Puente busca desmontar su mote de 'alcalde de la nada' con 200 fotos de sus logros en Valladolid

Óscar Puente, durante la exposición en el centro cívico de San Juan. /R. JIMÉNEZ
Óscar Puente, durante la exposición en el centro cívico de San Juan. / R. JIMÉNEZ

El candidato del PSOE a la Alcaldía expone en San Juan cuatro años de mandato en los que destaca la apuesta por las políticas sociales

J. Asua
J. ASUAVALLADOLID

«Va a ser una terapia de choque», avisaba Puente antes de entrar en el salón de actos del centro cívico de San Juan. Y tanto. Hora y media y doscientas «diapositivas» –se nota que es 'quinto' de la EGB– utilizó el regidor y aspirante a revalidar el cargo para desmontar el mote que le colgó el PP de que es 'el alcalde de la nada'. El candidato del PSOE se subió al escenario de un auditorio con poco más de dos cuartos de entrada para hacer balance de cuatro años de mandato. Para dar a conocer los logros, que, reconoció, quizá no se hayan sabido vender bien en este tiempo, a pesar de ser «muchos y en todas las áreas». Listado eterno, minucioso. Sin eslóganes, pero sacando pecho de una gestión, dijo, de la que se siente muy orgulloso. Satisfecho.

El guion se lo había preparado a conciencia el portavoz del Grupo Socialista, Pedro Herrero, y, eso sí, Puente demostró una vez más su soltura en la exposición. Lo que se ha hecho, se lo sabe. No se le fue una, oigan. Desde el día en que se abrieron las puertas del Ayuntamiento tras veinte años de gobierno de León de la Riva y se percibió «la ilusión de la gente ante el cambio», hasta la última visita que minutos antes de este acto en cuestión había hecho al polideportivo que se construye en el colegio Allúe Morer de las Delicias.

Cifras, comparaciones del antes y el después de los baños en los colegios, de sus nuevas calderas, el recuerdo de la «Policía Montada» del PP y la nuevas bicis eléctricas con las que los agentes patrullan ahora por parques y jardines. Las renovación de flotas y de equipamientos en Bomberos y en el cuerpo de seguridad local, los nuevos parquímetros que permiten pagar la ORA con el móvil, los bonos y nuevos autobuses de Auvasa, el parque de viviendas de alquiler social, los modernos columpios en plazas y parques, la remunicipalización del agua, los ciclocarriles, la peatonalización de la calle Regalado, las escuelas infantiles... Suma y sigue. Desatado estaba Puente.

Incluyó el alcalde en su haber el trabajo de todas las concejalías. Las gestionadas por los suyos y las que llevan sus socios. Los aciertos y los errores son de todos, dice. «Sin obras faraónicas, sin cúpulas del Milenio», pero solucionando, argumentó, problemas que se arrastraban desde hace muchos años. «Se trata de que se vea que hemos sido lo contrario de lo que algunos dicen; son cuatro años de gestión muy intensa en muchos ámbitos». A Puente le gusta presumir, en especial, de la política social. Y así lo hizo. «Para un partido como el mío la búsqueda de la igualdad es la esencia de todo y cuando acabas el mandato con 10.000 parados menos, pero con ocho millones más de presupuesto para Servicios Sociales eso lo dice todo; menos gente con necesidades, pero mejor atendidas».

Pero aún hay más. Los centros de mayores, las plazas de empleo público en marcha; los resultados en turismo, que genera 300 millones de euros; la recuperación de Pingüinos; la repercusión de los eventos deportivos en la economía local; el adiós al bolardo asesino, que «el otro» se empeñaba en mantener; el plan de empleo; los acuerdos del diálogo social. Suma y sigue. Eso y mucho más desgranó a través fotos con datos y más datos.

Y le pregunta la prensa a Puente cómo ve a sus contrincantes antes de que él recite al dedillo lo hecho. «A Manolo Saravia le veo serio, sólido y con una buena argumentación; al candidato de Ciudadanos, perdido en generalidades, pero es normal porque acaba de aterrizar y la política municipal no se la sabe», apunta. Y a Pilar del Olmo, «descolocada, fuera de su hábitat, porque estaba muy acostumbrada a estar muy tapada en la Junta, a dar menos la cara, y la política municipal es distinta, aquí se expone uno mucho», señalaba, al tiempo que consideraba que el discurso de Miguel Holguín es el clásico de las «consignas» de Podemos. Pero al aspirante del PSOE le preocupa ahora lo suyo. «Un equipo con experiencia en gobierno, que se ha enriquecido con nuevas incorporaciones» y que quiere seguir «trabajando por Valladolid».