Un fallo informático, una papeleta marcada y urnas sin precintar centran las anécdotas al inicio de las votaciones en Castilla y León

A. Mingueza

Algunos miembros de las mesas electorales tuvieron que ser sustituidos por suplentes y otros llegaron algunos minutos tarde

El Norte
EL NORTEValladolid

Un fallo informático que impidió hoy que la mesa electoral de la localidad abulense de Narros del Puerto comunicara al Ministerio del Interior su constitución hasta las 10.21 horas fue la principal incidencia en la apertura de los colegios electorales en Castilla y León. Junto a ella, destacó la alerta de un apoderado de VOX que se percató en Zamora capital de que la primera papeleta de esa formación política colocada en la cabina presentaba «varios puntos y otras marcas», además de la aparición de algunas urnas sin precintar en la capital vallisoletana y la falta de censos en colegios de Soria capital como principales anécdotas al inicio de las votaciones.

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El problema en la App de la mesa electoral de la localidad abulense de Narros del Puerto impidió que pasadas las 9.30 horas no se pudieran dieron por abiertos todos los colegios en Castilla y León, situación que se produjo a las 10.21 horas. La Delegación del Gobierno en la Comunidad informó a Ical, de que de que dicha mesa se constituyó «correctamente en tiempo y forma» pero el representante de la Administración no pudo acceder a la App de trasmisión de datos por un error en el dispositivo. Así, no pudo comunicar la correcta constitución de la mesa hasta que no se solventó el problema informático.

La jornada electoral comenzó en Zamora con la constitución y apertura con normalidad de las 383 mesas de votación instaladas en 297 colegios electorales, pero, no obstante, siempre se producen detalles que no llegan a afectar a la apertura de la mesas electorales pero que dan que hablar, como el registrado en el CEIP Jacinto Benavente, en la capital zamorana. Allí un apoderado de VOX se percató de que la primera papeleta de esa formación política colocada en la cabina presentaba «varios puntos y otras marcas que no parecen accidentales», según explicó a Ical el presidente de la Gestora de VOX en Zamora, Javier Alcina.

Al final, zamorana decidió que se retirara la papeleta con marcas, ya que los votos emitidos con esa tara podrían llegar a anularse a la hora del recuento, y se abrió la mesa con normalidad.

Por su parte, desde la Subdelegación del Gobierno en Valladolid informaron que no se habían registrado incidencias destacadas en la apertura de los colegios, salvo que en algunos no se había procedido al precintado de algunas urnas, hecho que se pudo solventar poco después y pudieron iniciarse las votaciones sin mayores problemas.

En Soria se recibió tan solo un aviso de la falta de censo en alguna mesa electoral del medio rural, una incidencia que puedo ser subsanada de forma «inmediata» por el representante de la Administración del Estado. También se registró alguna confusión con dos cajas de sobres que fue solucionado «al momento». En total faltaron cuatro miembros de las mesas electorales que fueron sustituidos por suplentes y otros tantos llegaron algún minuto más tarde del previsto. La última mesa en constituirse fue la de las Aldehuelas.

Problema de accesibilidad

La Subdelegación del Gobierno soriana destacó que tras el aviso al respecto de que alguna mesa no era accesible para los discapacitados se decidió que se acercará la urna a la persona con dificultades en la movilidad para que pueda ejercer su derecho a voto.

En León, la normalidad es la nota general de la jornada electoral en la que los votantes más jóvenes coincidían en las filas con los más veteranos. Una chica de 18 años estrenaba acompañada de su padre el derecho al sufragio y escuchaba las explicaciones de éste sobre la ubicación de las mesas y las papeletas, mientras se planteaba en voz alta la posibilidad de cambiar el sentido de su voto momentos antes de acercarse a las urnas.

En otro colegio, Plácido, de 91 años, y Hermenegilda, de 88, acompañados de sus respectivos familiares, confirmaban a Ical que hasta la fecha han ejercido su derecho en todas y cada una de las citas electorales celebradas en España y que tienen intención de seguir haciéndolo. Junto a ellos, un bebé de 20 meses se entretenía garabateando un sobre del Congreso vacío en brazos de su madre mientras ella guardaba cola para votar.