Los jóvenes son incapaces de afrontar el pago de una vivienda en solitario

Carteles de 'Se alquila' y 'Se vende' cuelgan de la puerta de entrada de un edificio./
Carteles de 'Se alquila' y 'Se vende' cuelgan de la puerta de entrada de un edificio.

Según los salarios medios, una persona necesitaría comprometer el 45% de su sueldo para pagar una hipoteca y el 49% para un alquiler

EL NORTEVALLADOLID

La experiencia es una de las variables que más influyen en el nivel salarial y, por tanto, en el acceso a la vivienda. Para los jóvenes menores de 35 años resulta prácticamente imposible cumplir con la recomendación de destinar como máximo el 35% de los ingresos mensuales al pago de una casa, según se desprende de un estudio realizado por la web Pisos.com. Teniendo en cuenta los salarios medios, un joven necesitaría comprometer el 45% de su sueldo para pagar una hipoteca y el 49% si se trata de un alquiler. En este contexto, compartir piso es una opción cada vez más socorrida. Según el portal inmobiliario, la demanda más numerosa de pisos compartidos tiene lugar entre los jóvenes de 18 a 25 años.

El grupo de edad con ingresos más bajos, los menores de 25 años, tiene unas ganancias medias anuales de 923 euros al mes, por lo que afrontar una hipoteca media de 561 euros al mes o un alquiler de 604 euros al mes resulta complicado en la mayor parte de los casos. Estos jóvenes tendrían que dedicar el 61% del salario a la hipoteca o el 65% al alquiler.

La siguiente franja de edad, hasta los 29 años, se enfrentaría a una inversión del 41% para el préstamo y del 45% para la renta. El panorama mejoraría de los 30 a los 34 años, cuando la hipoteca acapararía el 33% de la nómina y el alquiler el 35%. No sería hasta la etapa de los 35 a los 39 años cuando ya se podría afrontar holgadamente estos gastos.

El responsable del portal inmobiliario, Miguel Ángel Alemany, declara que el conjunto de potenciales compradores jóvenes ha salido muy perjudicado de la crisis. «La única posibilidad para ser propietario a esta edad es comprar en pareja aportando dos nóminas y ahorros o avalistas». Alemany indica que una buena parte de esta demanda se ha traslado al alquiler, «si bien para afrontarlo también se exigen garantías salariales que no siempre son fáciles de cumplir», señala.

El estudio también desvela que las diferencias salariales entre hombres y mujeres son patentes desde el inicio de la actividad laboral. El sueldo mensual medio de un hombre joven menor de 25 años es de 1.014 euros, mientras que el de una mujer de esta edad es de 826 euros, un 23% menos. Este porcentaje solo disminuye en la siguiente franja de edad (de 25 a 29 años), hasta el 17%, y en los años previos a la jubilación (de 60 a 64 años), cuando baja al 19%.