«Para luchar por tus vecinos no hay barreras»

Marcelino Blázquez, en su silla de ruedas, acaricia a uno de sus caballos, al que acaba de dar de comer /WORD
Marcelino Blázquez, en su silla de ruedas, acaricia a uno de sus caballos, al que acaba de dar de comer / WORD

Marcelino Blázquez, es el candidato del PP en Miranda de Azán, donde también cultiva su otra pasión, cuidar de sus caballos

ISIDRO L. SERRANO / WORDSALAMANCA

En todos los ámbitos, y también por supuesto en el de la política, uno se encuentra con historias de superación personal que emocionan y te hacen entender que muchas veces nosotros mismos somos quienes creamos nuestras propias barreras para desarrollar nuestras inquietudes.

Un ejemplo claro es Marcelino Blázquez García, Marce, cabeza de lista del Partido Popular a la Alcaldía de Miranda de Azán, localidad salmantina próxima a la capital.

Marcelino Blázquez nació en Francia hace 31 años, cuando sus padres estaban allí de vacaciones, con tan solo meses de gestación. Sufrió una parálisis cerebral y cuando estaba en la encubadora, cogió una meningitis, que le afectó al equilibro, lo que le obliga a moverse en silla de ruedas.

Pese a ello, Marce muestra una gran fuerza física y mental que le permite moverse en su día a día, atender a sus animales, tiene dos caballos en Miranda de Azán y otros tres entre Salamanca y Candeleda, y trabajar por su vecinos, porque en los últimos cuatro años ya ha sido concejal en el Ayuntamiento, el único de la oposición en una corporación municipal formada además por otros seis ediles de Izquierda Unida.

Su relación con la política comenzó hace ocho años cuando fue suplente en un lista del PP en Galinduste, pueblo del que es originario su padre. «A partir de ahí empecé a ver actos, comencé a conocer este mundo de la política municipal y cada vez me iba gustando más y cuando decidí venirme a Miranda de Azán con mis caballos, tome también la decisión de empezar a trabajar y luchar por este pueblo, para que siguiese creciendo y que todos fuésemos para adelante», asegura Marcelino Blázquez, que hace cuatro años ya presentó su candidatura, «pero no tuve la suerte de ganar, aunque mi trabajo como concejal en la oposición me ha servido para formarme y saber qué se puede y qué no se puede hacer». Además se muestra especialmente orgulloso de estos cuatro años «porque mis compañeros de la corporación, pese a ser de otro partido, han contado con migo en varios asuntos beneficiosos para el pueblo y mi opinión ha contado y se ha tenido en cuenta, algo por lo que estoy muy agradecido».

Marce ha cambiado a sus compañeros de candidatura y confía en mejorar los resultados de hace cuatro años, «yo lo voy a hacer lo mejor que pueda para ganarme la confianza de los vecinos, pero está claro que la que decide es la gente con su voto, y si al final sigo en la oposición, estoy preparado para seguir luchando por el pueblo como hasta ahora».

Como todos los candidatos a una Alcaldía, Marcelino Blázquez también tiene sus proyectos para el pueblo. «Me haría mucha ilusión que Miranda de Azán volviese a tener su escuela. Ahora que la Junta permite abrir un aula con tres alumnos, sería bonito tener aquí a los niños y que no se fueran a Salamanca o Aldeatejada», asegura, añadiendo que otra de sus prioridades sería seguir mejorando las urbanizaciones de Los Guijos y Las Liebres «para que los vecinos pudiesen contar con todos los servicios».

Además, aprovechando la cercanía a Salamanca, Marce afirma que hay alguna propuesta para ceder una parcela municipal para instalar alguna empresa, «algo que nos permitiría seguir creciendo como pueblo».

Este candidato, que se muestra agradecido a los responsables del parido por volver a confiar en él, asegura que las barreras muchas veces se las pone uno mismo «y yo pienso que no hay barreras para ayudar a tus vecinos y luchar por ellos».

Además de la política municipal, la otra gran pasión que marca la vida de Marcelino son los caballos.

La vinculación de su familia con Miranda de Azán se remonta a hace 40 años, cuando su abuelo materno compró una casa y un cebadero en la localidad. Ahora Marce también se ha comprado una casa y algo de terreno para cuidar de sus caballos.

A los 13 descubrió la hipoterapia, y aunque no tenía experiencia con los caballos, poco a poco, a base de cursos, surgió un hobby, –que al le gustaría que fuese una profesión en un futuro no muy lejano– que le llevó a comprar su primer caballo. Incluso ya ha participado en alguna competición 'paraecuestre', y aunque los resultados no fueron muy buenos, fue lo que acabo de convencerle de que las barreras «se las pone uno mismo, y que lo que hay que marcarse son objetivos y metas».

Ahora tiene cinco caballos y le gustaría poder dedicarse de manera profesional a la cría o montar una pequeña escuela de equitación «pero cuento con las posibilidades con las que cuento y los apoyos no son todos los que debería tener, pero con ganas e ilusión no me va a frenar nadie, ni con los caballos, ni con la política», concluye Marce.