Dos modelos diferentes para afrontar la presión fiscal al ciudadano

Sonia Ordóñez y Mario Simón eligen sitio para el debate. / Marta Moras

Ciudadanos y PP creen en la bajada impositiva, mientras que el PSOE y Ganemos la rechazan

José María Díaz
JOSÉ MARÍA DÍAZ

No resulta muy periodístico informar sobre rumores y comentarios intencionados, pero quizá en esta ocasión pueda resultar ilustrativo. Se habla abiertamente en los círculos políticos palentinos, sin que, por otra parte, exista algún tipo de confirmación oficial o siquiera una leve insinuación de los protagonistas, de un pacto ya cerrado entre los candidatos del PSOE, Miriam Andrés, y de Ciudadanos, Mario Simón, con respecto a un acuerdo para la investidura de la socialista si la unión de ambas fuerzas alcanza la mayoría.

Más bloques del debate

Nada hay confirmado a este respecto, pero es un comentario extendido entre los representantes de los diferentes grupos políticos, a excepción de los interesados, y también en círculos cercanos, como el de los integrantes de los medios de comunicación. Se da por hecho que las malas relaciones que han cosechado los grupos municipales de Ciudadanos y del PP durante el mandato que ahora acaba, a pesar de su pacto inicial de investidura, impedirán que se reedite este acuerdo, por lo que el acercamiento de la formación naranja hasta el PSOE resulta mucho más factible.

Y con este trasfondo, bajo este extendido runrún viene desarrollándose la campaña electoral en Palencia, y también lo hizo el debate entre candidatos organizado por El Norte de Castilla, que se desarrolló en la sede del Ateneo de Palencia.

Mario Simón avisa, no podrá contarse con ciudadanos si no se defiende la reducción de los tributos locales

Y es precisamente por este martilleo de posibles pactos postelectorales, por lo que los comentarios con los que el portavoz de Ciudadanos, Mario Simón, cerró su intervención en el tercer bloque del debate, dedicado a la fiscalidad y la hacienda pública, adquieren la mayor trascendencia.

Simón quiso resultar claro y explícito. Para no dejar lugar a ninguna duda. El candidato de Ciudadanos lo manifestó con rotundidad, no podrá contarse para un posible pacto con la formación naranja si no se comparten los criterios de fiscalidad, aspecto que también recalcó en diferentes ocasiones. «Ciudadanos ha apostado, va a apostar y lo seguirá haciendo por la bajada de impuestos», señaló, para rematar posteriormente su posicionamiento con otra frase lapidaria. «Si un partido plantea subir los impuestos, si pretende meter mano al bolso de las familias y de los trabajadores, si quiere impedir que vengan empresas con la subida de impuestos, en Ciudadanos, no contamos con ellos, y ellos no pueden contar con nosotros».

Total rotundidad, desde luego, que contrasta por completo con ese rumor extendido de un posible pacto con los socialistas, dado que la política de bajada de impuestos no es la habitual entre los postulados del PSOE. De hecho, Miriam Andrés lo dejo también muy claro desde el primer segundo de su intervención. «Nosotros no decimos que vayamos a bajar los impuestos, no lo compartimos, y la mayor parte de la ciudadanía, tampoco», recalcó la candidata del PSOE, quien explicó que las políticas lineales de bajada de impuestos o establecimiento de bonificaciones son perjudiciales para los intereses de las administraciones públicas, puesto que no suponen una redistribución real de la riqueza y lo único a lo que conducen es a a una merma de los recursos públicos para financiar el pago de los servicios y prestaciones básicos. «Quien más tiene, que más pague y quien menos tiene, que mas ayuda reciba», señaló Miriam Andrés, quien reprochó a Mario Simón que se exijan «los mejores servicios, la mejor sanidad, la educación, una puesta a punto de la ciudad» y al mismo tiempo se quiera reducir la principal fuente de ingresos del Ayuntamiento que es el cobro de los tributos locales. «¿Y todo eso con qué se paga?», le espetó Miriam Andrés.

«Café para todos»

La candidata del PSOE aseguró que las rebajas lineales de impuestos, «el café para todos» han quedado relegados al pasado, puesto que ahora debe recurrirse a la «redistribución de los fondos públicos». Simón, aprovechó unos segundos que había ahorrado de sus intervenciones anteriores para recordar a la candidata del PSOE que la forma de redistribuir la riqueza es competencia estatal y no municipal, ya que debe hacerse a través del IRPF, y no con los tributos locales.

Asimismo, la candidata socialista indicó que la política fiscal del Ayuntamiento debe ir encaminada a revertir la actual situación de estancamiento de la economía palentina, abogando por una redefinición de las bonificaciones fiscales y por un modelo tributario en el que paguen más los que más tienen.

En este mismo sentido, se manifestó la candidata de Ganemos, Sonia Ordóñez, quien reclamó una distribución diferente de los recursos económicos del Ayuntamiento. Así, entre las propuestas de la plataforma ciudadana figura precisamente la subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para los propietarios de más de diez viviendas y también para las casas que se encuentren vacías, con el fin de fomentar el mercado del alquiler. Entre otras medidas, figura también el aumento del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y la contratación de inspectores fiscales, recordando que la ciudad de Palencia únicamente cuenta con uno, mientras que el vecino Ayuntamiento de Burgos dispone de once.

La candidata de Ganemos plantea en solitario la municipalización de los servicios públicos

Otra propuesta particular de Ganemos, que no comparten el resto de los grupos es la municipalización de los servicios públicos que presta el Ayuntamiento de Palencia, como el abastecimiento de agua, el transporte urbano, la limpieza o la retirada de basuras. Ganemos considera que estas medidas conllevarían importantes beneficios económicos, puesto que todos los gastos revertirían en el propio ayuntamiento, además de reducirse, por ejemplo, la factura eléctrica y también se mejoraría el reciclado de productos en el Centro de Residuos.

La alianza fiscal le vino al candidato de Ciudadanos de la mano del alcalde y cabeza de lista del PP, Alfonso Polanco, quien, como Mario Simón, se mostró un firme defensor de las políticas de reducción de impuestos para estimular la economía.

Polanco presumió además de la gestión económica de sus dos mandatos, recalcando que se logró pasar de una situación de déficit e impagos a una de las haciendas más saneadas de España, con una de las menores presiones fiscales, una deuda reducida y un superávit continuo que permite reforzar las inversiones en mejoras de los servicios.