El PP solo conserva la mayoría en el Centro y en el Campo de la Juventud

Sede del PP en Palencia tras el escrutinio. /Marta Moras
Sede del PP en Palencia tras el escrutinio. / Marta Moras

Los socialistas recuperan sus feudos históricos y pintan el mapa como en la época de Gallego

José María Díaz
JOSÉ MARÍA DÍAZ

No había tanto rojo en el mapa político de la capital palentina desde aquellos años de las mayorías absolutas de Heliodoro Gallego, en los que la hegemonía socialista abarcaba la mayor parte de la ciudad y únicamente se salvaban los barrios del Centro y del Campo de la Juventud, exactamente la misma distribución con la que quedó la noche del pasado domingo configurado ese mapa de la distribución del voto por barrios en Palencia.

Los socialistas pudieron recuperar sus feudos históricos, como San Juanillo, Pan y Guindas o Santiago o la Avenida de Madrid, que llevaban ya una larga etapa teñidos del color azul correspondiente al Partido Popular. Ahora vuelven a lucir de rojo y la tonalidad azul únicamente se mantiene en la Zona Centro y en el Campo de la Juventud, los dos barrios, por otra parte, de mayor densidad de población de la capital palentina y con los censos de electores más abultados.

El análisis por resultados de cada partido político, permite observar además ha sido contundente en los barrios más periféricos, mientras que la diferencia de votos entre socialistas y populares se ha contenido en los distritos más próximas al centro, en donde la preponderancia del PPsigue siendo incontestable, con un abultado triunfo, por más de 1.550 votos.

Sin embargo, los populares han recibido duros correctivos en zonas como el Cristo, el Ave María , Pan y Guindas o San Juanillo, el único barrio, junto al Campo de la Juventud, en el que los socialistas superan los 2.000 votos.

El caso del Campo de la Juventud es especialmente llamativo por el elevado número de votos que han obtenido todas las formaciones. Se debe a que se trata del barrio con el censo más elevado, que se ha situado en estas elecciones en 11.780 electores, de los que han votado, además, el 81,8%. Esto ha llevado a que tanto el PP como el PSOE hayan rozado los 3.000 votos. Los populares han obtenido 2.959, por 2.925 de los socialistas.

■ REPARTO DE VOTOS EN LOS BARRIOS DE LA CAPITAL PALENTINA

En esta zona también resulta llamativo el alto apoyo a la formación de Santiago Abascal. Vox ha superado el millar de votos (1.088), lo que también ha conseguido en el Centro (1.109 votos), el otro barrio de mayor apoyo a los partidos conservadores y de derechas y que además cuenta con el segundo centro más elevado (10.539 electores).

Vox se sitúa como cuarto partido

Vox ha logrado en la capital palentina situarse, al igual que lo ha hecho en el conjunto de la provincia, como cuarta formación política de Palencia, superando incluso a la coalición de Unidas Podemos, formada por Izquierda Unida, Podemos y Equo, partidos con una trayectoria mucho más prolongada que la de Vox.

La nueva formación, que ha obtenido 5.577 votos en la capital palentina –en la provincia han sido 12.370–, ha superado a Unidas Podemos en siete de los doce distritos o barrios en los que se distribuye la ciudad. San Juanillo, Ave María, El Cristo, El Carmen y Santiago son los únicos en donde la marea verde no ha logrado superar a la formación morada.

Con quien no ha podido Vox ha sido con Ciudadanos. La formación naranja se ha consolidado plenamente como tercera fuerza política no solo de la provincia sino también de la capital palentina. No ha conseguido imponerse en ninguno de los barrios, que como se ha visto se han repartido el PP y el PSOE, este último, fundamentalmente. Pero sí se ha dado el dato curioso de que la formación naranja ha llegado a superar en votos a los populares en uno de los barrios, en el Cristo, el feudo por excelencia de los socialistas, en el que hasta Podemos se ha colocado por encima del PP.

Si se profundiza en el análisis por barrios, además de la preponderancia del color rojo y las dos manchas centrales de color azul, los destellos del resto de formaciones son prácticamente inapreciables. Han sido 16.613 votos para los socialistas, por 13.583 para los populares. Ciudadanos ha llegado a los 8.206 sufragios, mientras que VOX alcanza los 5.577 y Unidas Podemos sufre un fuerte varapalo. Cae hasta el quinto puesto y sufre una fuerte sangría. De los 7.773 votos obtenidos en las elecciones generales de junio de 2016 se ha bajado a 4.916 apoyos.

Este reparto del espectro político ha comenzado ya a analizarse como un acto previo a las elecciones municipales, por lo que hay quien puede empeñarse en extrapolar los votos de las generales a los comicios locales, con el fin de aventurar un posible reparto de sillones de la corporación municipal del Ayuntamiento de Palencia.

Paradojas en el voto histórico de la ciudad

Sin embargo, este análisis no puede servir más como termómetro de las inclinaciones políticas de los ciudadanos, puesto que el voto para unas elecciones generales no se plantea bajo los mismo términos que para unos comicios locales, en los que tienen en algunos casos mayor importancia aspectos de carácter sentimental o las simpatías personales que los propios condicionantes ideológicos. Así, pueden darse casos aparentemente paradójicos, como los que ocurrían en la misma capital palentina, cuando el PSOE obtenía la mayoría absoluta en el Ayuntamiento, durante los años d gobierno de Heliodoro Gallego (1999-2011) y al mismo tiempo, en la votación para las elecciones autonómicas, era el PP quien obtenía más votos en la misma ciudad.

Otro de los aspectos llamativos que pueden encontrarse si se efectúa un análisis detallado de la evolución del voto en la capital palentina a lo largo de los diferentes comicios, es el indicador de tendencia que supone el barrio de San Pablo y Santa Marina. Los más veteranos de los partidos políticos palentinos siempre aseveran que el comportamiento de las mesas electorales del colegio Blas Sierra, situado prácticamente enfrente de la iglesia de Santa Marina, determinan el resultado de las elecciones. Este histórico barrio, muy pegado al centro de la ciudad, presenta la adecuada disparidad de vecinos como para resultar un botón de muestra del conjunto de la sociedad. Esa dualidad de encontrarse prácticamente en el centro, pero a la vez contar con una variedad social de mucho calado aleja a San Pablo de una ubicación clara en la tendencia del voto y su deriva suele ser indicativa del resultado global de la ciudad. En esta ocasión, las ocho mesas situadas en el barrio de San Pablo y Santa Marina, fundamentalmente en el colegio Blas Sierra y en el centro social de Puentecillas, contaban con un censo de 5.020 electores, de los que han votado 3.996, el 79,7% de los que estaban llamados a las urnas. Y si en las últimas citas electorales el triunfo ha sido claro para el PP, ya que tanto en 2016 como en 2015 estuvieron a punto de duplicar los votos que obtuvo el PSOE, en esta ocasión, el resultado ha sido inverso, con un Partido Socialista vencedor, por solo por 84 votos. Esto evidencia que la tendencia está a favor del color rojo, pero el PP sigue demasiado cerca como para relajarse.