Un pueblo llamado abstención

Vecinos de Benizar se concentran para protestar por el abandono de esta población murciana./EDU BOTELLA
Vecinos de Benizar se concentran para protestar por el abandono de esta población murciana. / EDU BOTELLA

Los habitantes de Benizar, una pedanía de Murcia, rechazan participar en las generales para protestar por el abandono que padecen

MARTA SEMITIELMurcia

La pedanía de Benizar, perteneciente a la localidad murciana de Moratalla, ha salido hasta en televisión gracias a su protesta. Los vecinos se niegan a votar porque ya no pueden más, dicen, con el abandono que sufre su pedanía. Su reivindicación se basa principalmente en el estado de la carretera RM-B30, cuya titularidad comparten el Ayuntamiento de Socovos (Castilla-La Mancha) y la Comunidad Autónoma de Murcia. Pero también se quejan de la carencia de servicios públicos y empleo que azota a esta zona con la despoblación. A ellos se sumaron los vecinos de las pedanías de Mazuza, Otos y Casa Requena.

La amenaza de no participar en las elecciones ha surtido tanto efecto que, con el mismo objetivo de ser escuchados, también pretenden sumarse a ella los ciudadanos de cuatro pedanías más de Moratalla: Campo de San Juan, Cañada de la Cruz, El Sabinar y El Calar de la Santa. En estos ocho núcleos urbanos están censados unos 1.800 habitantes.

LA CLAVE

Hartazgo.
«Solo existimos para pagar impuestos, pero no para otras cosas», lamentan los vecinos

De momento, la intención es que nadie vote en las autonómicas y municipales el próximo 26 de mayo; pero las urnas de este domingo también van a sufrir las consecuencias de esta protesta vecinal. Según explica Inma Martínez, representante de la asociación de vecinos de El Sabinar, la mayoría no irán a votar el domingo y muchos de los que lo hagan van a optar por el voto nulo.

La noticia extraña al alcalde socialista de Moratalla, Jesús Amo, que poco después de la asamblea celebrada por los vecinos de estas cuatro pedanías que se suman a la protesta estuvo con ellos «y no me dijeron nada de que no fueran a votar». Le extraña y no le parece del todo bien, «porque el voto fue un derecho que nos costó mucho conseguir como ciudadanos y es la herramienta que tenemos para que cambien las cosas. Tampoco estoy de acuerdo en que algunos puedan verse coaccionados y no votar por la presión que ejerce la protesta».

Médico solo los miércoles

Para Martínez, que habla en nombre de los vecinos de El Sabinar, votar «no nos sirve de nada porque, da igual quién gobierne, estamos abandonados. Por eso vamos a sumarnos a la protesta, porque así, por lo menos, se nos ubica en el mapa y se nos oye». Al igual que los impulsores de la iniciativa, ella asegura que la falta de servicios es endémica: «Tenemos todos los mismos problemas. Por ejemplo, en el consultorio de El Sabinar no hay nada para salvarle la vida a nadie. Tenemos un pabellón que se inunda, las calles parecen selvas llenas de hierba, no tenemos pediatra, no tenemos transporte público, la cobertura de móvil casi que no llega. Solo existimos para pagar impuestos ,pero no para otras cosas. En El Calar solo tienen médico los miércoles, el resto de días no pueden ponerse malos. Y en casi todas las pedanías estamos saliendo a hacer guardias por las noches porque tenemos oleadas de robos. Nosotros sabemos que estas zonas no pueden tener los mismos servicios que una gran ciudad, pero pagamos los mismos impuestos, por lo menos, queremos tener servicios mínimos».

Amo, que lleva dos años en el cargo tras alternarse por un pacto la alcaldía con IU, no está de acuerdo con todas las denuncias de los vecinos respecto a los servicios de la zona. Y menos en Benizar, donde para la que acaban de aprobar una subvención de 60.000 euros que proviene de fondos europeos. Lo que sí asegura es que «no se merece tener esa carretera», y explica que tanto él como la Delegación de Gobierno han mantenido reuniones con el Ayuntamiento de Socovos y la diputación de la Junta de Castilla-La Mancha, «pero nos dicen que no tienen dinero, porque costaría mucho acometer las obras de remodelación de la calzada».