El safarí de la primera dama

Melania Trump, con una indumentaria de inequívoco sabor colonial, durante un safari en Kenia. /AP
Melania Trump, con una indumentaria de inequívoco sabor colonial, durante un safari en Kenia. / AP

«Queremos mostrar al mundo que nos importa», dice la primera dama estadounidense tras pasearse por África

I. OCHOA DE OLANO

Me gustaría que la gente se enfocara en lo que hago, no en lo que me pongo», dijo una exasperada Melania Trump a los reporteros en su posado egipcio, el colofón de su viaje en solitario por el continente africano. A continuación, la primera dama estadounidense procedía a introducir la mano en el bolsillo de sus pantalones Palazzo, encajarse el sombrero Chanel y ajustarse el blazer de color canela de Ralph Lauren, que combinó con camisa blanca y corbata negra en un estudiado 'look masculino, para proceder a un desfile de moda con la Esfinge de Guiza y las pirámides de fondo.

La esposa del presidente de los Estados Unidos remataba así sus particulares 'Memorias de África' tras un safari de una semana con escalas en Ghana, Malawi, Kenia y Egipto, donde ha cogido de la mano a huérfanos y bebés acurrucados en los brazos de sus mamás, acariciado elefantes y saludado a varias damas africanas y a presidentes con una sonrisa menos mecánica de la habitual. Pero, pese a su empeño, Memsahib Melania -con ese título llamaban los kenianos a Meryl Streep en la archipremiada película sobre la vida de Karen Blixen- no ha logrado salir indemne de la misión.

Cuando los reporteros que la acompañaban le preguntaron por el mensaje que quería enviar en nombre de la Administración Trump, respondía solemne que pretendía «mostrarle al mundo que nos importa», al tiempo que se enfundaba un salacot, el sombrero que simboliza el dominio colonialista. En su país y fuera de él, le cayeron chuzos de punta. «Su atuendo es un reflejo de lo que sabe sobre África. No sabe nada», le afeó vía Twitter desde la Universidad de California un profesor de Ciencias Políticas especializado en la política africana.

Mocasines españoles

La primera dama, que en su paseo africano sorprendió con unos mocasines de 'animal print' de Zara de 29,95 euros, trataba de enmendar el viaje durante el vuelo de regreso a casa. «No siempre estoy de acuerdo con lo que escribe en las redes (en alusión a su marido) y se lo digo». «Tengo mi propia voz y mis opiniones y es muy importante para mí expresar lo que siento», tuiteó.

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