Más de la mitad de las empresas de Castilla y León planea aumentar su plantilla en 2018

Fabrica de montaje de Renault en Valladolid./EL NORTE
Fabrica de montaje de Renault en Valladolid. / EL NORTE

Siete de cada diez directivos encuestados por KPMG esperan elevar sus ventas este año

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

De ‘optimistas realistas’ califica a los empresarios y directivos de Castilla y León la última edición del informe Perspectivas España 2018, elaborado por KPMG con la colaboración de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Los encuestados muestran esta actitud apoyados en la mejora del PIB y de los sectores clave de la región, pero a la vez pendientes de las incertidumbres que aún planean sobre la economía global. Una amplia mayoría espera crecimientos de ventas, contempla aumentar sus inversiones y planea incrementar su plantilla.

«Hay retos que las empresas no pueden dejar de lado –sostiene Hilario Albarracín, presidente de KPMG en España– porque en la economía actual, globalizada, digital y en constante cambio, ocurre lo mismo que en aquella obra maestra de Lewis Carroll: es preciso correr mucho para permanecer en el mismo lugar y correr el doble para llegar a otro sitio. Y, como bien saben los empresarios, hoy no se puede correr el doble sin la tecnología».

Para los directivos castellanos y leoneses encuestados en 2018, la principal prioridad estratégica es la mejora de procesos para ganar en eficiencia y poder hacer así frente a la creciente competencia que llega por todos los frentes, señalada por el 56%. A continuación, ante la irrupción de la economía digital y el desarrollo tecnológico, la transformación digital ha ido ganando terreno entre las prioridades estratégicas de las empresas de la región, hasta situarse como la segunda más importante, señalada por el 53% de los consultados, por encima del 49% de resultado nacional.

«Sin duda, cada vez se perciben más claras las ventajas que aporta la transformación digital: el 62% asegura que esta ha influido en la relación con sus clientes; el 50% señala que ha reducido costes y mejorado la eficiencia y el 44% apunta la influencia en los procesos de producción», explica el informe.

La percepción de la economía española es más positiva en Castilla y León que en otras regiones, especialmente cuando se pregunta a empresarios y directivos por los próximos 12 meses: el 47% piensa que mejorará y solo el 9% teme que empeore. Cifras prácticamente idénticas muestran sus previsiones sobre la economía de Castilla y León. De hecho, los directivos castellanos y leoneses figuran como los quintos más optimistas de España a la hora de valorar la situación económica de su región, tanto actualmente como a lo largo de 2018.

A doce meses vista, el 9% prevé que la economía de la región vaya ‘mucho mejor’; el 38% espera que vaya ‘mejor’; el 44% confía en que ‘se mantenga igual’; y el 9% teme que vaya a ‘peor’. Nadie prevé que la situación sea ‘mucho peor’. «Que se cumplan estas previsiones dependerá de cómo evolucionen algunas incertidumbres ante las que los empresarios siguen vigilantes, como los precios de la energía y las materias primas, las tensiones geopolíticas y los costes de financiación», señalan desde KPMG.

Mejora de procesos y transformación digital son las prioridades estratégicas de los directivos castellanos y leoneses

«Uno de los principales retos de Castilla y León –declara Juan José Cano, socio responsable de Mercados en KPMG España– continúa siendo afianzar el peso pujante del sector industrial, con el objetivo de contribuir al 20% del PIB regional. A ello se suma la atracción de talento, el redimensionamiento del tejido empresarial, todavía bastante atomizado, y la apuesta por la transformación digital de la mano de la innovación y la incorporación de la tecnología a todos los ámbitos de los negocios».

Destaca Cano que la automoción «está actuando como un elemento tractor gracias a la mayor actividad de las principales compañías integradoras instaladas en la región, pero también al ecosistema de empresas auxiliares que se han desplegado en todo el territorio» y que «todo ello redunda en creación de empleo cualificado por el esfuerzo innovador que se está llevando a cabo».

Además, recuerda que el sector agroalimentario «representa un valioso y diferencial activo de la región y supone una fortaleza clave ante las amenazas de deslocalización que puedan planear sobre otros sectores con mayor movilidad». Sus retos pasan por la incorporación de nuevas generaciones, la innovación a lo largo de toda la cadena de valor y la apuesta por la calidad y diferenciación del producto en el mercado nacional e internacional.

«Estamos ante un escenario de optimismo moderado pero cierto, lleno de retos y oportunidades que las empresas ya están gestionando –como la innovación, las tecnologías emergentes, la transformación de los modelos de negocio, el posicionamiento en los mercados internacionales y la mejora de la productividad– y que deben convertirse en palancas que afiancen el crecimiento y posicionamiento de Castilla y León este año y los siguientes», añadió Cano.

Destaca la confianza de los directivos del sector de la automoción: el 82% considera que la situación es ‘buena’ o ‘excelente’

Si las previsiones no les fallan, 2018 será un buen año en materia de ventas para las empresas de Castilla y León. El 70% de los directivos augura un incremento de la facturación y la mitad de ellos (35%) prevé además que el aumento sea superior al 5%, en línea con la media nacional. Otro 26% confía en que las ventas se mantengan y solo el 3% teme que la facturación se recorte.

Casi ocho de cada diez (77%) de los empresarios y directivos españoles consultados en este informe esperan un repunte de la facturación este año; el 15% espera estabilidad y solo el 7% teme una caída de las ventas.

Las previsiones sobre plantillas muestran «algunos claroscuros, aunque no son de prever grandes medidas de ajuste laboral en una comunidad que ya ha demostrado estar a plena capacidad para generar empleo a más ritmo que otras, como reflejan sus estadísticas de paro respecto de la media nacional».

Así, la encuesta muestra que más de la mitad de los consultados en la región (55%) espera aumentar la fuerza laboral este ejercicio, diez puntos por encima de las respuestas recabadas a nivel nacional. Otro 24% prevé estabilidad y el 21% teme tener que llevar a cabo recortes que, de forma mayoritaria (12%), se moverán entre el 0% y el 5%.

Por lo que se refiere a la inversión se percibe un mayor impulso, ya que la mayoría (59%) prevé aumentarla en los próximos 12 meses, mientras que el 35% estima que se mantendrá y solo el 6% (tres puntos menos que la media nacional) contempla recortarla. Los destinos prioritarios de estas inversiones son herramientas tecnológicas (65%); formación y contratación de personal (55%) e I+D (50%). La ciberseguridad ha escalado puestos en estas prioridades, desde el 15% de la pasada edición al 40% de los directivos encuestados este. Lo mismo ocurre con la internacionalización y la eficiencia energética.

Inquietud por la unidad de mercado

Creación de empleo, innovación y simplificación administrativa son las tres principales peticiones de los empresarios y directivos de Castilla y León para el Gobierno central. Ahora bien, el informe de KPMG resalta que, comparadas sus demandas con las de las otras regiones, la comunidad castellana y leonesa solo destaca en un punto a la hora de mencionar sus prioridades para el Ejecutivo de España: la unidad de mercado, algo en lo que va de la mano de Castilla La Mancha. Ambas regiones encabezan el ranking a la hora de citar esta cuestión como demanda principal. En lo que respecta a sus peticiones para la Junta, las respuestas son similares. La prioridad número uno para los directivos castellanos y leoneses es la simplificación administrativa, que cosecha el 65% de las respuestas. Educación, formación y desarrollo de competencias se sitúa en segundo lugar (62% de las respuestas), debido quizá a que el 50% de los directivos responde negativamente a la pregunta sobre si en el último año ha encontrado dificultades para contratar personal con las habilidades adecuadas.

Por otro lado, el ‘brexit’ es un riesgo muy seguido de cerca por los empresarios de la comunidad, sobre todo por el peso que el sector agroalimentario tiene en la región. Aunque el 63% de los directivos consultados en este informe declara no tener relación con el Reino Unido, sí hay un porcentaje significativo (20%) que exporta al país británico y, en menor medida (el 6%) que lleva a cabo importaciones. De ahí que sus mayores temores ante el ‘brexit sean la posible implantación de aranceles (75% de las respuestas) y los cambios regulatorios.

«El impacto final que la marcha británica de la UE pueda tener en la economía de Castilla y León –estima el estudio de KPMG– dependerá de cómo se acaba fraguando la salida del Reino Unido de la UE». A la espera de que se despeje esta incógnita, destaca el hecho de que los empresarios de la región estén manejando ya la puesta en marcha de planes de contingencia. Aunque el 25% de los directivos encuestados no lo ve necesario, un porcentaje idéntico ya lo ha puesto en marcha y otro 17% lo tiene sobre la mesa aunque no ha iniciado su implementación. En todo caso, el sector agroalimentario está adoptando numerosas medidas para incorporar la innovación a toda la cadena de valor, apostando por la calidad y la diferenciación del producto, tanto en el plano internacional como en el nacional.

El informe de KPMG y CEOE aborda las principales preocupaciones de los empresarios y directivos españoles. La mayor amenaza identificada para la economía en 2018 es la incertidumbre política (82% de respuestas), seguida de las tensiones geopolíticas (40%) y de los riesgos que pueda generar el fin de la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo (34%). Preguntados por las principales amenazas para sus negocios, vuelve a surgir la incertidumbre política (para el 57%), a la que se suman la carga regulatoria (44%) y la creciente competencia (42%).

Por regiones, destaca el optimismo de los empresarios de Baleares, donde el 87% opina que la situación actual de la comunidad es ‘buena’, y el País Vasco, donde el 80% califica de ‘buena’ su coyuntura. En sus previsiones a doce meses, el País Vasco vuelve a destacar entre las más optimistas acerca de la evolución económica de su región junto a la Comunidad de Madrid y La Rioja. En el extremo opuesto, Extremadura, Asturias y Cataluña expresan las valoraciones más moderadas de la situación de sus regiones. Casi siete de cada diez encuestados extremeños la califican como regular, impresión que comparten respecto a sus comunidades seis de cada diez asturianos y el 44% de los directivos catalanes.

Desde el punto de vista sectorial destaca la confianza mostrada por la automoción: el 82% considera que la situación es ‘buena’ o ‘excelente’. Los empresarios y directivos de esta industria se encuentran además entre los que prevén un mayor crecimiento de ventas y entre los que más contratarán. El segundo sector más optimista es el inmobiliario: para el 79% la situación es ‘buena’ o ‘excelente’.

Sobresale también la mejora en las expectativas de la banca. Mientras que en 2017 el 40% de los empresarios bancarios consideraba ‘mala’ o ‘muy mala’ la coyuntura de su sector, en esta edición solo el 9% lo cree así. La gran mayoría (61%) piensa que el sistema financiero atraviesa una situación ‘regular’ y el 30% la considera ‘buena’.

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