Igualar gastos en pensiones y cotizaciones requeriría medio millón de trabajadores o elevar las cotizaciones un 36%

Necesidades de financiación del sistema de pensiones./ICAL
Necesidades de financiación del sistema de pensiones. / ICAL

Solo Soria y Segovia lograron rebajar tímidamente el déficit el año pasado al subir sus cotizantes por encima del 4%, mientras que León sigue empeorando y ya representa el 34,2% del déficit

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Equilibrar ingresos y gastos dentro del sistema de pensiones es un objetivo básico para poder mantener este pilar básico del estado del bienestar. Elevar el empleo y las retribuciones es la solución básica para que suban las cotizaciones. Sin embargo, en autonomías tan envejecidas como Castilla y León, cuadrar la cuenta parece harto difícil, y sin los mecanismos de solidaridad del Estado, se antoja imposible su sostenibilidad.

No en vano, para alcanzar los ingresos necesarios para hacer frente a la nómina de las pensiones, la autonomía debería incorporar al mercado laboral a medio millón de personas, o elevar la cotización media anual en 2.869 euros, según los cálculos efectuados por Ical. La cuenta es clara, el año pasado, según los datos definitivos publicados hace unos días por la Seguridad Social, la nómina de las pensiones ascendió a 7.157,5 millones de euros en la comunidad, mientras que los ingresos por cotizaciones sociales se situaron en los 4.588,8 millones, es decir, el déficit ascendió a 2.568,7 millones. Dividiendo los ingresos entre el número de cotizantes medios durante el ejercicio, 895.262, la aportación media por trabajador se situó en 5.126 euros, lo que supone que al mismo nivel de retenciones, se requerirían 501.159 ocupados más aportando al sistema para equilibrar las cuentas.

El objetivo también se podría alcanzar con un aumento de las cotizaciones de forma importante, ya que para cubrir por completo el déficit, sería preciso que aumentaran en 2.869 euros por trabajador y año. Cabe recordar que el Ejecutivo autonómico se marcó como objetivo alcanzar el millón de ocupados al finalizar la legislatura, una dato con el que esas cotizaciones tendrían que aumentar en algo más de 2.000 euros para lograr el equilibrio.

El reto es titánico y supondría pasar de 1,5 cotizantes por pensionista que hay en la actualidad en la comunidad, a 2,3 para hacer sostenible un sistema que en Castilla y León, ensancha cada vez más la brecha entre las necesidades y las aportaciones. Y es que el año pasado, la diferencia entre cotizaciones sociales y gasto en pensiones creció en la Comunidad respecto a 2016, en 63,9 millones de euros, a pesar de que los ingresos subieron un 3,3 por ciento y los gastos un tres por ciento.

Un sistema sostenible

Los secretarios generales de CCOO y UGT en Castilla y León, Vicente Andrés y Faustino Temprano, defendieron que el sistema de pensiones es «sostenible» y se debe alcanzar un acuerdo para cuadrar ingresos y gastos en el Pacto de Toledo. Entre las medidas que plantean ambas organizaciones, explicaron están acabar con el tope en las cotizaciones y financiar con cargo a los presupuestos generales la estructura del ministerio, las pensiones de protección (viudedad, orfandad…) y las bonificaciones a la contratación.

Eso sí, en la base de todo estará la generación de empleo y la subida de los salarios par elevar las cotizaciones sociales, según comentaron. Asimismo, en el caso de las autonomías como Castilla y León, destacaron la necesidad de los mecanismos de solidaridad interterritorial para hacer frente al déficit del sistema, gracias a la caja única de la Seguridad Social que «nadie cuestiona en España».

Andrés indicó a Ical, que el sistema es «perfectamente viable» pero cuadrar ingresos y gastos requiere «sentarse a negociar para pactar la fórmulas». El dirigente sindical advirtió de que el sistema no puede ser rígido, sino que debe ser revisado «permanentemente» para que sobreviva, porque «es de los mejores del mundo».

Vicente Andrés constató que sin este sistema de solidaridad intergeneracional y territorial en Castilla y León, con una población muy envejecida, la comunidad se quedaría «en el desamparo y la desprotección» y recordó que en este momento ninguna fuerza política cuestiona en España la caja única, que es «indiscutible».

Faustino Temprano incidió en que el sistema es «sostenible» y razonó que «no es problema de gasto sino de ingresos» y para lograr cuadrar las cuentas «no se pueden poner parches y debe haber un acuerdo en el seno del Pacto de Toledo».

El líder de UGT destacó que se necesitan más cotizaciones a la Seguridad Social y más elevadas por lo que es «imprescindible que suban los salarios» y acabar con la precariedad en la contratación; que se dejen de financiar las bonificaciones con las cuotas, así como el funcionamiento del ministerio, y se destope la cotización máxima. «Con esas medidas se solucionará para ya la sostenibildiad del sistema público», sentenció.

Segovia y Soria recortan brecha

Cabe destacar el caso de las provincias de Segovia y Soria, que fueron las únicas que recortaron su déficit el año pasado, aunque tímidamente. La provincia segoviana fue responsable del 3,4 por ciento del déficit del sistema en la Comunidad, y recordó su déficit (87 millones), en casi medio millón de euros respecto a 2016. Los gasto en este provincia sumaron 361,4 millones de euros, con un aumento del 3,1 por ciento, mientras que los ingresos se elevaron un 4,4 por ciento, hasta los 274,3 millones. Esta provincia necesitaría sumar 19.003 trabajadores para cuadrar las cuentas, o subir las aportaciones sociales media (4.583), un 24 por ciento, con 1.455 euros más al año por empleado.

La provincia soriana, que representó el 2,1 por ciento del déficit global de Castilla y León, también tuvo un buen comportamiento, y recortó la diferencia entre ingresos y gastos (55,29 millones), en 1,3 millones de euros. Su gasto en pensiones sumó 247,7 millones, un 2,7 por ciento más que en 2016; y sus ingresos, 192,4 millones, con un alza del 4,3 por ciento. Esta provincia tendría que elevar sus ocupados en 10.945 personas para igualar ingresos y gastos; o subir las cotizaciones medias (5.052 euros) un 22,3 por ciento, con 1.452 euros más.

León, la más necesitada

Un análisis provincial también revela que León sería la provincia con mayores necesidades de generación de empleo para equilibrar ingresos y gastos en pensiones, casi 168.000 nuevos ocupados, o elevar las cotizaciones medias (5.241 euros) un 52 por ciento, con 5.698 euros más al año. La provincia leonesa fue la responsable del 34,2 por ciento del déficit del sistema el año pasado en la comunidad, cuando su gasto en pensiones creció un 2,4 por ciento (1.687,69 millones); y los ingresos (808,6 millones) sólo un 2,2 por ciento. En esta provincia hay apenas 1,1 cotizantes por pensionista.

Valladolid, provincia que aportó el 16,5 por ciento del déficit del sistema en la comunidad, necesitaría contar con 79.692 ocupados más para igualar ingresos y gastos, o elevar las cotizaciones sociales medias (5.334 euros) un 27,7 por ciento, con una aportaciones a mayores de 2.046 euros. Sus pensiones costaron el año pasado 1.533,3 millones, con un avance del 3,4 por ciento; y sus cotizaciones sumaron, 1.108,3 millones, un cuatro por ciento más que en 2016.

Mientras, la provincia burgalesa fue la responsable del 13 por ciento del déficit del sistema en la Comunidad en 2017, cuando se abonaron 1.142,3 millones en pensiones, con un aumento del 3,7 por ciento; y se aportaron cotizaciones sociales por 808 millones, un cuatro por ciento por encima de 2016. Burgos necesitaría 59.942 nuevos ocupados para equilibrar el sistema, o incrementar las cotizaciones medias (5.576 euros) un 29,2 por ciento, con 2.307 euros más.

Salamanca necesitó 846,6 millones para pensiones en 2017, con un aumento del 3,2 por ciento; y registró cotizaciones por 553,6 millones, con un avance del 3,3 por ciento, con lo que representó el 11,4 por ciento del déficit en la Comunidad. La provincia equilibraría gastos e ingresos con 61.451 empleos más; o una subida de las cotizaciones del 34,6 por ciento, con un aumento de las aportaciones de 2.524 euros anuales por empleado.

Por su parte, Zamora representó en 2017, el 7,6 por ciento del déficit del sistema en Castilla y León, cuando requirió para abonar las pensiones, de 457,4 millones de euros, con una subida del 1,9 por ciento; mientras que sus cotizaciones sociales ascendieron a 262,2 millones, con un crecimiento del 2,5 por ciento. La provincia necesitaría aumentar el número de ocupados en 42.586 personas para equilibrar las cuentas, o elevar las cotizaciones medidas (4.583 euros), un 42,6 por ciento, con 3.411 euros más por trabajador actual y año.

Marcado desequilibrio en Palencia

El caso de Palencia al igual que el de León, es significativo, porque el gasto en esa provincia como en la leonesa en pensiones creció más que los ingresos. En concreto, Palencia supuso el 6,3 por ciento del déficit del sistema en la Comunidad, con un gasto por 503 millones de euros y una subida del 3,4 por ciento, y unos ingresos de 339,9 millones, que solo crecieron un uno por ciento. La provincia requeriría 30.958 nuevos empleos para igualar ingresos y gastos, o elevar la cotización media (5.269) un 32,4 por ciento, con 2.528 euros más.

Por último, la provincia abulense asumió el 5,3 por ciento del déficit en pensiones de Castilla y León. Las prestaciones costaron en esta provincia 377,9 millones de euros y crecieron un 2,6 por ciento; y los ingresos por cotizaciones sociales alcanzaron los 241,1 millones, con un avance del 2,9 por ciento. La provincia debería incorporar al mercado laboral a 29.733 personas más par cubrir gastos, o elevar las cotizaciones medias (4.598 euros), un 36,1 por ciento, con 2.605 euros más.

 

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