Captur aumenta su porcentaje de componentes locales por encima del 80%

uevo Renault Captur. /
uevo Renault Captur.

El nuevo aspecto del vehículo fabricado en Valladolid resalta en el pabellón de Renault del Salón del Automóvil de Ginebra

JULIO G. CALZADA

Renault Captur se ha hecho aún más castellano leonés, y más vallisoletano. Si el modelo fabricado desde 2013 en España era ya el más español de los vehículos Renault surgidos de la fábrica de Valladolid, su renovado exterior e interior tienen un porcentaje aún mayor de componentes elaborados en el entorno de la planta situada en la carretera de Madrid de la capital vallisoletana. «Estamos por encima del 80» ha señalado Raúl Rodríguez, responsable de la industrialización de este renovado todocamino de la marca del rombo presentado en Ginebra en el Salón del Automóvil con el ánimo de que resulte aún más atractivo y aumente sus ventas en los mercados internacionales.

Renault ha presentado en Ginebra, uno de los salones del automóvil de mayor prestigio del mundo, su renovado modelo Captur, fabricado en Valladolid en exclusiva mundial desde 2013 y que registra así su primera transformación, lo que técnicamente se denomina en inglés como 'restiling', un lavado de cara, un cambio de maquillaje que en el caso de este vehículo vallisoletano aumenta su parecido con su hermano mayor Kadjar, el todoterreno que se fabrica en la vecina planta de Villamuriel de Cerrato, en Palencia. Ambos comparten ahora el mismo tipo de rejilla delantera, lo que da a Captur un aspecto algo más agresivo.

«Estamos ante una muestra de la fortaleza de la industria española de Renault», ha dicho por su parte el presidente de Renault España y director mundial de Fabricación y Logística del Grupo Renault, José Vicente de los Mozos, y es que uno de los montículos del pabellón de Renault, el central, estaba ocupado por los distintos modelos y colores de Captur, montado en Valladolid, y Mégane y Kadjar, construidos en Palencia.

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