Pablo Casado despide 'con hambre' la campaña en Palencia

Varios niños intentan fotografiarse junto a Pablo Casado, Alfonso Polanco, Milagros Marcos y Carlos Fernández Carriedo. / Antonio Quintero

La presencia del presidente nacional en el último acto del PP palentino trata de sumar votos para Polanco, en la alcaldía de Palencia, y para Mañueco, en las Cortes

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

No. En el titular de ahí arriba no hay dobles sentidos, figuras retóricas ni nada que se le parezca. Hambre. Esa fue la palabra más repetida en el cierre de campaña del PP en Palencia. Ni compromiso, ni unidad, ni familia, ni firmeza ni ninguna de esas frases que tan bien quedan a tres días de unas elecciones. Hambre. Una y otra vez se escuchó la dichosa palabra. A eso se arriesga uno cuando organiza un acto a la hora de comer que, entre ponte bien y estáte quieto, te dan las cuatro y se acaba escuchando más el rugir de tripas que los aplausos de tus fieles, por mucho que traigas al líder nacional del partido a jugar en casa el último encuentro de la temporada.

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La llegada de Pablo Casado estaba prevista a las dos y cuarto, pero los tiempos en política son como son y el líder popular llegó con casi media hora de retraso. Y es que, solo unas horas antes había estado cerrando la campaña en Ávila. «No se puede estar en todos los sitios a la vez», le excusaba una vecina, que esperaba pacientemente con las bolsas de la compra en la mano. «Si me entra hambre, aquí tengo la despensa», bromeaba esta señora, que al final del acto debió dejar la bolsa de la compra más tiesa que la hucha de las pensiones.

Los pesos pesados del PP nacional, regional provinical y nacional pasean por la Calle Mayor.
Los pesos pesados del PP nacional, regional provinical y nacional pasean por la Calle Mayor. / A. Q.

El reloj estaba a punto de marcar las tres menos cuarto y una nube de fotógrafos alertaba de la llegada de Casado a la plaza de Pío XII. Dar un paso parecía un imposible entre tanta gente dispuesta a fotografiarse con él. «Pablo, quiero una foto contigo que eres muy guapo», le gritaba una señora a Casado mientras otra añadía «y muy buen político, que defiende a ultranza la unión de España», recalcaba esta vecina para recordar a los presentes que, pese a los selfis, los besos y los abrazos, lo de no era un bolo de OT, sino un acto político en el que, casi por imperativo legal, tocaba hablar del monotema, ese que acapara buena parte de la sección de España de este periódico. «El PSOE es esa muñeca rusa que por fuera es roja y por dentro están Junqueras, Puigdemont, Otegui e Iglesias, que hasta le pide ya ministerios», sentenciaba Casado en un discurso que arrancó a las 15:22 horas mientras cerca de un centenar de personas le jaleaban al grito de «presidente, presidente», que lo es, aunque sea solo de su partido.

Pablo Casado y Alfonso Fernández Mañueco quisieron arropar al alcade de la ciudad, Alfonso Polanco, en un día en el que el PP quería demostrar a los palentinos que el himno del PP sigue de moda en Palencia, pese a los resultados de las generales –en las que los socialistas consiguieron 1.829 votos más que los populares en unos comicios en los que un palentino podía llegar a la Moncloa–.

Pablo Casado, junto a su madre.
Pablo Casado, junto a su madre. / A. Q.

Por lo que se vio antes de comenzar el acto, uno podía llegar a pensar que sí, que el himno del PP sigue de moda a orillas del Carrión. Solo había que ver cómo lo bailaban Macarena González y su hermano Pablo poco antes de que llegase Casado: moviendo las caderas como unos 'ye-ye' en los 60. «No somos del PP. Nos ha llegado la melodía y el ritmo se nos ha metido tanto en cuerpo que no nos hemos podido contener», explicaba, un tanto avergonzada, Macarena –de 23 años– mientras bailaba con su hermano –de 22–, que con una dosis de humor aseguró que su baile espontáneo fue una explosión rítmica involuntaria. «No teníamos ni idea de que venía Pablo Casado. Hemos venido por la música», afirmaba con ironía, entre risas.

Casado jugaba en casa. Al discreto acto celebrado en el parque del Salón acudió su madre, su abuela y su hermano entre otros familiares, amigos y simpatizantes de un Partido Popular que quisieron apoyar al equipo de Polanco en el Ayuntamiento y al de Ángeles Armisén antes de las elecciones, en las que las encuestas no pintan muy bien para los populares, que cerraron la campaña a las tres y media, una hora a la que todos los presentes tenían hambre, y no solo de votos.

«Al final, esto se ha alargado un poco», se quejaba uno de los vecinos, mientras abandonaba el parque del Salón por la Calle Mayor tras la plana mayor del PP, que se marchó por una calle completamente vacía, ya que todos los vecinos se encontraban a esas horas comiendo en sus casas. Pese a la falta de movimiento en la calle, Casado se fijó en un detalle que le llamó la atención: un cartel del concierto de que se vivirá en el Pabellón. «¿Viene Raphael? Vaya cierre de campaña que vas a tener, Alfonso», apuntó el presidente nacional del PP al alcalde, mientras el presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco tiró de repertorio humorístico. «¿No te ha lo ha prohibido la Junta Electoral?», preguntó a un Polanco que espera que Palencia viva 'su gran noche', aunque lo que realmente desea es que la del 26-M sea la gran noche de su partido.

A un ritmo rápido, la comitiva llegó por fin a la Plaza Mayor, donde la terraza del restaurante la Parrilla de Don Jamón llevaba una hora con el menú preparado. Croquetas, milhojas de foie, rabas, brochetas de calamares y de lechazo. Esta fue la última comida de la campaña que Casado, Mañueco, Polanco y compañía disfrutaron con el hambre de alguien que come a las cuatro de la tarde.

El 26-M ya está aquí y, de momento, el PP no ha perdido el hambre, pese a lo que dicen las encuestas y a los resultados de las Generales. Ahora falta por saber con cuántos comensales va a tener que comer en la mesa que surja tras las Municipales y Autonómicas y si tendrá la posibilidad de compartir un menú que hace no tanto se almorzaba en solitario. Polanco soñará con que la del domingo sea 'su gran noche', pero parece que si lo es, deberá buscar pareja de baile. ¿Qué pasará? ¿Qué misterio habrá? Pronto saldremos de dudas.