Humor y política: cuando la realidad supera a la comedia

La elección del cómico Zelenski como presidente de Ucrania, sigue los pasos de otros 'colegas' que dieron el salto a las urnas, como el italiano Beppe Grillo, el americano Al Franken o Felisuco y Pepe Viyuela en España

El humorista y candidato presidencial ucraniano, Volodímir Zelenski (c), reacciona en la sede de su partido durante las elecciones generales este domingo en Kiev, Ucrania./ EFE/ Stepan Franko
El humorista y candidato presidencial ucraniano, Volodímir Zelenski (c), reacciona en la sede de su partido durante las elecciones generales este domingo en Kiev, Ucrania. / EFE/ Stepan Franko
Juan J. López
JUAN J. LÓPEZ

Aunque no era un chiste de gangosos, a Arévalo no se le entrecortó la voz cuando varios portales vincularon su nombre con VOX en España, y la posibilidad de que formarse parte de la lista verde en las elecciones municipales a la Alcaldía de Valencia. «De verdad que no lo haría mal. Yo miraría mucho a Valencia y haría todo lo posible porque Valencia conservara lo que es Valencia y la valencianía, afirmó hace unos meses en una entrevista en Elplural.com, poco antes de apoyar al partido de Santiago Abascal en un encuentro de apoyo a la tauromaquia.

Los coqueteos de los humoristas con la política poco o nada tienen que ver con aquella que recreaba Gila, hasta el punto de que algunos cambian los monólogos, los chistes o la sátira por otro tipo de mensajes, no necesariamente con más contenido.

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    La llegada al poder de Volodymyr Zelenski en Ucrania, culmina el objetivo del cómico de trasladar a la realidad al personaje de profesor elegido presidente del país ucraniano al que da vida en la serie 'El sirviente del pueblo'. No es el primero que triunfa después de sacar una sonrisa a millones de seguidores.

    En Italia, Beppe Grillo no imaginaba que su pasión por hacer reír al público le llevaría a convertirse en el líder más valorado en el país transalpino, en las elecciones generales de finales de 2017.

    El Movimiento 5 Estrellas (M5S, según sus siglas en italiano) revolucionó la escena política, sin que ningún analista político diera opciones al partido de la sonrisa, pese a que Grillo logró 8,7 millones de papeletas, 25.000 votos más que el Partido Democrático de Pier Luigi Bersani y 1,3 millones de sufragios más que El Pueblo de la Libertad del popular Silvio Berlusconi.

    Esta línea de éxito después de hacer reír a millones de personas también se ha repetido en Guatemala, con el comediante Jimmy Morales, quien como cómico de televisión terminó como presidente del país desde finales de 2015.

    Félix Álvarez 'Felisuco', de humorista a diputado en el Congreso por Cantabria.
    Félix Álvarez 'Felisuco', de humorista a diputado en el Congreso por Cantabria.

    La corrupción como arma

    En los tres casos, en Italia, Guatemala y ahora en Ucrania, la corrupción política ha servido de arma arrojadiza de los cómicos convertidos en políticos. Los tres apabullaron, con casi el 70% de los votos del electorado, un dato que no hizo tanta 'gracia' a sus rivales en las urnas.

    El caso de Zelenski no es nuevo. En muchos países, la figura afable del humorista ha tratado de endulzar o acercar al político al electorado. En España, Félix Álvarez 'Felisuco' encabezó las listas al Congreso por Ciudadanos en Cantabria, y ha sido diputado en la Cámara Baja en la última legislatura.

    Su compañero de profesión Pepe Viyuela también formó parte de la lista de Íñigo Errejón al Consejo Ciudadano de Podemos, quien defendió su salto a la política porque «Podemos recogió la energía, la ilusión y la esperanza que produjo en muchos ciudadanos el 15M, cuando veíamos una sociedad aletargada o de brazos caídos».

    Pepe Viyuela, durante una actuación en Olmedo.
    Pepe Viyuela, durante una actuación en Olmedo. / Fran Jiménez

    No son los únicos que han tomado partido por unas ideas u otras. En Estados Unidos, Al Franken, senador demócrata de Minnesota, era conocido, entre otros 'shows', por entretener a las tropas estadounidenses en Oriente Medio, y llegó al Senado en 2009 y fue reelegido en 2014 para un segundo mandato de seis años.

    En Francia, el humorista Franck Lapersonne se enroló en el proyecto de Marine Le Pen en el Frente Nacional de las elecciones presidenciales del pasado año, sin que su posicionamiento levantara «muchas sonrisas» entre sus seguidores.

    El trueque de escenario, sin saber a veces dónde está el verdadero plató, con el mitín o la sátira, puede ir acompañada de una sonada ovación o, con el público -o electorado- como soberano, por una prolongada pitada e, incluso, carcajada.