Los primeros pasos en campaña de Toma la Palabra: una oficina de participación y consultas populares

Arturo del Olmo, María José Larena, Alberto Bustos, Manuel Saravia, María Sánchez y María Luisa López dan los primeros pasos de la campaña en la plaza de Fuente Dorada. /HENAR SASTRE
Arturo del Olmo, María José Larena, Alberto Bustos, Manuel Saravia, María Sánchez y María Luisa López dan los primeros pasos de la campaña en la plaza de Fuente Dorada. / HENAR SASTRE

La formación encabezada por Manuel Saravia propone revitalizar las plazas de los barrios y reutilizar colegios vacíos

Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

«Antes era el 41. Porque cambiaron la numeración de los zapatos, ¿no? Cuando voy a comprarlos pido unos del antiguo 41, que a lo mejor son el nuevo 42. Y me valen», dice Manuel Saravia, candidato a la Alcaldía por Valladolid Toma la Palabra. Siempre «zapato cómodo», rara vez playeros («creo que nunca los he usado, tal vez cuando era jovencísimo»). En todo caso, calzado que ni manque ni produzca apreturas para andar deprisa, a un ritmo endiablado. «Sí, Manolo anda rápido. Pero el resto de la candidatura no se queda atrás para seguir el ritmo», reconoce María Sánchez, número dos de la lista, un 37 de zapatos.

Llegan a este inicio de campaña que acaba de echar a andar con miles de zancadas ya en esas aplicaciones del móvil que han medido trancos y distancias en los últimos días. «Ya habíamos hecho encuentros en los barrios, asambleas vecinales. Nos decían que íbamos a llegar desfondados a la campaña, que íbamos a acusar el cansancio. Y estamos más animados que nunca», dice Sánchez en la plaza de Fuente Dorada, espacio con tradición reivindicativa, elegido por Toma la Palabra para montar caseta y desplegar propuestas.

Este viernes por la mañana, con ese 41 (antiguo 41) de Manuel Saravia marcando el ritmo, dieron el primer paso de la campaña electoral, una apuesta de Toma la Palabra por ahondar en las huellas que, dicen, ya han impreso en el pavimento vallisoletano durante los últimos cuatro años.

«Hemos querido comenzar la campaña con más propuestas de participación ciudadana, que no solo es algo significativo para nosotros, sino también la esencia de lo que somos como grupo y candidatura», explica Alberto Bustos (número tres en la candidatura, un 45 de calzado).«En unos momentos de incertidumbre como estos, es cuando el consenso y el diálogo hacen más falta que nunca», insiste.«Antes, la participación se veía como una amenaza».

Cuando Bustos dice 'antes' se refiere a la época de León de la Riva (alcalde de Valladolid entre 1995 y 2015). «La ciudad tiene un entramado social rico y potente en movimientos vecinales, juveniles, sociales, que durante años no tuvieron protagonismo. Durante este último mandato hemos tenido que desbrozar el camino», asegura. No bastaba con dar pasos, recuerdan, sino que había que abrir senderos inexplorados.Los pasos que se den a partir de ahora serán más cómodos y rápidos, menos cansados y fatigosos, porque «la ruta está trazada».

Presentación de las propuestas de Toma la Palabra, en Fuente Dorada.
Presentación de las propuestas de Toma la Palabra, en Fuente Dorada. / HENAR SASTRE

En la expedición por la jungla electoral, la participación es el primer paso para Toma la Palabra, que ha presentado para la ciudad un proyecto bautizado como Valladolid Habla. Se trata de una «oficina de participación para facilitar herramientas a los colectivos sociales y que promueva la coordinación de experiencias y la generación de iniciativas», indica María Luisa López Municipio (número ocho en la lista, un 39 en los pies). La propuesta de Toma la Palabra es habilitar este espacio entre las dotaciones que se incluyan en el antiguo convento de Santa Catalina de Siena, un inmueble de 6.230 metros cuadrados ubicado en una parcela de una hectárea (entre las calles San Quirce y Santo Domingo de Guzmán), adquirido en febrero por el Consistorio por 5,8 millones de euros. Allí también está previsto ubicar futuras dotaciones y que parte se use para el Archivo Municipal y la Fundación Miguel Delibes.

«En esta oficina se encontrará un servicio de asesoramiento para las asociaciones, que en ocasiones tienen que hacer frente a una compleja burocracia, por ejemplo, para optar a subvenciones. También se creará una escuela de formación vecinal y se potenciará un sistema de participación digital basado en tecnología móvil, para que los ciudadanos puedan participar en la elaboración de normas o propuestas municipales», explica López Municio.

María José Larena (número cuatro en la candidatura, un 37 de pie) desglosó varios pasos más en el trayecto dibujado por Toma la Palabra en materia de implicación vecinal. «Junto con la puesta en marcha del espacio joven de la zona norte (en la calle Olmo, La Rondilla), queremos recuperar edificios públicos en desuso para la promoción de centros de inicaitivas ciudadanas», explican. Y ponen como ejemplo, algunos ya en marcha:los centros Constanza Martín (San Pedro Regalado), Pío del Río Hortega (Pajarillos)o Rosa Chacel. «Son colegios vacíos que se pueden utilizar para proyectos sociales y vecinales», indica Bustos. El programa incluye también la revitalización de varias plazas de la cuidad, para, «con dotaciones espaciales, a modo de anfiteatros, facilitar el intercambio y el encuentro ciudadanos». El modelo sería parecido al de la plaza de la Solidaridad, en La Victoria, y la propuesta se ha fijado, en primera instancia, en la plaza del Carmen, en Delicias.

Toma la Palabra es también partidaria de fomentar «las consultas populares de carácter decisorio», redactar planes de barrio para articular las políticas municipales y un programa de participación senior para promover la implicación de las personas mayores.

Son los primeros pasos, con el 41 (antiguo 41) de Manuel Saravia marcando el ritmo (y el 37 de María Sánchez y María José Larena, el 45 de Alberto Bustos, el 39 de López Municio o el 44 de Arturo del Olmo...) de una campaña electoral que acaba de echar a andar.