Igea, sobre el debate: «Algunos tiraron la toalla en el minuto uno, Ciudadanos quería otro 'round'»

Soraya Mayo, Francisco Igea y Martín Fernández Antolín, junto a la carpa montada en La Rondilla. / RODRIGO JIMÉNEZ

La formación naranja visita el barrio vallisoletano de La Rondilla para el que promete mejor transporte público y regeneración de su tejido comercial

J. Asua
J. ASUAVALLADOLID

Plantan la carpa naranja en la confluencia de la avenida de Palencia con la calle Real de Burgos, en uno de los pasos más transitados de La Rondilla. Son las doce menos cuarto de la mañana. Globos y programas en las mesas y sensación de triunfo tras el primer debate regional. Comparecen los dos candidatos de Ciudadanos: Francisco Igea (Junta) y Martín Fernández Antolín (Alcaldía de Valladolid) y la diputada Soraya Mayo para pulsar el sentir y recoger las reivindicaciones de los vecinos de este barrio, pero en la cita gana la valoración tras la primera contienda entre los aspirantes a presidir el Gobierno de la comunidad. «No fue un combate de boxeo, pero si lo hubiera sido, está claro quién fue el ganador. Algunos tenían ganas de tirar la toalla desde el minuto uno y nosotros nos quedamos con ganas de otro 'round'», valoraba Igea.

El cabeza de lista a presidir el Ejecutivo regional vio a un PP «cansado, resignado y sin ideas». «Ayer salimos con dos consejerías más y una vicepresidencia más. Hay gente que no sabe qué hacer con las cosas, que no cree en la iniciativa, ni en la libertad. Todo lo arregla poniendo más niveles administrativos», lamenta Igea, convencido de que es la formación naranja la única que «cree en los ciudadanos, en su iniciativa, en las universidades, en sus empresarios, en sus trabajadores y en sus autónomos». «Lo mejor que puede hacer la Junta es no estorbarles, sino facilitarles, aligerar las trabas y los trámites. Cambiar una manera miope y clientelar de utilizar la política, igual en el PP que en el PSOE, o apostar por una política de cambio real», desgrana. A su juicio, los partidos que ofrecen «más burocracia, no ofrecen futuro. Volverán a enterrar a la comunidad bajo una montaña de papeles», apunta.

Y remacha Igea, que esas críticas al PP, no ponen en peligro futuros pactos, porque ellos salen «a ganar, no a pactar». «¿Quién se va a sumar al pacto? El que esté más cerca de nuestras políticas de libertad, regeneración, control fiscal, igualdad entre los españoles, de lucha contra el clientelismo y ayer en el debate no lo vi». El candidato de Ciudadanos a la Junta critica que Tudanca ya haya hecho un pacto «con el trío del hacha». «Sarrión, Podemos y PSOE, que trata de resolver el déficit de financiación de esta comunidad por su pacto con los nacionalistas y les pide más impuestos a los ciudadanos de Castilla y León. Tendrán que deshacerlo si quieren llegar a un acuerdo», avisa.

Fue Martín Fernández Antolín el encargado de hacer el diagnóstico del barrio que tocó en la agenda de campaña. Para el profesor, «han sido cuatro años de inacción por parte del gobierno municipal y en caso de La Rondilla es una sucesión de años sin que se les aporte soluciones», según considera. Con el transporte, la habitabilidad, la limpieza, enumera. Se está convirtiendo en un barrio multicultural, asegura, y hay que hacer políticas de integración. «Es un barrio que está envejeciendo, no hay soluciones para un empleo digno y de calidad y si damos un paseo, veremos que el volumen de locales cerrados es creciente», destacaba.

Sus soluciones pasan por regenerar y dar más vida a la riberas del Pisuerga a su paso por el barrio. Y en transporte, crear líneas de autobús más eficientes. «No puede ser que una persona que intente llegar desde La Rondilla hasta cualquier otro barrio tenga que pasar por el centro», argumenta. Y , además, «atajar la despoblación comercial con ayudas a los emprendedores; incentivos fiscales los dos primeros años, que si cumplen los objetivos puedan continuar», apunta.