«Los criterios de voto en generales y autonómicas son diferentes»

Miguel Ángel Cortés, en una imagen reciente en el Senado. /Iñaki Bilbao
Miguel Ángel Cortés, en una imagen reciente en el Senado. / Iñaki Bilbao

El exsenador, con cargos electos desde 1983, se volcará ahora en la abogacía, su fundación y la familia

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

Miguel Ángel Cortés es un nombre sempiterno en la política española.Secretario de Estado en dos ocasiones, diputado, senador, procurador regional.Hasta concejal. El domingo, sin embargo, la debacle de su partido, el PP, se lo cobró como víctima. No tendrá asiento en la cámara alta.

–Desde 1987 en la vida política. ¿Y ahora qué?

–Ahora la vida sigue. En las elecciones, las urnas mandan. Y han sido elegidos los que han querido los vallisoletanos de acuerdo a nuestro sistema electoral, que es el mismo desde el año 1977. Y desde aquel año, sin ninguna excepción, salen elegidos tres senadores del primer partido y uno del segundo, a pesar de que en el Senado la lista es abierta y se pueden votar los candidatos que se quiera. El PP no ha sido la primera fuerza y tiene un senador que es el primero de la lista, con respecto a esto ninguna sorpresa. Con respecto a la situación personal, tengo otras cosas en la vida además de la dedicación política. Pero desde que entré en política, que fue cuando Mayor Zaragoza cerró la Universidad de Valladolid, en 1976, desde 1983 he sido concejal, procurador regional, diputado desde 1989 y senador. Todo lo que empieza, termina. Y hay un ciclo que se cubre. Me dedicaré a otras cosas, soy abogado, dirijo una fundación iberoamericana y de eso me ocuparé. Y de mis hijos.

–¿Se plantea seguir en activo ligado al partido o esto es un adiós a la vida política?

–Haré lo que siempre he hecho en el partido, que es seguir en él y estar en lo que pueda ayudar. Si me requieren para cualquier cosa lo haré, sea en campaña o sin ella. Estuve en la UCD hasta que desapareció y desde entonces estoy en el PP y me encuentro muy a gusto en cuanto a las ideas que tengo y muy satisfecho de la gestión que ha hecho el PP. Tanto cuando ha tenido responsabilidad de gobierno como cuando ha tenido que estar en la oposición.

–¿Cómo interpreta el hecho de haber obtenido 23.000 votos menos que el primer candidato al Senado de su lista, José Ángel Alonso?

–Cuando he ido de número 1 también he sacado más votos que el segundo y el tercero. Tantos, no. Eso se debe a una de las informaciones 'fake' más exitosas que ha habido en la democracia española, que ha sido eso del 1+1+1 que es algo que ha calado en una parte de los electores del centro y de la derecha de buena fe. [Se refiere a los cálculos que preveían que repartir los votos del Senado entre PP, Cs y Vox dejaría sin mayoría en el Senado al PSOE]. Incomprensiblemente, porque desde el año 1977 no ha habido ninguna excepción a que los senadores elegidos en cada provincia solo han sido de dos partidos, el primero y el segundo. Se lo hemos explicado a mucha gente, no he hecho otra cosa, porque esta campaña he estado muy en la calle y venía mucha gente a la caseta y cuando íbamos a hacer recorridos por barrios de Valladolid. Se lo hemos dicho incluso a gente que hablaba de que era un modelo matemático infalible, pero esos se aplican sobre realidades humanas y la realidad política es la que es y hay unas personas que votan al partido de su preferencia en las dos cámaras y otros que eligen candidatos sueltos en el Senado. Pero si se mira el recorrido histórico, desde 1977 siempre fue así y el primero de la lista tenía más votos que el segundo y el segundo, más que el tercero. Ha sido una intoxicación y dijimos que era sinónimo de una mayoría absoluta del PSOE en el Senado. Ha tenido un efecto y es que ha habido una mayoría que han votado al PP dentro de este bloque, pero ha habido un porcentaje que ha votado 1+1+1. Y dentro de él han votado más a Ciudadanos que a Vox.

–¿Es una derrota revertible en apenas un mes en las autonómicas y municipales?

–De la misma manera que se vota con criterios distintos en el Congreso y el Senado, la democracia española es muy madura, tiene ya mucha experiencia y los criterios de voto en autonómicas y generales, como ha ocurrido en Valencia, son diferentes. Esto está completamente abierto y tengo la esperanza de que en la provincia a la que me siento tan vinculado desde siempre pueda cambiar la intención de voto.

–Muchos analistas achacaron la derrota a la deriva hacia la derecha más dura de Pablo Casado, que acaba de hacer un llamamiento a recuperar el centro.

–Creo que es evidente que el resultado no ha sido bueno y es perfectamente explicable que el presidente nacional del partido haya dicho que no ha sido un buen resultado y habrá que hacer algún cambio. Sinceramente, nunca he dejado de ser liberal y nunca he dejado de serlo en esta campaña y no he escuchado nada ni he visto nada en el programa que me haya rechinado. Si hay una cuestión de formas, de comunicación, habrá quien lo sepa, yo no lo he percibido en la campaña que hemos hecho en Valladolid, pero doctores tiene la Iglesia.