Ángel Galindo: «El solucionar la movilidad a base de cemento y hormigón ha fracasado. Al final los ciudadanos pagamos el pato»

Ángel Galindo, ante la estatua de Agapito Marazuela./Antonio de Torre
Ángel Galindo, ante la estatua de Agapito Marazuela. / Antonio de Torre

El candidato de Izquierda Unida a la Alcaldía de Segovia, único concejal de la coalición en el mandato que expira, aspira a ampliar la representación para influir en las decisiones

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Camino de cumplir 35 años, Ángel Galindo repite aventura electoral y concurre a los comicios municipales del día 26 a la cabeza de la candidatura de Izquierda Unida (IU) a la Alcaldía de Segovia. Con la mochila que suele llevar a la espalda más cargada de experiencia tras cuatro años como único concejal de la formación en el Ayuntamiento, enfoca el punto de mira de los objetivos en «aumentar la representación» obtenida para poder ser más influyentes en la gestión de la ciudad.

–En las recientes elecciones generales, su compañero, José Luis Ordóñez, defendía la opción de la confluencia con Podemos en España como llave del futuro gobierno. ¿Es extrapolable este planteamiento al de su candidatura a la Alcaldía?

–Nos presentamos con la clara intención de ampliar nuestra representación. Tenemos la voluntad de ser influyentes, igual que hemos podido serlo ahora. Esto no significa que hagamos pactos, simplemente supone poder llevar a cabo nuestras propuestas. La falta de mayorías absolutas da capacidad a los partidos pequeños de influir más en la política municipal. Trabajamos con la hipótesis de ganar. Somos realistas y sabemos que ganar es muy complicado; pero si trabajamos con esa hipótesis es para hacer un programa realista y ser útiles para la ciudad, sin hacer propuestas grandilocuentes. Tenemos un proyecto claro sabiendo lo que es factible.

De cerca

Estudios de Geología: De la generación de 'Parque Jurásico'

«Soy de la generación de 'Parque Jurásico'», comenta al hablar de sus estudios de Ciencias Geológicas. Ángel Galindo confiesa que ya «de adolescente tenía una curiosidad enorme por los terremotos o los volcanes». Cursó un máster e hizo prácticas en empresas, pero cuando acabó la carrera vio que «había pocas oportunidades».

Aficiones: Nadar y tocar con su banda de música

Ángel Galindo no perdona unos largos en la piscina. La natación le ayuda a combatir el estrés de ser el único edil de IU. Su otra gran afición es la música, tanto como espectador como encima del escenario. Es miembro de Excomuniòn, donde toca el violín y canta; aunque lo que más valora es juntarse con sus amigos 'musicales'.

Referentes: Los modos de Julio Anguita y Luis Peñalosa

El candidato siente admiración por quien fuera líder de IU, Julio Anguita por «su mente lúcida con unos pensamientos muy claros que transmitía sin necesidad de alzar la voz ni de escenificar nada». En la política municipal, se fija en Luis Peñalosa, su predecesor como concejal de IU. De su compañero ensalza «su gusto por hacer de la política municipal algo muy característico».

–¿Podría esbozar ese proyecto?

–Queremos recuperar la ciudad para la gente y poner los recursos económicos del Ayuntamiento al servicio de las personas y los barrios. Hemos tenido un mandato en el que la capacidad inversora se ha visto mermada por las sentencias millonarias que vienen de unos errores políticos. Segovia ha sido víctima de esos errores, lo que ha supuesto un elevadísimo coste, cerca de 20 millones de euros. Queremos recuperar esa capacidad inversora y ponerla al servicio de las necesidades de las personas mediante la participación ciudadana. También abogamos por la gestión directa de servicios públicos por parte del Ayuntamiento para mejorar su calidad.

–¿Qué servicios son susceptibles, a su juicio, de esa gestión directa y de no ser externalizados en empresas?

–Se podría intentar municipalizar el servicio de ayuda a domicilio; también la escuela infantil de La Senda, y queremos la gestión pública del agua, aunque hay más que se podrían intentar gestionar directamente.

–Sus predecesores de IU en el Ayuntamiento y usted mismo han sido muy beligerantes con la conservación del patrimonio.

–La protección de nuestro patrimonio natural e histórico ha sido una lucha histórica de IU para conservar la ciudad, que es Patrimonio de la Humanidad. Estamos orgullosos de nuestra ciudad y hay que tener cuidado y anteponer la conservación de ese patrimonio a los intereses privados que puedan perjudicarlo.

–¿Qué haría con los remanentes de tesorería del Ayuntamiento?

–Aunque no es competencia directa del Ayuntamiento, sí habría que favorecer la creación de empleo y el acceso a la vivienda. Con los remanentes se podría hacer, por ejemplo, un plan de empleo. En Sagunto (Valencia) hicieron uno de 3 millones de euros en el que crearon durante seis meses doscientos puestos de trabajo para la ciudad. En el caso del Ayuntamiento de Segovia se podría dedicar parte de los 10 millones de remanentes a iniciativas así. En el tema de la vivienda, creemos que hay que acabar con la especulación. El Plan Especial de Áreas Históricas (Peahis) prevé un incremento de 1.500 viviendas libres; pero el INE en 2013 nos decía que en Segovia existen casi 5.000 viviendas vacías. En este sentido, hay que apostar por la creación de vivienda protegida y no seguir alimentando el ladrillo y la especulación. También queremos que las viviendas vacías de los bancos puedan cederse al Ayuntamiento para alquileres más baratos.

–Aunque la campaña acaba de empezar, existe la posibilidad real de que haya que pactar para formar el próximo gobierno municipal. ¿Qué líneas rojas impondría IU y cuáles serían sus condiciones en un hipotético escenario de acuerdos?

–Primero habrá que ver los resultados. Para hablar de acuerdos siempre iremos con nuestro programa por delante. De lo que podríamos hablar o negociar con todos los grupos sería de nuestros principios, valores y propuestas, y a partir de ahí podremos llegar a acuerdos. No estamos aquí para negociar sillones; eso ya sería si se llega a un acuerdo de unos ejes mínimos. No vamos a traicionar a nuestros votantes.

–En las últimas campañas, su línea más roja ha sido su negativa al 'parking' subterráneo del paseo del Salón. Precisamente, la movilidad se alza como uno de los campos de batalla en estas elecciones. Por ejemplo, se habla de lanzaderas y de aparcamientos disuasorios para evitar los atascos cada vez más frecuentes cuando la afluencia de turistas desborda la capacidad de la ciudad. Y en este debate podría reabrirse el debate del proyecto en El Salón. ¿Ustedes qué proponen?

–La movilidad en Segovia ha estado abandonada muchos años. Pero hay que tener en cuenta que el problema es evidente y también es puntual. Quiero decir que los atascos se han producido en días de Semana Santa, en los puentes y es cierto que también en algún fin de semana. Ahora que parece que surgen voces que piden más plazas, recuerdo los problemas económicos que han suscitado los aparcamientos que tenemos en estos momentos.

–¿José Zorrilla, por ejemplo?

–Por su escaso uso, el de José Zorrilla de momento ha costado al Ayuntamiento 3,6 millones de euros, que es más de mitad de las inversiones reales de un año del Consistorio, y todavía está por ver lo que dice el juez. Luego, con el de Padre Claret se ha hecho un reequilibrio económico valorado en 3 millones de euros porque no se habían cumplido las expectativas de uso. Todo este dinero no va a los ciudadanos. En IU defendemos aparcamientos disuasorios bien conectados mediante transporte público con el casco histórico. También podría funcionar, aunque sería a más corto plazo, informar en las entradas a la ciudad sobre qué 'parking' está lleno y cuáles disponibles. El solucionar los problemas de movilidad y de la ciudad a base de cemento y hormigón ha fracasado y es algo que ha pasado a la historia, ya que al final ha traído consigo muchos problemas económicos. Las grandes inversiones hay que pensarlas muy bien porque al fin y al cabo los que pagan el pato son los ciudadanos.

–¿Sopesan la peatonalización del casco histórico?

–Seguimos reclamando limitar el acceso al casco. Se tiene que ir reduciendo el número de vehículos para hacer un casco también más habitable, porque hay residentes que están pagando una tarjeta que no pueden utilizar en muchas ocasiones. Además, disminuir el tráfico en el casco histórico ayudaría a proteger el patrimonio histórico. Muchos estudios dicen que la degradación de los monumentos se ha acelerado en los últimos años por la contaminación que emiten los vehículos. Hay que avanzar hacia una ciudad más para caminar y para el transporte público.

–En un hipotético pacto de izquierda, ¿es partidario de acuerdos puntuales en el gobierno o de entrar con una concejalía?

–Todo dependerá de las políticas que se quieran llevar a cabo y de nuestra capacidad de influencia. Cuanto mayor sea esa representación se pueden plantear todos los escenarios, desde acuerdos puntuales o asumir alguna responsabilidad en el gobierno; pero siempre vendrá dado por unos acuerdos programáticos claros antes. No estamos para ocupar sillones sino para hacer política. Lo importante es que se realice nuestro programa. Tenemos un ejemplo muy claro en este mandato. A nosotros nos ofrecieron entrar en un gobierno municipal, con una concejalía en la que yo podría tener un papel importante, como es la de Medio Ambiente; pero no accedimos a ello porque al mismo tiempo se promovía un aparcamiento en el Salón que no concebíamos.

–Si se valora al peso la labor de IU en la oposición al gobierno del Partido Socialista, sería la más 'pesada', junto a Centrados en Segovia. ¿Esa actitud tan crítica puede afectar a los hipotéticos pactos?

–En este mandato hemos visto que cuando el PSOE se ha distanciado de nosotros políticamente, hemos sido firmes y hemos llegado a votar en contra de unos presupuestos cuando eso parecía impensable porque se presupone que tenemos que tener más sintonía. Al PSOE no le ha costado nada llegar a acuerdos con Ciudadanos, y por tanto ese alejamiento de las políticas de izquierdas es lo que ha hecho que hayamos hecho una oposición frontal porque considerábamos que el Partido Socialista se estaba desviando de la línea política que defiende Izquierda Unida.

–El 28 de abril, aunque no sean resultados extrapolables, la alianza Podemos-Equo-IU perdió 4.457 apoyos en la provincia. En la capital, la irrupción de Vox les arrebató una posición y pasaron a ser la quinta fuerza más votada con 3.141 votos, unos 1.500 menos que hace cuatro años. ¿Cómo lo analiza?

–Nuestra presencia en el Ayuntamiento ha permitido que no gobierne la derecha como tal. Luego ha habido políticas de derecha que ha hecho el PSOE que hemos combatido. Podemos seguir siendo muy útiles para frenar a la derecha. Sin embargo, no queremos que el día 26 la gente vaya a votar por el miedo a lo que pueda venir, sino porque IU ofrece un proyecto para la mayoría social de Segovia. No quiero que me voten por el miedo a Vox, aunque sé que somos útiles para frenarles. En cualquier caso, nos opondremos a políticas que defienden retroceder décadas en derechos sociales.

–Defienden el cambio del modelo económico. ¿Esto significaría menos hostelería y menos turismo?

–Defendemos la intervención de lo público en la economía para un mejor reparto de los recursos entre toda la población. Apostamos por invertir más en un consumo y una producción de cercanía. Eso se puede lograr mediante cláusulas sociales. El Ayuntamiento se gasta más de 15 millones de euros al año en contratar empresas, y el criterio que se usa es contratar a la que más barato hace el servicio. Nos oponemos a ello porque hay que mirar por unos criterios sociales y laborales o medioambientales que mejoren las condiciones de los trabajadores. También se pueden poner cláusulas que permitan acceder a esos contratos públicos a las pequeñas y medianas empresas de Segovia.

–¿Está muriendo de éxito el turismo de Segovia?

–El turismo también tiene unos topes. Creemos que no es siempre positivo que hablemos de que haya aumentado tanto el número de visitantes. Hay que mirarlo con cautela porque el turismo de masas puede llegar a perjudicar a la ciudad, tanto a su patrimonio como a la forma de vida. Si el turismo desplaza a los habitantes del casco fuera de él, lo convertimos en un parque temático. Hay que hacer que convivan ese motor económico que es el turismo con la vida cotidiana en los barrios.

–¿Se han desvinculado aquellos movimientos que emergieron en las calles de los proyectos políticos?

–Esos movimientos surgen aparte de los partidos por la defensa de unos principios, como el de la escuela pública o la marea blanca de la sanidad. Son movimientos a los que tenemos que escuchar, de los que tenemos que aprender y lo que compartamos, defenderlo. La independencia de los movimientos sociales es fundamental y así debe seguir siendo gobierne quien gobierne.

–Hace cuatro años sufrieron en las urnas la atomización de la izquierda. Ahora, la alianza electoral con Podemos y Equo fracasó en el intento. ¿Ha sido cuestión de personalismos o de proyectos? ¿Teme que influya en las urnas esta división?

–Por mi parte no ha habido ningún personalismo ni ninguna imposición. La gente que me conoce sabe que no estoy aquí por una aspiración personal. No se puede llegar a acuerdos con quien no quiere sentarse a hablar contigo. Puede que hayamos tenido algo de culpa. Otros han pensado que no merecía la pena confluir y han decidido ir por su cuenta. Dicho esto, no tenemos ningún miedo a presentarnos solos, porque la gente sabe que somos firmes y fieles a nuestros planteamientos políticos.La coherencia forma parte de nuestro ADN político. Las organizaciones nuevas son las que tendrán que plantear su proyecto de ciudad. En cuatro años, IU ha sido un ejemplo de responsabilidad y compromiso en los procesos de Caja Segovia, donde ningún partido ha seguido hasta el final. Lo digo tanto por el PP y PSOE, que tenían gente implicada, como por nuevas formaciones que posiblemente tuvieran más recursos. El trabajo hecho es nuestra mejor carta de presentación y no necesito hablar mal de Podemos para ganar votos.