido asesinadas 326 personas, mientras que el gobierno local habla de 200. En este sentido, el ex diputado y jefe de la delegación de Venezuela en la Asamblea General comparó la situación de Nicaragua con la de su país, y recriminó las palabras de la representante nica que calificó de injerencia de la OEA en su territorio. La Asamblea, eso sí, pasó en silencio sobre los asesinatos de líderes sociales que vive Colombia.

El Grupo de Lima, contra Maduro

Los países del grupo de Lima presentes en la cumbre del G20 en Osaka volvieron a condenar este viernes el «régimen ilegítimo» de Nicolás Maduro en Venezuela y pidieron una movilización internacional para ayudar a los venezolanos, informa AFP.

«Los líderes de Argentina, Brasil, Canadá y Chile, miembros del Grupo de Lima (...) condenaron fuertemente la represión y la sistemática violación de los derechos humanos de los venezolanos por parte del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro», reza la declaración oficial, difundida por la presidencia argentina.

A la reunión en Osaka (Japón), coincidiendo con la cumbre del G20, asistieron el primer ministro canadiense Justin Trudeau, el presidente argentino Mauricio Macri y el presidente de Chile Sebastián Piñera.

Este grupo, que se define como «comprometido con el restablecimiento pacífico de la democracia constitucional en Venezuela», instó además a la comunidad internacional y a Naciones Unidas a «fortalecer las medidas para proteger a los venezolanos y alivianar las consecuencias de la crisis humanitaria».

El grupo de Lima está formado por unos 15 países, muchos de ellos latinoamericanos, con la notable excepción de México.

AMRA