El Norte de Castilla

Los salarios siguen sin recuperar poder en Castilla y León

  • Los costes salariales descienden el 0,2% en el tercer trimestre, una décima más que la media nacional

  • El trabajador medio de Castilla y León cobra 200 euros menos que el del conjunto de España y 608 menos que un vasco

Cuatro euros mensuales menos que hace un año cobraron de media los trabajadores de Castilla y León en el tercer trimestre del año, lo que porcentualmente supone el 0,2%, exactamente lo mismo que bajaban los precios medidos por el IPC en el mes de septiembre. La vida, pues, sigue igual. Los asalariados no recuperan poder adquisitivo y para encontrar un lado positivo a la situación tendrán que conformarse con pensar que hace ahora un año, los costes salariales caían a un ritmo del 2,8%. Si de no deprimirse se trata, mejor no pensar que los 1.605 euros mensuales que ingresaron de media los trabajadores de la región entre julio y septiembre son casi doscientos menos que los que cobraron el conjunto de españoles (1.800).

La semana pasada, los sindicatos UGT y CC OO de Castilla y León anunciaban que «la campaña de sensibilización sobre la necesidad de cobrar salarios dignos ha terminado» y que había llegado la hora de pasar a la acción «y trabajar en la negociación de los convenios colectivos para que los trabajadores recuperen poder adquisitivo». La salida de la crisis y la recuperación económica, alertaron, pasa ineludiblemente por una recuperación salarial que reactive el consumo, eleve la demanda y ahuyente la deflación. De momento, el Índice de Precios de Consumo ha encadenado cinco meses consecutivos en tasas negativas y ya ha vuelto a despertar los temores a una posible deflación.

Medias y relatividades

Según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE, el coste salarial (que incluye salario base, complementos, pagos por horas extraordinarias y atrasos, todo medido en términos brutos) se situó en Castilla y León en 2.020 euros para los trabajadores del sector industrial, en 1.542 euros para los de la construcción y en 1.506 euros para los de los servicios. Los primeros son los únicos que han visto mejorar sus remuneraciones con respecto a lo que percibían doce meses atrás (el 2,27%), mientras que los otros dos han retrocedido el 1% y el 0,7%, respectivamente.

En cualquier caso, hablar de cantidades como estas como de salarios medios de una población es algo que queda bastante en entredicho en situaciones como la actual. Sin ir más lejos, la pasada semana el Informe Mundial sobre Salarios presentado por la Organización Internacional del Trabajo ponía de manifiesto que «España es el país desarrollado donde más ha aumentado la desigualdad como consecuencia de la crisis». Según el análisis de la OIT, «la productividad por trabajador ha aumentado en España el 5% por encima de su salario entre 2009 y 2013, lo que ha ocasionado una caída del poder adquisitivo durante la crisis, que llega al 43% en el caso de los salarios más bajos».

Menos despidos, menos coste

Los salarios, explicaba, «se han reducido drásticamente, pero la productividad ha seguido creciendo igual que en el resto de países, lo que significa que el poder adquisitivo de los trabajadores ha disminuido mucho más en España que en su entorno». La OITconstata que en 1993, los salarios suponían el 63,3% del PIB española, mientras que en 2013 esa proporción había bajado al 53,3%.

Según la encuesta del INE, los costes salariales cayeron en el conjunto de España el 0,1% en el tercer trimestre, con significativas diferencias de evolución por comunidades autónomas. Los mayores descensos retributivos se produjeron en Asturias y la Comunidad Valenciana, con el 2,2%, así como en Cataluña y La Rioja (con el 1,7%). Mientras tanto, en Cantabria subieron el 3,2%, en Canarias, el 2% y en Madrid, el 1,9%. Las autonomías donde este coste fue mayor fueron el País Vasco (2.213 euros) y Madrid (2.161 euros), frente a los 1.476 euros de Extremadura, y los 1.508 euros de Canarias, que ocuparon el extremo opuesto.

En cuanto al coste laboral de las empresas (que incluye, además del salario, las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social, indemnizaciones por despidos y prestaciones sociales) por trabajador y mes se situó en 2.223 euros en el tercer trimestre del año en Castilla y León, lo que supone una caída del 1% con respecto al mismo periodo de 2013. En el conjunto del país, este coste fue de 2.450 euros, el 0,4% menos que un año antes, en su tercer retroceso trimestral consecutivo.

Estadística explica que «en cuanto a los ‘otros costes no salariales’, el descenso en España fue del 1,5% (649,64 euros), debido a que las percepciones no salariales se recortaron el 19,6% (74,38 euros), por las menores indemnizaciones por despido o por fin de contrato, pagos compensatorios, pequeño utillaje, ropa de trabajo o selección de personal. Este descenso de las percepciones no salariales compensaron el aumento del 9,9% de las subvenciones y bonificaciones (10,35 euros) y el 1,6% que experimentaron las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social (585,61 euros)».

Diferencias por jornadas

Por lo que se refiere a la jornada laboral, en la comunidades se pactaron 148,7 horas por trabajador y mes (dos menos que en el conjunto del país), de las que se trabajaron de forma efectiva 120,6, prácticamente las mismas que en España (120,8). Las diferencias en el tiempo de trabajo del tercer trimestre en Castilla y León con respecto a un año antes no son relevantes.

A nivel nacional, la diferencia salarial entre los trabajadores a tiempo completo y parcial fue de 5,34 euros por hora (15,67 euros a la hora para las jornadas completas y 10,33 euros a la hora para las parciales). En cuanto al tiempo de trabajo, los trabajadores a tiempo completo prácticamente duplicaron las horas de trabajo efectivo frente a los que contaban con jornada parcial (30,8 horas semanales frente a 17,6).

En otro orden de cosas, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, dijo ayer en Murcia que «el Gobierno debería llegar ya a la conclusión de que hay que aumentar la cuantía del salario mínimo en 2015 de manera significativa», una decisión que, a su parecer, «no puede ir más allá del Consejo de Ministros de la próxima semana».