Socialistas en la salud y contra la rebaja de impuestos de la derecha

La ministra María Luisa Carcedo (izquierda) saluda a Lusinete y Jesús, pareja que estaba realizando su reportaje de boda en el Acueducto. /Antonio de Torre
La ministra María Luisa Carcedo (izquierda) saluda a Lusinete y Jesús, pareja que estaba realizando su reportaje de boda en el Acueducto. / Antonio de Torre

La ministra en funciones de Sanidad, María Luisa Carcedo, alaba la peatonalización del Acueducto de Segovia como ejemplo de actuación saludable que hacen los ayuntamientos

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Le temblaba la cara y no podía reprimir un chaparrón de lágrimas pese a los abrazos de sus amigas. Acababa de llevarse por delante una de las balizas verdes con la señalización de dirección obligatoria que hay en la plaza de la Artillería. ¡Menudo disgusto! Miraba y remiraba el coche y la indicación doblada sobre el suelo. El percance, que por fortuna no tuvo heridos, trató de pasar desapercibido ante las idas y venidas de transeúntes habituales y algún que otro turista; pero fue imposible.

El sonido del golpetazo atrajo la atención de unos doce periodistas, entre cámaras y 'plumillas', que aguardaban la comparecencia de la ministra de Sanidad. Y con ellos, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, el concejal de Servicios Sociales, Andrés Torquemada y gente del gabinete municipal.

La regidora veía el desconsuelo de la joven y no aguantó más. Fue hasta donde estaba la conductora y la tranquilizó durante unos minutos. A todo esto, la ministra de Sanidad en funciones sin aparecer.Seguía reunida en la sede anfitriona del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) con miembros de organizaciones de la sanidad segoviana para escuchar sus reivindicaciones. Lógico que tardara porque son muchas las demandas: más personal, más centros, más camas hospitalarias, cobertura de jubilaciones, infraestructuras...

La conductora lloraba con desasosiego porque sabía que había cometido un error. Quería hacer de tripas de corazón y dar la cara por ello. Y a quién mejor que a la alcaldesa que pedir perdón por lo ocurrido.

Cuando pasaron los nervios y la conductora encontró el alivio a su llantina en las palabras de la regidora, Luquero regresó con el grupo que contemplaba la escena casi maternal a unos metros, al pie del Acueducto. Pero la espera a la ministra en funciones todavía iba a deparar otra sorpresa... y eso que para espectáculos ya están los de Titirimundi estos días en Segovia. Ahora resonaban los ecos de... ¿una boda?

'Bendecidos' por la alcaldesa y la ministra

Fue escuchar un grito de «¡viva los novios!» y las miradas de periodistas y los objetivos de las cámaras se dirigieron hacia la cuesta de San Juan. A la altura de las escaleras de la estatua de la Loba Capitolina caminaba la feliz pareja seguida por los encargados de hacer el reportaje audiovisual de recuerdo en un escenario monumental como el Acueducto. Los vítores lejanos anunciaban la llegada de los novios. Lusinete, camarera del mesón Cándido, y Jesús, taxista de la ciudad. Dos rostros populares de sus gremios respectivos.

Justo entonces el séquito de la ministra en funciones, María Luisa Carcedo, acompañada por el secretario general del PSOE provincial y diputado electo, José Luis Aceves; el cabeza de la lista autonómica, José Luis Vázquez, y el número tres de la candidatura a las Cortes regionales, Sergio Iglesias, entre otros, comenzó a bajar las escaleras de Teodosio el Grande. Novios, periodistas, comité de bienvenida con la alcaldesa al frente, se juntaron bajo los arcos del Acueducto. Al ver el improvisado sarao, algunas de las compañeras de Lusinete corrieron a besarla.

Luquero y Carcedo felicitaron a la pareja. Salud y suerte. Dos deseos que también se repiten en una campaña electoral. Los candidatos hincan rodilla para pedir matrimonio a los ciudadanos; presentan sus votos en forma de promesas para los próximos años, aunque los votos que realmente valen son los de las urnas.

Erre que erre con Nueva Segovia

La candidata a la Alcaldía de Segovia, aun a sabiendas de que las competencias sanitarias no son municipales, sino autonómicas, conminó a la ministra a que presione porque pasan las campañas y los mandatos y en la parcela donde ha de construirse el centro de salud de Nueva Segovia continúa «llena de espigas secas y sin un ladrillo». Poco pueden hacer Carcedo y el Ejecutivo central, porque las infraestructuras sanitarias están casadas con la Junta.

Sin embargo, la invitada sí que dio mérito a las iniciativas en prevención y promoción de la salud del Ayuntamiento. Valoró la política municipal en Servicios Sociales de la que había presumido unos segundos antes Luquero gracias a proyectos como 'Al médico contigo' de acompañamiento a mayores o dependientes.

«Casi todas las medidas que toman los ayuntamientos tienen un impacto en la salud», incidió la ministra en funciones. Aplaudió sobre el mismo terreno la peatonalización del entorno del Acueducto. «Seguro que disminuye la contaminación», dijo Carcedo.

Solo a los ricos

Cargó contra las intenciones «de partidos de la derecha» durante esta campaña de bajar impuestos. «Si estamos hablando de bajar los impuestos a la riqueza, estamos por una parte incrementando las desigualdades, pero sobre todo estamos restando capacidad de recursos para destinarlos a los servicios públicos fundamentales», argumentó, además de defender en particular el mantenimiento de estas prestaciones en el medio rural para evitar la despoblación.

Ante la reivindicación del gobierno autonómico del PP de más plazas de profesionales sanitarios, Carcedo desveló que se han encontrado con expedientes sobre las posibilidades de formación de especialistas médicos «sin estudiar ni acreditar» desde 2012.