El PP reconoce que el resultado «no es bueno» y apela de nuevo al voto útil

Caras largas en la sede del PP de Burgos. /GIT
Caras largas en la sede del PP de Burgos. / GIT

Los 'populares' viven una clara derrota en Burgos, donde pierden las elecciones por primera vez | Destacan que los resultados en la provincia son mejores que los obtenidos en el conjunto del territorio nacional

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Caras largas, silencios y cabezas gachas. El PP ha sufrido hoy una derrota sin paliativos no solo en España, sino también en Burgos, donde el PSOE se ha impuesto por primera vez en la historia, desplazando a los 'populares' a una posición secundaria hasta ahora inédita, con apenas un diputado y un senador.

Con el escrutinio del Congreso ya cerrado, los 'populares' han obtenido 53.726 votos en la provincia (un 24,59% del total), es decir, 35.059 menos que en 2016. Con esos datos sobre la mesa, el PP ha perdido su hegemonía en Burgos en favor del PSOE (63.955 votos), y solo podrá enviar al Congreso a Sandra Moneo, mientras que Jaime Mateu se queda fuera de la Cámara Baja.

El PP ha obtenido el peor resultado de su historia en Burgos, pero ha aguantado mejor el tipo que en el conjunto del territorio nacional

También ha sido duro el golpe recibido en el Senado. Con el escrutinio cerrado al 98,71%, el PP ha perdido dos de sus tres históricos senadores. Solo el también candidato a la Alcaldía de la capital, Javier Lacalle, entrará en la Cámara Alta con 62.345 votos, mientras que el PSOE coloca a sus tres senadores (Ander Gil, Mari Mar Arnáiz y José Salvador Sierra). De esta forma, se quedan fuera del Senado Cristina Ayala y Salvador de Foronda.

Se trata, sin duda, de los peores resultados cosechados por el PP en Burgos en toda su historia, aunque, tal y como ha subrayado Lacalle, el golpe ha sido más contenido en Burgos que en el conjunto de la geografía nacional.

Sin embargo, los 'populares' burgaleses saben que los resultados han sido malos. O «no han sido buenos», como ha asegurado el presidente provincial, César Rico. A su juicio, dichos resultados son la consecuencia de la «fragmentación» del voto del centroderecha. «La Ley D'hont y la fragmentación del voto han impedido que el PP sea la fuerza más votada» en Burgos, ha subrayado Rico al tiempo que insistía en el «resultado inútil» de votar a «otras opciones del centro derecha». «Su voto no ha servido para nada», pues el PSOE de Pedro Sánchez ha obtenido una clara victoria, ha añadido.

En este sentido, la única autocrítica enarbolada por los 'populares' se circunscribe al mensaje trasladado a sus potenciales electores durante la campaña. «Unas veces se gana y otras se pierde», pero «no hemos sido capaces de aglutinar el voto del centro derecha», ha afirmado Rico al tiempo que defendía al líder del partido, Pablo Casado. «El proyecto de Pablo Casado no es un proyecto de dos días, sino un proyecto de futuro».

Con todo, los 'populares' han apelado a «seguir trabajando» para revertir la situación en las próximas semanas para intentar revertir los resultados en las elecciones autonómicas y locales del próximo 26 de mayo. «Tenemos que buscar el revulsivo», ha concluido.

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