Aznar aboga por una «reconstitución» del centro derecha para no «desperdiciar» votos

Aznar aboga por una «reconstitución» del centro derecha para no «desperdiciar» votos

La fundación que preside, FAES, censura en un primer análisis tras el revés del 28-A la «absurda y suicida canibalización» de las fuerzas que comparten este espacio político

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

«La dispersión penaliza sin remedio; la suma, beneficia». El primer análisis poselectoral de la fundación que preside José María Aznar pone el foco en la fragmentación del voto como causa principal de que PP, Ciudadanos y Vox no hayan logrado erigirse en alternativa a Pedro Sánchez. La división, según la perspectiva de FAES, es «la receta del fracaso». De ahí que abogue por una «reconstitución del centro derecha».

Ese proceso, explica la fundación del expresidente del Gobierno, llevaría a «recuperar» en el electorado «la ambición» de ser mayoría efectiva. «No hay ninguna razón para que una España moderada, constitucional, tolerante, defensora de los valores sociales incluyentes, comprometida con la realidad nacional y firme en su defensa -reza el texto- tenga que sentirse como minoría perdedora, porque no lo es. Salvo que siga dispuesta a condenarse a ello elección tras elección desperdiciando sus votos por ignorancia temeraria de las reglas del juego electoral y de la fuerza de la unidad».

FAES ve en el País Vasco -donde el PP, Ciudadanos y Vox no obtienen representación parlamentaria- y en Cataluña -donde los populares pierden cinco escaños y se quedan con uno- casos «paradigmáticos» de una «absurda y suicida canibalización en la que se ha instalado el centro derecha». «Si se persiste en esta situación, que nadie se engañe porque ocurrirá lo mismo. Si lo que se ofrece por un lado es un resistencialismo estéril y, por el otro, el tacticismo oscilante -reprocha a los adversarios de la formación de Pablo Casado-, la izquierda y los nacionalistas pueden contemplar el futuro con tranquilidad».

En el día después, la fundación señala, además, que la satisfacción de los socialistas «la pueden compartir desde los responsables del golpe contra la democracia en Cataluña hasta los que no condenan ni piensan condenar el terrorismo de ETA». «La radicalidad sembrada por el PSOE -concluye- se ha cosechado en forma de un Congreso donde los extremismos amplían su representación».