Ed Sheeran se pasa a las muñeiras

El viejo Galicia ya no volverá a abrir sus puertas./R. C.
El viejo Galicia ya no volverá a abrir sus puertas. / R. C.

El cantante compra un bar de tapas gallego en Londres para convertirlo en un exclusivo club

I. CUESTA

La modernidad se ha llevado por delante otro rincón especial de la siempre cambiante Londres, haciéndola un poquito menos cosmopolita. Treinta años después de que el restaurante Galicia abriera sus puertas en el mítico barrio de Portobello y solo unos meses después de que sus dueños decidieran bajar la persiana para disgusto de los cientos de clientes que un buen día se rindieron ante sus excelsos mejillones y su mítico pulpo a feira, el restaurante está a punto de iniciar una nueva vida de la mano del mismísimo Ed Sheeran. Ahora que los gallegos Eduardo Lage y José Nieto han decidido volver a casa, el cantante británico del momento está encantado con la idea de hacer del fenecido Galicia un súper exclusivo club privado.

Ed Sheeran, el nuevo dueño.

Varios periódicos británicos afirman que el cantante más taquillero de los últimos años ha desembolsado 1,7 millones de euros por el local, y que los socios del futuro club deberán desembolsar una cuota de entre 3.500 y 4.600 euros al mes. Como contrapartida, tendrán alcohol en abundancia, música en directo y la más que probable compañía del autor de 'Thinking Out Loud'. Todo el mundo sabe que a Sheeran le encanta tomar unas cervezas con sus amigos. Tanto que hace tiempo se hizo construir un pub en el sótano de su casa para poder disfrutar de la conversación sin que nadie les moleste.

«Un local honesto»

No están tan contentos, además de los incondicionales del restaurante, los vecinos de este barrio situado en el límite entre las elegantes casas de Notting Hill y la áspera realidad urbana de Golborne Road, que consideran que no necesitan más música, ruido y follón en la zona. Acostumbrados al tranquilo ir y venir de la variada clientela del Galicia –entre la que lo mismo podía encontrarse el hijo del rockero John Mayall, siempre en la esquina de la barra con su sombrero, como a un obrero de la construcción emigrado de una aldea gallega que combate la morriña bebiendo una Estrella y comiendo un pincho de pulpo–, temen que el autor de 'Perfect' llene aquello de gente alborotadora.

De momento, al cantante, extremadamente celoso de su intimidad, nadie ha podido sacarle detalles de su proyecto. Lo único seguro es que el artista, de 28 años y vecino de la zona, ha comprado el local con su mánager, Stuart Camp, y que los responsables del departamento de obras de Kensington y Chelsea ya han dado su visto bueno a una reforma del edificio, que incluye la construcción de un techo de cristal. Los trabajos, que ya han comenzado, podrían estar terminados en las próximas semanas, justo cuando se cumplirá un año del cierre del local gallego.

Un lugar que el conocido crítico gastronómico Terry Durack ponía por las nubes. «En este bar todo fluye. Las mesas se llenan y rellenan, y un grupo de alegres camareros llevan platos de comida al hambriento. Es solo un excelente local de un barrio honesto. En una ciudad donde los mejores restaurantes cuentan con camareros franceses y los precios no animan a entrar, es más importante que nunca encontrar un lugar al que uno quiera regresar, una y otra vez, durante los próximos 13 años», escribió Durack, que hoy debe estar lamentando tan importante pérdida.