El Partido Socialista Español invoca a San José Obrero en busca del cambio

Tudanca bromea conLuquero en presencia de Alicia Palomo y José Luis Aceves./Antonio de Torre
Tudanca bromea conLuquero en presencia de Alicia Palomo y José Luis Aceves. / Antonio de Torre

Tudanca insiste en un acto en un barrio obrero de Segovia en que para repetir el 28A «hay que ir a votar el 26M»

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINAS

La bajada a Segovia desde La Lastrilla ofrece una imagen de la Catedral majestuosa, como si fuera un anuncio de ese patrimonio abrumador que le confiere sustancia a la ciudad. Al doblar la curva, sin embargo, la mirada se topa de frente con bloques de viviendas. Más altos, más bajos, de mejor o peor calidad, nuevos, antiguos. Conforman barrios en los que vive gente que queda fuera de las postales turísticas y que necesita, a veces, algo tan simple como un ascensor que salve escaleras entre dos barrios.

«Vamos a construir un ascensor que salve el desnivel entre San José Obrero y el Palo Mirasierra», prometió la alcaldesa Clara Luquero, y fue lo más aplaudido de la tarde. Claro que Luquero lo prometió en el lugar idóneo, la Plaza de San José en el barrio de San José Obrero, cuyo apellido invocaron los socialistas de Luis Tudanca para que los resultados del 28A se repitan el 26M. «Los barrios de San José nos traen suerte, hay otro en Zamora al que tengo mucho cariño», saludó el candidato a presidir la Junta, acordándose de esa barriada de casas bajas que corona la Cuesta del Bolón en Zamora. «Barrios obreros, de gente humilde y trabajadora», dijo. Y barrios con cuestas, qué curioso. Y a la vez qué inoportuna coincidencia para aquellas ciudades con una población envejecida, como las dos citadas. «Tenemos una población envejecida y es necesario facilitar la comunicación y la movilidad», abundó la alcaldesa. Y estos barrios son complicados. Tanto, que cuesta llegar a través del entramado urbano, a veces demasiado parejo, como le ocurrió a la caravana socialista que debía desembocar en la Plaza de San José.

Cultura para todos

Allí, entre árboles, se formó un mítin íntimo en el que el patio de butacas se llenó de alcaldes y concejales de otros municipios segovianos y en el que los curiosos se apostaron al fondo o tras el seto lateral, mientras los chavales jugaban al balón o a saltar desde las alturas, porque esos no tienen problemas de movilidad. Los tendrán, decía Tudanca, para trabajar en esta tierra y quedarse si sigue al frente el PP. «El drama es para el que se queda, por eso tenemos que hacer que esta sea tierra de oportunidades para que quienes se han marchado puedan volver», animó el líder socialista, que comprometió «un bono cultural para que todos los jóvenes con 16 años en esta comunidad tengan 200 euros para acceder a la cultura, comprar libros...».

«Os voy a robar a José Luis y a Alicia; Sergio, calienta»

Primero sonó como una frase más, pero después la remató. Luis Tudanca advirtió a los presentes, muchos de ellos ediles socialistas de la provincia:«Os voy a robar a José Luis [Vázquez, secretario de Cambio Climático en la Ejecutiva y aspirante a consejero de ídem] y Alicia [Palomo, alcaldesa de El Espinar]. Sergio [Iglesias], calienta que sales». Y es que Segovia aspira a conseguir tres procuradores socialistas. Ellos son los tres cabezas de cartel y además podría haber una Consejería en juego, llegado el caso. El acto celebrado ayer en Segovia se pospuso el viernes pasado por el fallecimiento de Alfredo Pérez Rubalcaba, y ayer el recuerdo para él resultaba ineludible. «Cuando tomé posesión por primera vez recibí una llamada y me dijeron «hola, Clara, soy Alfredo. Y pregunté '¿Alfredo Matesanz?' [un conocido locutor local]. Me dio un consejo, 'vosotros siempre cercanos'», recordó Clara Luquero. Tudanca también rememoró el consejo que recibió en su día de Pérez Rubalcaba.«Me dijo 'si no vives como piensas, acabarás pensando como vives'».

La pregunta sería ¿vale Netflix? ¿Incluye Spotify Premium? ¿Se considera cultura un videojuego de la 'play'? No era el momento de entrar en detalles, claro, sino de dejar claras algunas apuestas.Ayer le tocaba a la cultura –«Segovia tiene doces festivales de todo tipo de artes escénicas», presumía la alcaldesa mientras unos metros más abajo, en la ciudad más fotogénica, se celebraba Titirimundi– y le tocó también a la táctica 28A.

«Hay que votar».

Lo dijo José Luis Aceves, lo dijo Clara Luquero, lo dijo José Luis Vázquez y lo dijo Luis Tudanca. «Hay que votar». Los socialistas mantienen grabado el resultado del 28A, han extrapolado y han llegado a la conclusión de que esta es su ventana de oportunidad. Pero solo si se mantiene ese afán votador que rompió récords en las generales. Quizá por eso José Luis Vázquez ni siquiera nombró a «aquellos», a los que « reiteradamente han prometido y no han cumplido». «Aquellos», repitió una y otra vez. Los otros.

Y en esos otros, como dictó el sanchismo de campaña nacional, hay que sumar a Vox. No a Ciudadanos, que quizá luego... Pero sí a Vox. Que tampoco son «Vox», son otros «aquellos», en este caso «la ultraderecha», que «sigue ahí». Y el señor Mañueco –Tudanca sí le nombró, para atizarle en persona– les quiere abrir las puertas, dice que son un partido más para hablar y negociar, y no lo son, y hay que pararles».