La paridad de mujeres en el Ibex deberá esperar otros siete años

La presidenta del Santander, Ana Botín. /R. C.
La presidenta del Santander, Ana Botín. / R. C.

La presencia femenina en los consejos aún se encuentra en el 26%, y previsiblemente no llegará al 30% recomendado por la CNMV para 2020

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Cada vez más mujeres ocupan alguno de los sillones que tienen las grandes empresas cotizadas en sus consejos de administración, los órganos ejecutivos que manejan el negocio de las corporaciones del Ibex-35. Sin embargo, su incorporación sigue siendo más lenta de lo esperada y ni siquiera se atisba que la presencia femenina represente el 30% de esos consejos cuando acabe el próximo año, tal y como recomienda la Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV). Hasta este mes de octubre, había 120 consejeras de los 458 puestos en las compañías del Ibex, lo que supone un 26,2% del total, según los datos actualizados por la organización WomenCeo.

Las estadísticas indican que bajo este ritmo de crecimiento anual, que se encuentra entre el 2% y el 3% superior con respecto al año anterior, «todavía serían necesarios siete años para alcanzar el umbral de paridad», situado en el 40%. Y ni siquiera será posible alcanzar el objetivo del supervisor el próximo año. «En 2020 estaremos en una cuota de alrededor del 28%, dos puntos todavía por debajo», ha explicado Ana Lamas, presidenta de WomenCeo.

El informe ha dejado de nuevo en evidencia la «profunda grieta» que todavía existe entre el número de mujeres y hombres que ostentan altos cargos en las grandes empresas del Ibex-35. En el acto de presentación, la vicepresidenta de la CNMV, Ana María Martínez-Pina, ha explicado que en 2018 hubo «un ligero aumento» de mujeres en consejos y comités de dirección, pero reconoció que no se ha alcanzado propuesto por el supervisor bursátil. «Sería fácil lograrlo si, por ejemplo, cada cotizada sustituyera un hombre por una mujer en sus consejos», ha explicado.

En cualquier caso, los avances de los últimos años son relevantes, aunque al mismo tiempo heterogéneos dependiendo de cada compañía. De hecho, ya hay 18 miembros del Ibex cuyos consejos superan la barrera del 30%. Ese ranking lo encabeza Red Eléctrica Española, con el 41,7%; Caixabank (37,5%); Iberdrola (35,7%); así como ArcelorMittal, Banco Santander, Bankinter, Cellnex Telecom, IAG, Merlin Properties y Repsol, todas con un 33%, aproximadamente. La progresión interanual más rápida ha correspondido a CaixaBank, cuya incorporación de mujeres ha repuntado diez puntos porcentuales en el último año, así como Repsol.

Sin embargo, los consejos con menos presencia de mujeres son los pertenecientes a Bankia con un 16,7%; Amadeus, CIE Automotive y MásMóvil, con un 15,4%, y Naturgy con el 8,3%.

Por cargos en los órganos ejecutivos, la mayoría de las mujeres son consejeras independientes, seguidas de dominicales y sólo siete mujeres se encuentran en la primera línea de los consejos, y apenas un puñado como presidentas como Ana Botín en el Santander.

Otra de las brechas de género se encuentra en los comités de dirección, el órgano inferior al consejo, pero de vital importancia para el desarrollo de los negocios. Ahí, la presencia de mujeres es mucho menor, según el estudio, ya que de 454 miembros sólo 80 son mujeres, lo que se traduce en sólo un 17,6% de presencia femenina. De hecho, seis grandes empresas no cuentan con ninguna mujer en sus comités, como es el caso de Acerinox, Grupo ACS, ArcerlorMittal, Cellnex Telecom y MasMóvil. Sólo cinco empresas tienen un porcentaje igual o mayor al 30% de mujeres: Colonial, CIE Automotive, REE, AENA y Bankinter.

En ese acto también ha participado la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, actual socia de Cuatrecasas, quien ha afirmado que «hay que tomarse en serio» varias realidad para lograr una mayor incorporación de la mujer a puestos directivos. «Hay una brecha de edad que tenemos que superar con determinadas decisiones familiares, que deben ser compartidas», ha explicado en referencia a la maternidad, que suele truncar carreras profesionales. «Conciliar es una parte, sí, pero ser corresponsable es otra», ha afirmado.