El PP de Segovia promete aprobar la ordenanza de protección del Acueducto en los primeros cien días de gobierno

Integrantes de la candidatura del PP a la Alcaldía de Segovia y a las Cortes y responsables provinciales del partido, con la exministra García Tejerina, a los pies del Acueducto. /Antonio Tanarro
Integrantes de la candidatura del PP a la Alcaldía de Segovia y a las Cortes y responsables provinciales del partido, con la exministra García Tejerina, a los pies del Acueducto. / Antonio Tanarro

Los candidatos en las elecciones municipales y autonómicas ensalzan la campaña «puerta a puerta» del Partido Popular

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El candidato a la Alcaldía de Segovia, Pablo Pérez, se juega el bastón de mando después de veinte años sin un gobierno municipal del Partido Popular (los últimos dieciséis en manos del PSOE). Entre las 112 medidas de su programa electoral, este martes ha anunciado que, si las urnas le dan la confianza suficiente, se compromete a que «la ordenanza de protección del Acueducto esté aprobada en los primeros cien días, ya que el gobierno de Clara Luquero no se ha atrevido». El aspirante popular lamentó la tardanza que acumula la entrada en vigor de este reglamento.

Tampoco se ha olvidado de subrayar la importancia del monocolor popular en ayuntamientos, Junta y Europa. En víspera del festivo en la capital madrileña, Pérez lamentó «los colapsos» de tráfico que se forman por la afluencia de visitantes. En esta línea, recriminó al equipo de gobierno municipal del PSOE «el no saber regular los flujos turísticos», al mismo tiempo que abogó por «mejorar la convivencia del ciudadano segoviano y los turistas».

Treinta años al frente de la Junta

Por su parte, el cabeza de lista del PP a las Cortes regionales, Francisco Vázquez, hizo hincapié en que «estamos recorriendo todos los pueblos, puerta a puerta, barrio a barrio, explicando nuestras propuestas». Su mejor baza es el gobierno de los últimos treinta años en los que «el PP ha demostrado ser el partido del empleo y del crecimiento económico» en Castilla y León.

También esgrimió como uno de los estandartes de la gestión popular en la comunidad la asignación del 80% del presupuesto regional a políticas sociales repartidas entre Educación, Sanidad y Servicios Sociales, así como su compromiso con «la cohesión territorial para evitar que haya diferencias entre los vecinos del medio rural y los que viven en el mundo urbano». Vázquez acusó al PSOE de la capital de haber caído en «la apatía» y de «haber perdido el pulso en cultura o infraestructuras».