Ochenta mil despedidos han emprendido un negocio en la región desde el inicio de la crisis

Una mujer observa los preparativos para la próxima apertura de un comercio. /Maite Bartolomé
Una mujer observa los preparativos para la próxima apertura de un comercio. / Maite Bartolomé

Los desempleados que capitalizaron su prestación en 2017 dispusieron de una media de 5.445 euros

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Decía hace unos días una encuesta del INE que ocho de cada cien castellanos y leoneses ocupados por cuenta ajena fantasean con dejar de ser asalariados para convertirse en trabajadores por cuenta propia, unos por las malas experiencias y otros, quizá, por ese halo –alentado durante un tiempo como vía de escape de la crisis– que acompaña a la figura del emprendedor como alguien dueño de su destino. La opción conocida como 'capitalización de la prestación de desempleo' permite a quienes pierden su trabajo, fundamentalmente asalariados que resultan despedidos, cobrar el paro en un pago único siempre y cuando sea para autoemplearse o entrar a formar parte de una cooperativa. Es algo que han hecho exactamente 78.000 castellanos y leoneses entre los años 2008 y 2017.

La estrategia de incentivar el emprendimiento (esa palabra que hasta el año pasado no aparecía en el diccionario de la RAE) no parece haber tenido mucho éxito en Castilla y León, a tenor de los balances estadísticos. Era una alternativa que crecía con fuerza tanto para quienes eran despedidos e iban al paro (los que cobraban la ayuda de golpe para montar su negocio) como para la población en general (dato de autónomos totales).

Requisitos y obligaciones para la Capitalización de la prestación de desempleo

Ser beneficiario de una prestación contributiva por desempleo y tener pendiente de recibir al menos tres mensualidades. Los beneficiarios de la prestación por cese de actividad deben tener pendiente al menos seis meses.
No haber cobrado el pago único en los cuatro años inmediatamente anteriores a su solicitud.
Iniciar la actividad en el plazo máximo de un mes desde la resolución que conceda el pago único. No obstante, una vez realizada la solicitud, se puede iniciar la actividad y darse de alta en la Seguridad Social antes de la resolución del pago.
En caso de impugnación ante la jurisdicción social del cese de la relación laboral que da lugar a la prestación por desempleo cuya capitalización se pretende, la solicitud del pago único debe ser posterior a la resolución.
Memoria explicativa sobre el proyecto de la actividad a desarrollar y de la inversión a realizar, salvo que se solicite exclusivamente la modalidad de subvención de cuotas a la Seguridad Social.
Es posible solicitar la cantidad justificada como inversión para el desarrollo de una actividad por cuenta propia, incluyendo las cargas tributarias y gastos de puesta en funcionamiento, con el límite del 100% de la prestación que quede por percibir. Si no se va a obtener toda su prestación en un pago, se puede solicitar a la vez el abono mensual del importe restante para subvencionar su cotización a la Seguridad Social.
Si es para hacerse autónomo, se puede destinar hasta el 15% de la cuantía a pagar servicios específicos de asesoramiento, formación e información relacionados con la actividad a emprender.
Es obligatorio destinar la cantidad percibida en la capitalización a la aportación social obligatoria, en el caso de que se trate de cooperativas o sociedades laborales o mercantiles; o a la inversión necesaria para desarrollar la actividad, si son personas trabajadoras por cuenta propia.

Entre los primeros, la cifra registró avances en 2005, 2006 y 2007, en plena bonanza económica, del 50%, el 35% y el 19%, respectivamente. En 2008 se incrementó el 5% con respecto al año anterior y tocó techo, al situarse en 8.972 'parados-emprendedores'. El número de autónomos también tocó techo en Castilla y León el año en que se pinchó la burbuja, con 218.406 inscritos en el RETAde la Seguridad Social y un avance anual del 17%. A partir de entonces, tanto la cifra global de trabajadores por cuenta propia como la de perceptores de la capitalización ha ido en declive, con pequeñas excepciones (el año 2014 en el caso del RETA y 2013 y 2014 en el de beneficiarios del pago único).

De modo que mientras los desempleados que optaban por el pago único se mantuvieron por encima de los ocho mil anuales hasta 2011 y en 2013 y 2014. En los tres años siguientes, en los que la recuperación económica se ha ido haciendo cada vez más palpable, ha caído en picado: el 8%en 2015, el 17% en 2016 y el 26%el año pasado.

En 2017, según los datos difundidos hace unos días por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, la cifra ha caído a 4.710, que es casi la mitad de los que se registraron nueve años atrás, el año del récord.

Tres opciones

El pago único es una medida para fomentar iniciativas de empleo autónomo entre personas con derecho a percibir la prestación por desempleo de nivel contributivo, mediante la cual se abona el importe que reste por percibir a los beneficiarios con una condición que tiene tres posibilidades. Incorporarse de forma estable como socios trabajadores o de trabajo en cooperativas o en sociedades laborales ya constituidas, o constituirlas; desarrollar una actividad como trabajadores autónomo; o destinar el importe a realizar una aportación al capital social de una entidad mercantil de nueva creación o creada en un plazo máximo de 12 meses anteriores a la aportación, siempre y cuando se vaya a poseer el control efectivo de la sociedad, se vaya a ejercer en la misma una actividad profesional y se produzca un alta en la Seguridad Social en el Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta.

En el caso de los autónomos y para evitar el fraude, no está permitido darse de alta como económicamente dependientes, es decir, firmando un contrato con una empresa con la que se hubiera mantenido relación contractual justo antes de ir al paro.

Precisamente la opción de establecerse como trabajadores por cuenta propia es la elegida por la gran mayoría de quienes capitalizan el paro. En concreto, el año pasado la eligieron 44.408 de un colectivo total de 4.710 personas, es decir, el 93,7%. Siguiendo la pauta más típicamente castellana y leonesa, donde la tasa de autónomos sobre ocupados está por encima de la media del país, el porcentaje en este caso es también superior al del conjunto de España, del 90,6%. Se decantaron por reciclarse en socios de entidades mercantiles 145 personas;otras 111 escogieron asociarse a una sociedad laboral;y 46 más se integraron en una cooperativa.

El número medio de días capitalizados por beneficiario de la región fue el año pasado de 204, frente a los 212 de media nacional, mientras que el importe medio líquido percibido por cada uno de ellos fue de 5.445 euros. Esta cantidad es la más elevada de la serie desde antes de la crisis, periodo en el que fluctuó entre los 3.522 euros por barba de 2008 y los 4.842 de 2016. La media nacional fue el año pasado algo superior, en concreto de 5.863 euros.

Los abulenses y los sorianos fueron los que más días capitalizaron por cabeza y los que recibieron importes medios más elevados, de 6.096 y 6.085 euros, respectivamente. Los segovianos, con 5.049, y los zamoranos, con 5.111 euros, fueron los que menos cantidades recibieron por beneficiario.

La capitalización de la prestación de desempleo es compatible con la solicitud de subvenciones públicas. No obstante, hay que tener en cuenta que si el emprendedor no permanece al menos tres años afiliado como autónomo o socio, si se da de baja o comienza a trabajar como salariado antes de ese periodo, deberá reintegrar todo el dinero adelantado.

Autodiagnóstico y capacidad

La Dirección General de la Pyme del Ministerio de Economía y Empresa cuenta en su página web con una herramienta denominada 'Autodiagnóstico de actitudes emprendedoras', desde la que también se puede acceder desde la web del servicio público de empleo, sepe.es

Antes de iniciar su andadura empresarial, explican, es recomendable que el emprendedor se conozca a sí mismo y reflexione sobre multitud de aspectos relacionados con su proyecto empresarial. «Para ello, se ha creado un instrumento interactivo que permite, a través de la cumplimentación de un cuestionario sobre siete grupos de características personales, dar un diagnóstico y unas recomendaciones encaminadas a ayudar al emprendedor a estar preparado para iniciar su proyecto».

Este sistema ha contado con la participación de más de 80 emprendedores que cuentan con experiencia en la creación de empresas. A través de su estudio han definido unos perfiles-tipo de emprendedores.

El instrumento de autodiagnóstico de actitudes emprendedoras tiene como núcleo un cuestionario de 25 preguntas cerradas, distribuidas en siete características del emprendedor (motivación, iniciativa y energía personal, perfil psicológico, capacidad de relación, capacidad de análisis, innovación y creatividad y propensión al riesgo).

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