Podemos aboga por soterrar las vías para que Valladolid sea una ciudad «de primera»

Almudena Villarreal, Israel Álvarez y Miguel Holguín en un acto en La Cistérniga. /V. M.
Almudena Villarreal, Israel Álvarez y Miguel Holguín en un acto en La Cistérniga. / V. M.

La formación impulsará una consulta ciudadana sobre la operación de sutura urbana

J. Asua
J. ASUAVALLADOLID

Hay programa. Tiene 47 páginas y 154 puntos, pero uno, el que se encaja en el capítulo 'Ciudad dividida o unida', manda. De hecho, abre las propuestas. Podemos quiere soterrar. Tomará esta decisión preguntando antes a los vallisoletanos, una consulta que se prometió, pero que se incumplió por parte del actual ejecutivo municipal, según recuerdan. Lo que los vecinos decidan será el mandato. Inapelable, dicen. La formación morada ha dado a conocer las líneas básicas de la ciudad que busca construir. Y tiene claro que esta debe estar unida, sin brechas.

La permeabilización por la que ha optado el Gobierno de Puente mediante túneles y pasarelas no es la solución. «No responde a las necesidades de los vecinos» y los túneles seguirán siendo «espacios del miedo», sostienen. Miguel Holguín, candidato a la Alcaldía y médico de Urgencias, aboga por una sutura que acabará con las dos capitales, la central y la del este, con lo que ello conlleva en cuanto a división social.

Primero, quieren datos ciertos del coste real de la operación. Luego, una renegociación del convenio que no cargue al Ayuntamiento con un porcentaje tan elevado y, a partir de ahí, exigirán a las administraciones implicadas el reconocimiento de Valladolid como «ciudad de primera», porque «puede y debe» estar a esa la altura.

Manda el gran túnel, pero en el programa hay muchas más propuestas. Para pacificar la circulación y lograr una capital con menos humos y mayor seguridad quieren la reducción de la velocidad a 30 kilómetros por hora y plataformas compartidas para peatones y ciclistas, aparcamientos disuasorios con servicios de lanzadera de transporte público y, también, el que denominan como BTR (Bus de Tránsito Rápido) con escasas paradas y prioridad semafórica, que conecten recorridos muy utilizados. También peatonalizaciones e itinerarios escolares seguros. En la ciudad deben mandar el viandante y los medios poco contaminantes.

Como filosofía, se defiende la ciudad compacta, esa que no se extiende en macha de aceite, sino que rellena y habita sus huecos y básico, dicen en el capítulo 'Ciudad sin humos', y apuestan por el comercio de proximidad frente a las grandes superficies y planes colectivos de movilidad a los centros de trabajo.

En vivienda, proponen, potenciar el parque público de vivienda y gravar con un IBI superior las segundas residencias que no salgan al alquiler, además de obligar a los bancos a que aporten parte de su 'stock' para un arrendamiento a precios asequibles. Destacan, además, un acceso universal garantizado a los suministros básicos y educación gratuita de 0 a 3 años.

La Valladolid de Podemos quiere ser feminista, proteger la diversidad sexual y cumplir con la Ley de Memoria Histórica eliminando cualquier vestigio de símbolos franquistas. Y en materia económica planea una política fiscal progresiva, la creación de una bolsa de locales comerciales vacíos para favorecer su ocupación mediante el alquiler y una defensa de los autónomos con cuotas e impuestos acordes a sus ingresos. La formación de Iglesias busca que la ciudad recupere servicios públicos y apunta la necesidad de municipalizar el centro de residuos, el mantenimiento de parques y jardines, los servicios funerarios y, en especial, el servicio de ayuda a domicilio.

Importante para la actividad municipal, subrayan, es que desde el Ayuntamiento se empuje para derogar la ley Montoro y acabar con el corsé que limita la capacidad inversora y de creación de riqueza del la Administración Local.

Dedica Podemos un capítulo especial al retorno y propone un plan de atención al migrante. Quieren medidas efectivas, no asociadas al talento. Como líneas plantean, entre otras, agilizar el reempadronamiento o la exención de tasas para las personas que regresen con la idea de montar un negocio. «Ciudad abierta, moderna, respetuosa con el medio ambiente y donde el diálogo con los vecinos y vecinas presida la actividad municipal», resumen en un preámbulo donde «las personas estarán en el centro de las políticas».