Luis Mariano Santos, candidato de UPL a la Junta

«Tanta historia tiene León como Castilla y es importante mantener las dos»

Luis Mariano Santos, junto a un panel de la provincia de León instalado junto a las Cortes/Rodrigo Jiménez
Luis Mariano Santos, junto a un panel de la provincia de León instalado junto a las Cortes / Rodrigo Jiménez

El aspirante leonesista considera que los problemas regionales exigen «esfuerzos más territoriales que globales»

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Luis Mariano Santos (Cistierna, León, 1969) llega a la cita del 26-M con la idea de aprovechar el tirón de los partidos regionalistas y mantener la voz del leonesismo en las Cortes regionales.

–¿Cómo afronta la Unión del Pueblo Leonés estas elecciones?

–Con buenas perspectivas. Ya no solo por lo que pulsamos en la calle y los últimos datos sociológicos, que indican que podemos duplicar el espectro de voto, sino porque partimos con un leonesismo político unido después de muchos años. Tenemos la fortaleza de seguir contando con un sindicato agrario como UGAL. Son mejores condiciones que en los últimos años.

–Estará satisfecho de haber logrado unir a un partido fraccionado...

–Sí. Era un objetivo marcado desde hace tiempo, dentro de una estrategia a cuatro años. Todos procedíamos del mismo lugar y era una tontería concurrir de forma fragmentada. Espero no solo sumar, sino multiplicar.

–La encuesta del CIS les da un procurador. ¿Lo ve escaso?

–Habla de uno, pero dificultoso. Sin embargo, nos otorga el mismo porcentaje que en 2011, cuando logramos dos procuradores. Hablamos de duplicar el espectro de voto que teníamos hace cuatro años. Con esos datos, el procurador no solo estaría garantizado, sino a punto de llegar al segundo. Las encuestas son encuestas. Yo considero la inercia positiva, más que los resultados del sondeo, algo que habrá ganarse estos días.

–¿Qué percibe en el electorado?

–Los más de 85 proyectos, vía enmiendas presupuestarias, que la UPL ha conseguido para León, Zamora y Salamanca han sido considerado útiles por la gente. Seguro que son insuficientes, pero la utilidad se percibe. Estamos en un buen momento para volver a cotas electorales de antaño.

–¿Cuáles son los mensajes de su campaña que esperan que calen?

–Somos el único partido que aporta algo diferente en el ámbito donde nos presentamos:León, Zamora y Salamanca. Anteponemos las personas a otras cuestiones estratégicas de partido. Tomamos las decisiones de abajo arriba, en lugar de estructurarlas nacional o autonómicamente, como hacen los grandes partidos. Hay que entender también que somos una formación regionalista y no hay más que ver lo que ha sucedido en Cantabria: empezamos a tener una consideración especial en el electorado. Esperamos que se confirme esa perspectiva.

–¿Qué problemas acucian a León, Zamora y Salamanca?

–Son problemas comunes. El primero, realmente grande y con dimensiones de pacto de Estado, es el asunto de la despoblación. Quienes han tenido el poder para dictar políticas y frenarlo no lo han conseguido. Es verdad que no se puede contemplar a corto plazo, pero ha llegado el momento de tomar decisiones. Para ello hay que involucrar a todos los partidos políticos y a todas las administraciones públicas. El segundo problema es de generación de empleo, para construir un plan de industrialización apropiado y planes de fomento específicos en cada zona. La tercera cuestión fundamental pasa por sacar partido a esa situación geográfica tan especial que tenemos. León ha de ser el enclave de referencia para la distribución logística del noroeste de España.

–¿Qué opina de las declaraciones del alcalde de Valladolid, Óscar Puente, en las que abogaba por convertir la ciudad en el único polo para atraer población?

–Desde el punto de vista estratégico, tal vez tendría que animarle a que siguiera mandando ese mensaje porque cala en León y, seguramente, en el resto de provincias. Si algo ha acontecido en estos 35 años de comunidad autónoma es que siempre se han centralizado mucho las inversiones en determinados ejes. Que él quiera continuar con esa política aporta poca diferencia con lo que ha hecho el Partido Popular. Para ser un socialista, deja a Tudanca en una posición bastante complicada. Si el PSOE intenta traer el cambio pero lo plantea desde políticas centralistas como esta, poco cambio aportarán. Yno he escuchado a Tudanca desautorizar a Puente. Aquí hay dos velocidades de desarrollo. Unos, como Valladolid y Burgos, van a un ritmo muy importante. No lo critico, pero me gustaría que la región leonesa se desarrollara al mismo nivel.

–¿Con qué partido se sentirían más a gusto si su concurso fuese necesario para formar el gobierno autonómico?

–Nos sentiríamos igual de 'a disgusto' con todos. Ha quedado claro que UPL ha sido diferente al resto de los 83 procuradores. Para bien y para mal. Nosotros no somos partidarios de hacer pactos globales de gobierno, sino de llegar a acuerdos puntuales. Salvo que nos viésemos abocados a unas segundas elecciones, la UPL no va a apoyar a ninguno de los gobiernos. Si se produjera esa situación, no podríamos obligar a la ciudadanía a votar de nuevo y nos podríamos plantear alguna solución.

–¿Hasta qué punto les afecta no poder participar en los debates televisados?

–Tiene una influencia muy negativa en la democracia. Estamos hurtando a la gente la posibilidad de escuchar el mensaje de UPL y también de Izquierda Unida. Sorprende que los cuatro partidos que participan no digan nada. Se les ve el plumero. Estoy convencido de que nuestro mensaje llegará, aunque no sea a través de los debates.

–La ley solo obliga a la participación de los partidos con grupo parlamentario propio. Quizá sea un error...

–Probablemente. Quien votó a favor de esa ley tiene una responsabilidad importante por no haber ayudado a regenerar políticamente esta comunidad autónoma. Pero se podían haber buscado otras fórmulas: el Grupo Mixto es un grupo a todos los efectos. Podíamos haber participado las dos fuerzas, UPL e IU, una en cada debate. Me parece lamentable para el juego democrático que los ciudadanos se queden sin saber cuáles son las propuestas de IU y la UPL.

–¿Cómo valora su trabajo como procurador en las Cortes?

–Soy muy autocrítico. No estoy satisfecho del todo, pero tengo la conciencia tranquila. Hemos sido capaces de cambiar casi 50 millones de euros en inversiones adicionales para León, Zamora y Salamanca. Y lo hemos hecho gracias a los 19.000 votantes que nos pusieron en una posición estratégica, pero también sabiendo aprovechar esas circunstancias frente a un bloque Ciudadanos-Partido Popular que pactaba el presupuesto desde el primer minuto. Ochenta y cinco proyectos pueden ser insuficientes, pero son más que nada.

–¿Hay algún proyecto del que esté especialmente satisfecho?

–Estoy contento con todos. Algunos son más locales y otros, como los de los centros de salud o centros de día, con un ámbito geográfico mucho mayor. También es importante que hayamos sido capaces de duplicar el dinero para crear empleo en las cuencas mineras. Todo ha sido positivo, incluso cuestiones identitarias como la Cátedra de Estudios Leoneses.

–¿Cómo ha sido integrar el Grupo Mixto junto a José Sarrión?

–Ha existido corrección absoluta. José y yo somos muy diferentes ideológicamente, pero hemos sabido compartir todo al cincuenta por ciento. Ha sido una relación de muy buena vecindad. No tengo reproches, sino todo lo contrario. Hemos trabajado a gusto y sin ningún tipo de problema.

–¿Cómo cree que se percibe la UPL fuera de León, Zamora y Salamanca?

–Supongo que en algunos casos se percibirá como aquel diablo con cuernos... Pero la gente debe entender que nosotros no peleamos contra nadie. Quiero que la gente lo tenga claro. No tengo absolutamente ningún tipo de animadversión hacia Valladolid ni hacia ninguna de las provincias de Castilla. Todo lo contrario.Yo busco que las diferentes identidades que conviven en la comunidad autónoma en estos momentos, la castellana y la leonesa, convivan respetando sus propias diferencias. Tanta historia tiene León como Castilla y es importante mantener la historia de las dos. Somos diferentes y en esa diferencia también está la riqueza, pero no creo que ninguna tenga que pervivir por encima de la otra.

–¿Qué le gustaría lograr en la política?

–Disponer un marco territorial acorde con los objetivos de la UPL. Eso sería lo ideal. Aparte de las cuestiones identitarias, que a nadie se le escapan, estamos ante una comunidad inmensa, difícilmente gobernable y con unos problemas terribles que exige políticas y esfuerzos más territoriales que globales, como se ha hecho hasta ahora.

Luis Mariano Santos, de cerca

«Estudié Ciencias Políticas en Madrid. Volvía a Cistierna algunos fines de semana y comprobaba los efectos de la primera reconversión industrial minera. Pasé de vivir en un sitio con mil empleos directos en la mina a cero en un mes. Esa situación y el ambiente que se vivía en la facultad despertaron mi gen reivindicativo».

«El 'hobby' que más absorbe es el fútbol sala. Soy entrenador y fui jugador. He entrenado a equipos en Segunda B, en Guardo y Zamora. El poco tiempo libre que tengo me gusta dedicarlo al fútbol sala. Quiero creer que soy un entrenador dialogante, pero habrá que preguntar a los jugadores cómo me ven».

«Me encanta dedicar tiempo a la lectura, pero no una lectura complicada. Me encanta John Verdon y las novelas policiacas y de intriga. Algo que consiga evadirme del día a día. Ya tuve que leer suficientes libros políticos en la facultad por obligación»