Calienta, que sales

«El escrutinio de las generales de hoy no es un punto final: solo un punto y seguido. Esta noche se decide en las urnas mucho de lo que sucederá en las municipales y las autonómicas de mayo»

J. I. Foces
J. I. FOCES

La campaña más breve de la reciente historia democrática española (en días contantes y sonantes 5 de los 15 oficiales, ya que los diez restantes fueron de Semana Santa), ha dado paso a hoy, una jornada electoral en la que el cierre del escrutinio no será un punto final, sino un punto y seguido. Dentro de doce días, solo doce, comenzará la segunda campaña, la de las municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo. No, no serán estas una segunda vuelta de las generales de hoy: quien las vea así, se equivoca. Sin embargo, de las urnas de hoy saldrán muchas cosas que repercutirán, de pies a cabeza, de cabeza a pies, en las elecciones a ayuntamientos (y, por ende, a las diputaciones), a la comunidad autónoma y al Parlamento Europeo. Esta medianoche se decidirá mucho de lo que pasará el 26 de mayo. Esta medianoche, muchos candidatos se acostarán con una voz en su cabeza: ¡Fulanito, calienta, que sales! La frase con la que se dirigen los entrenadores a los jugadores del banquillo encierra, eso sí, una doble intención. En los partidos que hoy obtengan buen resultado, sus candidatos locales y autonómicos saltarán a la campaña del 26-M como motos, dispuestos a comerse el césped del terreno de juego; pero a los partidos que les vaya mal esta noche... Uff, mejor no pensarlo, porque hay que ponerse en lo peor: calienta, que sales... pero a lo mejor por la ventana.

Quien más se juega de cara al 26 de mayo en Castilla yLeón es el PP. No descubre este cronista la pólvora con semejante aseveración. Pero es bueno recordarlo porque, siendo así, ¿cómo es posible el espectáculo que llevan semanas dando los populares en algunos lugares de esta comunidad? Valladolid es el escenario central de lo que empezó como un sainete y puede terminar en drama. Desde esta Semana Santa, hay dos nombres en el candelero. La imagen de Jesús Julio Carnero, supuestamente todopoderoso presidente provincial del PP de Valladolid, ha quedado hecha añicos con el baile de listas en las que estaba cada jornada de su particular 'Semana de pasión', como la definió en estas mismas páginas la periodista Lorena Sancho. Cada baile de lista le ha hecho perder no solo prestigio público, sino poder ante sus afiliados, cargos públicos, candidatos y votantes. Un presidente de partido no puede verse sometido a tan hilarante proceso (ahora en la lista local, ahora en la regional) si verdaderamente tiene asidas con fuerza las riendas de su formación política. Y si ha quedado rescatado por Pilar del Olmo y José Antonio de Santiago-Juárez, como han dado a entender, es señal de que no cuenta para Pablo Casado y, menos aún, para Alfonso Fernández Mañueco. El segundo nombre es, precisamente, el del número dos provincial de Carnero, Luis Miguel González Gago, a quien la Junta se ha encargado de castigar, tras lustros como cargo público regional, sin agradecerle los servicios prestados por desleal (sic), precisamente, por no haber sabido separar el bando del partido en el que está (conMañueco) del apartado institucional (con De Santiago-Juárez). El PP es un polvorín. En Ávila, qué no decir de Ávila, donde puede perder capital y Diputación. En Burgos, donde los socialistas de Esther Peña esperan a que esta noche se cierre el escrutinio para cargar contra un Javier Lacalle que, presumiblemente, obtendrá acta de senador. Si es que sí, le van a vapulear con que no quiere ser alcalde y quiere irse a Madrid, por mucho que trate de revalidar el bastón de mando el 26-M; si es que no... Mejor no pensarlo, porque quedaría pulverizado para las municipales de mayo. La jugada de ser candidato el 28-A y el 26-M le puede salir muy cara al aún regidor burgalés. León... ¡Ay, León!, con la Operación Enredadera en plena investigación y dos de los políticos que quedaron desprestigiados por las grabaciones ordenadas por un juez en sus conversaciones con el empresario de RTVCyL José Luis Ulibarri, el cabeza de la lista de la capital, Antonio Silván, y de las Cortes, Juan Carlos Suárez-Quiñones. En Soria, el PP puede pasar a la irrelevancia, una vez que los expopulares liderados por José Antonio de Miguel y Antonio Pardo, a los que se ha unido la exnúmero dos de Juan Vicente Herrera en la Junta, María Jesús Ruiz, van a por todas en su PPSO con tal de que el PP provincial pierda la poca representación que le queda. Y Zamora... A ver qué da de sí el PP del otrora todopoderosísimo Fernando Martínez Maíllo, que ha pasado de hacer las listas a tener que conformarse con ser relegado a un escaño en la Cámara Alta. Eso sí, ¡cuántos en el actual PP se conformarían con menos!

Calienta, que sales, pero no se sabe si a jugar en el tablero municipal, autonómico y europeo o a lanzarse por la ventana al abismo electoral. Las miradas de todos los partidos de derecha e izquierda convergen en Castilla yLeón en el Ciudadanos de Francisco Igea. Un buen resultado hoy en las generales (y eso que superar el actual diputado nacional que tienen no les puede resultar complicado) será un trampolín, un chute de autoestima para un partido que no levanta cabeza desde el pucherazo del sector que encabezó la tuitera Silvia Clemente (lo de tuitera es porque solo se manifiesta por Twitter desde que fuera despojada de la candidatura a la Junta por el vergonzante y vergonzoso episodio del pucherazo de las primarias regionales). Las miradas están puestas en Igea porque la llave de la Junta ronda al dirigente vallisoletano centrista, con permiso, claro está, de Vox, partido que hoy puede recibir las llaves del cielo electoral en esta comunidad para regocijo ante el 26-M del PP de Mañueco, que se encomienda a los de Santiago Abascal para que la suma de ambos en las autonómicas le permita al dirigente salmantino presidir Castilla y León. Si no es así, se oirá a Teodoro García Egea decir a los que apoyaron a Soraya Sáenz de Santamaría en Castilla yLeón: '¡Calienta, que sales!', mientras les señala la ventana o la puerta de atrás.