El PSOE arrasó en el sur y el oeste de la ciudad y el PP solo aguantó en el centro

Los representantes socialista celebran los resultados. /LAYA
Los representantes socialista celebran los resultados. / LAYA

PSOE y PP se reparten la capital, pero Cs ya es la segunda fuerza más votada en ocho distritos

DANIEL BAJO / WORDSALAMANCA

La noche electoral ha teñido Salamanca de rojo socialista. Los simpatizantes del PSOE no pudieron evitar los gritos cuando supieron que habían ganado la ciudad. La diferencia es insignificante (menos de 1.000 votos), pero el mensaje que lanza es meridiano. El PP ganó en escaños, pero perdió la capital y el alfoz casi al completo. Y con las municipales asomando por el horizonte, el empujón anímico para los socialistas es más que evidente.

El análisis de la distribución de votos por mesas electorales revela que el PSOE basó su victoria en los barrios del sur y el oeste de la capital mientras que el PP se hizo fuerte en el centro. El mapa de la ciudad es muy revelador: el PP se ha 'atrincherado' en el barrio histórico y los adyacentes a éste, como San Juan, San Esteban o Labradores. Y ganó en zonas por las que nadie habría apostado, como Puente Ladrillo (venció por un solo voto) pero también se llevó un susto en el Zurguén, donde fueron el último partido por detrás de Vox y Unidas Podemos.

El PSOE ha reconquistado las barriadas más alejadas y toda la ribera sur del Tormes. Y también se llevó el premio 'gordo': Garrido Norte, el barrio más poblado de la ciudad, donde obtuvo casi el 32% de los sufragios emitidos el domingo. Hace tres años, en las elecciones de junio de 2016, el PP venció en toda la capital, a lo largo y ancho de cada barrio de la ciudad El PSOE tuvo que consolarse con un par de mesas en Buenos Aires y San José y Podemos una en el Zurguén. El domingo se dio la vuelta a la tortilla. Buenos Aires, Tejares, Vistahermosa, Zurguén, San José, Platina, Pizarrales, Blanco, Chinchibarra, El Rollo, Hospitales, Prosperidad... La 'mancha roja' del PSOE se ha extendido por las afueras de la capital.

El resto de partidos que concurrían a las elecciones generales también pueden sacar conclusiones interesantes. Ciudadanos, por ejemplo, no ganó en ningún barrio, pero sí obtuvo variase 'medallas de plata', normalmente a costa del PP. Los naranjas sobrepasaron a los populares en Tejares, Buenos Aires, Vistahermosa, Teso de la Feria, Pizarrales, Platina y el Rollo, donde fueron la segunda opción preferida. También le dieron un susto al PSOE en Labradores, donde los socialistas cayeron hasta la tercera plaza por detrás de PP y Cs. Los naranjas, además, ganaron dos mesas electorales en Pizarrales y una más en Capuchinos y Platina. La noche del domingo también se aseguraron muy pronto su diputado. Nunca tuvieron opciones de conseguir el segundo escaño, pero tampoco vieron peligrar sus logros. Parece que el bipartidismo ha muerto definitivamente en Salamanca.

Dispersión del voto

Los dos grandes partidos aprovecharon la noche electoral para enviar mensajes a los votantes de otras formaciones políticas.

El primero fue Fernando Pablos, del PSOE, quien pidió a los simpatizantes de Unidas Podemos que se planteen muy bien sus apoyos en las municipales. Nunca mencionó expresamente su nombre, pero tampoco hizo falta.

Unidas Podemos obtuvo unos resultados discretos en Salamanca. Consiguió casi 8.000 votos, pero no ganó en ningún distrito y de hecho en la mayoría de ellos dirimió con Vox quién ocupaba el último puesto en las preferencias de los salmantinos. Hace cuatro años tampoco lograron representación en las Cortes.

Si las municipales repiten los resultados del domingo, PP y PSOE empatarían con ocho concejales

Vox también tuvo su parte de protagonismo en la noche electoral. El presidente del PP de Salamanca, Javier Iglesias, tampoco los mencionó directamente, pero ni falta que hacía. Invitó a reflexionar a los salmantinos que no votaron para impedir que ganara Pedro Sánchez, pero que habían apoyado a terceras opciones en vez de al PP. Les pidió qué se preguntasen para qué había servido esa decisión, porque los casi 10.300 votos de Vox sólo en la capital no se tradujeron en ningún diputado. El partido de Abascal tampoco venció en ninguna mesa, pero puede consolarse pensando que sus resultados fueron infinitamente mejores que en las últimas elecciones y en que finalmente superó a Unidas Podemos en sufragios totales.

En cuanto a la participación, ha que reseñar que fue, por lo general, muy elevada. El barrio más abstencionista fue Buenos Aires, donde solo el 66% de los vecinos censados y con derecho a voto acudieron a ejercerlo. En ninguna otra zona de la capital se cayó por debajo del 70% de asistencia a las urnas. El más movilizado fue Vistahermosa (82,7). En ambos ganó holgadamente el PSOE, lo que pone en tela de juicio la importancia se suele otorgar a la movilización. Quizá en esta ocasión los resultados no respondan a que los votantes conservadores se quedase en sus casas y los progresistas acudiesen en masa a votar, sino a que los mensajes de éstos fueron más convincentes o a que, efectivamente, la división del voto de centro derecha benefició al PSOE.

A las municipales

Todos los actores políticos de la capital pensaron en algún momento de la noche en las elecciones municipales de finales de mayo. En Ciudadanos reivindicaron a Ana Suárez como alcaldesa de la capital y en el PSOE destacaron que con los resultados de ayer, José Luis Mateos podría ser el nuevo regidor de Salamanca.

En realidad basta con hacer cuentas y aplicar la ley d'Hont para saber quién lleva razón. En un ejercicio de imaginación, supongamos que el 26 de mayo se repitiesen exactamente los mismos resultados que el domingo. Ni más abstenciones ni cambios de votos de última hora ni nada parecido. El PSOE obtendría 26.107 votos, el PP 25.195, Ciudadanos, 18.822, Vox 10.292 y Unidas Podemos 7.972. Hay muchas otras formaciones políticas, pero tampoco cambiaría nada.

Pues bien, con estos resultados el PSOE conseguiría ocho concejales (uno más que en la actualidad), el PP otros tantos (cuatro menos que los que posee hoy en día), Ciudadanos se haría con seis asientos en el Consistorios salmantinos (ganaría dos respecto a los últimos comicios), Vox entraría con tres representantes y Unidas Podemos (aún no está claro qué nombre presentarán a las elecciones) tan sólo tendría dos concejales (la mitad de los cuatro que tiene ahora mismo).

Si ya fue complicado poner en marcha el actual mandato, con semanas de reuniones y rumores sobre quién gobernaría la ciudad, esta proyección de resultados multiplicaría las dificultades para elegir alcalde y corporación. La respuesta, a partir del 26 de mayo.