Los segovianos aprueban la gestión de los socialistas y suspenden a IU y PP

Los segovianos aprueban la gestión de los socialistas y suspenden a IU y PP

El gobierno municipal del PSOE, que obtiene un 5,6, aguanta el desgaste de doce años y de la crisis interna provocada por la dimisión de tres ediles; el equipo de Postigo no supera el 3,5

CARLOS ÁLVARO

Los ciudadanos aprueban con un nota de 5,6 puntos sobre 10 la gestión que ha desarrollado el PSOE al frente del Ayuntamiento de Segovia a lo largo de los últimos cuatro años, primero con Pedro Arahuetes como alcalde y, desde abril de 2014, con Clara Luquero como regidora. Al mismo tiempo, suspenden sin paliativos a su socio de gobierno, Izquierda Unida, que pagaría con un insuficiente (3,6) su colaboración con el equipo de gobierno socialista, y castigan la labor del PP en la oposición municipal: el equipo de Jesús Postigo saca 3,5 puntos, dos menos que el PSOE.

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Esta es la principal conclusión en el apartado de valoración de la actuación política en el Ayuntamiento de Segovia correspondiente a la encuesta elaborada por Madison MK para El Norte de Castilla. Los socialistas parecen no acusar el desgaste propio de doce años al frente del gobierno municipal y mucho menos la reciente desmembración del equipo de Clara Luquero tras las inesperadas dimisiones de Javier Arranz, Javier Giráldez y Blanca Valverde. Sin embargo, es un aprobado inferior al obtenido, días antes de las elecciones municipales de mayo de 2011, por Pedro Arahuetes, que superó la reválida ciudadana con un bien alto (6,8 puntos sobre 10).

El PSOE llegó muy fuerte a aquella cita electoral, con un Arahuetes en la cresta de la ola, pero las urnas le quitaron la mayoría absoluta y los socialistas no pudieron superar en votos al PP de Postigo, aunque ambas formaciones empataron a 12 concejales. El entonces alcalde pudo mantener la silla gracias al pacto que él mismo suscribió semanas después con el único concejal de Izquierda Unida electo, Luis Peñalosa, y Clara Luquero respetó tras la dimisión de Arahuetes en la primavera de 2014. Las dificultades de un mandato áspero, coronado con las comentadas dimisiones de los concejales socialistas Arranz, Giráldez y Valverde, explican el descenso de la nota, que los socialistas pueden dar por buena. Un 5,6 está al alcance de muy pocos gobiernos con doce o más años en el poder local, autonómico o nacional.

Clara Luquero es la mejor valorada de los líderes locales y Albert Rivera destaca entre los políticos nacionales

La valoración que los encuestados hacen de los líderes políticos locales está muy vinculada al grado de conocimiento que tienen de ellos. Esto favorece a Clara Luquero, la actual regidora de Segovia y candidata del PSOE a la Alcaldía, a quien conoce el 83% de las personas consultadas por Madison MK, y perjudica a Javier Giráldez, uno de los tres concejales socialistas dimitidos y cabeza de lista de Alternativa Independiente Segoviana (ASí), al que conoce el 59,7% de la población. Si Clara Luquero inspira mucha o bastante confianza al 49,6% de los segovianos, el líder de ASí suscita poca o ninguna confianza para el 83,6%. Al tiempo, el 47,3% tiene depositada poca o ninguna confianza en Luquero.

Por su parte, Raquel Fernández, candidata del Partido Popular a la Alcaldía de Segovia y clara aspirante a relevar a Luquero al frente del Ayuntamiento, no es tan conocida como la alcaldesa, pues solo la mitad de los consultados asegura saber quién es. Concejala durante los últimos cuatro años, el Partido Popular esperó al pasado 9 de marzo para hacer pública su candidatura. Por tanto, Raquel Fernández apenas ha tenido dos meses para darse a conocer entre el electorado. Su labor en el grupo municipal de Jesús Postigo ha estado limitada al control y fiscalización de los asuntos de Urbanismo, y no se ha prodigado en comparecencias públicas. La candidata del PP, de 35 años, inspira mucha o bastante confianza al 23,6% de los encuestados, mientras que el 36% asegura tener en ella poca o ninguna confianza. El 6,9% no se pronuncia porque no la conoce.

El cuarto líder local más conocido es Ángel Galindo (IU), seguido de Luciana Miguel (UPyD), Luis Sanz Herrero (PSeDE) y María José Orejana (Ciudadanos). Luciana Miguel, pese al interés que su partido ha puesto en esclarecer el caso Caja Segovia, solo inspira mucha o bastante confianza al 28,6%. Por el contrario, suscita poca o ninguna confianza en el 65,5% de los encuestados.

En el plano nacional, un líder político descuella por encima de los demás: el joven y mediático Albert Rivera (Ciudadanos), pese a que Mariano Rajoy (PP), Pablo Iglesias (Podemos), Rosa Díez (UPyD) y Pedro Sánchez (PSOE) son más conocidos que él. Rivera es el político nacional que más confianza inspira en los segovianos (un 40,1% así lo afirma), mientras que Pablo Iglesias, Rosa Díez, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, por este orden, son los peores valorados por los vecinos de Segovia capital.

La simpatía por Albert Rivera como líder y cabeza visible de una fuerza política emergente puede ayudar a sus representantes segovianos, y más concretamente a la candidata de Ciudadanos a la Alcaldía, María José Orejana, muy poco conocida entre el electorado de la capital de la provincia.

La percepción es distinta según el segmento de población consultado, pero no difiere demasiado. Las mujeres aprecian un poquito más el trabajo municipal que los hombres, pues otorgan un 5,9 frente al 5,4 de los varones, lo mismo que los ciudadanos más jóvenes respecto a los de más edad. Los gestores municipales socialistas cosechan un 6 en el electorado de edades comprendidas entre los 18 y los 24 años, mientras que la calificación desciende al 5,7 entre las personas de 55 a 64 años. No obstante, el equipo de gobierno consigue el aprobado en todos los tramos de edad y saca mayor nota entre los segovianos sin estudios que entre los universitarios.

La factura la paga IU

La factura del pacto, o los platos rotos durante uno de los mandatos corporativos más amargos que se recuerdan en el Ayuntamiento, la acaba pagando Izquierda Unida, que suspende claramente a ojos de los ciudadanos. Luis Peñalosa ha garantizado en todo momento la gobernabilidad en el Consistorio, permitiendo la aprobación de los sucesivos presupuestos municipales y apoyando a los socialistas en asuntos primordiales, pero los segovianos no le otorgan más que un 3,6. En ello puede haber pesado su oposición a la construcción del aparcamiento del Salón, uno de los proyectos estrella de la era Arahuetes que el PSOEtuvo que descartar por exigencias del pacto. Pese a su respaldo al PSOE, Peñalosa ha terminado el mandato con asuntos pendientes, como la modificación del callejero franquista que la alcaldesa Luquero, con el equipo mermado, no pudo sacar adelante por los recursos del PP. Luis Peñalosa, un histórico de Izquierda Unida, no encabezará la candidatura de la coalición en los comicios municipales del próximo día 24 de mayo.

Tampoco pasa desapercibido el rotundo suspenso que los encuestados otorgan al PP de Jesús Postigo, presente en todos los tramos de edad, en todos los niveles de estudios y en todos los estados profesionales. Víctima del pacto PSOE-IU, que lo apartó de la Alcaldía, Postigo no logra el beneplácito de los vecinos. El dirigente no será candidato.

Según el color del voto de los electores, el PSOE se impone claramente entre los votantes socialistas, que premian con un notable (7) la gestión de Arahuetes/Luquero, y también entre los simpatizantes de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), que aprueban (5) al gobierno municipal. La nota que le ponen quienes confiesan haber votado al PP en 2011 también se antoja alta: 4,6. Por otra parte, los votantes de Izquierda Unida aprueban a Luis Peñalosa (5,2) y los del PP a Jesús Postigo (5,2).

Ganas de cambio

La encuesta sondea otros aspectos que no pueden pasar desapercibidos. Pese al aprobado que los segovianos otorgan al actual equipo de gobierno, casi la mitad de los ciudadanos consultados (47,9%) se muestra partidaria de que gobiernen otros partidos tras el 24-M. A la pregunta ¿Qué cree que sería mejor para el futuro inmediato de Segovia capital?, solo el 18,8% prefiere la continuidad de la coalición PSOE-IU, mientras que el 16,9% se decanta por un gobierno monocolor socialista. Las ganas de cambio de votantes de PP, UPyD, Ciudadanos o Segoviemos alientan esa apreciación.