Ocho mil castellanos y leoneses manejan en conjunto más presupuesto que la Junta

Ocho mil castellanos y leoneses manejan en conjunto más presupuesto que la Junta

La cifra de declarantes del Impuesto de Patrimonio aumenta y el volumen declarado crece, mientras la recaudación disminuye

ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Tiene Castilla y León 7.573 ciudadanos que, entre todos, atesoran un patrimonio declarado de 16.030,35 millones de euros. Es, para aquellos que no se lleven bien con las matemáticas o que estén más acostumbrados a manejar cantidades más pequeñas, como si un grupo de personas similar a todos los vecinos del municipio leonés de Valverde de la Virgen, o unos pocos más de los que hay en Aguilar de Campoo, o Briviesca, poseyeran una riqueza dos tercios mayor que el último Presupuesto de la Junta (9.844 millones), o equivalente a casi la tercera parte del Producto Interior Bruto regional, que es de 57.000 millones de euros.

Para elaborar esta información se ha denominado ricos a todos aquellos contribuyentes cuya base imponible resulta superior a 700.000 euros, o aquellas que tienen bienes o derechos de más de dos millones de euros. La fuente es la Agencia Tributaria, que acaba de hacer pública la estadística correspondiente a 2014 (que se pagó el año pasado) y en la que no figuran los datos del País Vasco y Navarra.

Con estas excepciones, residen en Castilla y León cuatro de cada cien (4,16) ricos del país (de las comunidades con régimen fiscal común). Y, sin embargo, se encuentran en la región menos de tres de cada cien (2,88) euros de la fortuna total, que asciende a 555.539 millones de euros.

En cuanto a la recaudación, de los 937 millones que ingresó el erario público por el Impuesto de Patrimonio (lo gestiona el Ministerio de Hacienda, que luego lo distribuye a la comunidades salvo en el caso de Madrid, que lo tiene bonificado al 100%) correspondieron a Castilla y León 31,82 millones (el 3,39% del total).

Esta cantidad fue tributada en realidad por 7.198 contribuyentes de la región y no por los 7.573 que declararon fortunas, debido a que la legislación contempla una serie de exenciones para quienes son socios mayoritarios y administradores de las entidades que generan el patrimonio.

Desde que, con cambios, en 2011 volvió a instaurarse la obligación de tributar por este concepto, el número de declarantes no ha dejado de crecer. El patrimonio declarado (con la excepción de 2012), también se ha incrementado. Sin embargo, la recaudación, en el último ejercicio resultó ser más de tres millones menor que en el precedente y cuatro millones inferior a la de 2011.

A la cola de la clasificación

En concreto, los 7.381 ricos de ese año declararon 15.793,97 millones y abonaron 36,88 millones. Tres años más tarde, en las liquidaciones efectuadas en el pasado ejercicio, los contribuyentes más pudientes aumentaron el 2,6% ysus fortunas, lo hicieron el 1,5%, pero los ingresos resultaron ser el 13,8% menores.

Si bien las medias estadísticas son lo que son y ofrecen un reflejo de la realidad a veces no totalmente fidedigno, los datos de la Agencia Tributaria que no están desagregados por tramos de patrimonio al nivel de comunidades autónomas, no dejan más alternativa que agarrarse a ellas para poder efectuar una comparativa por comunidades autónomas.

Por cantidad de ricos, Castilla y León ocupa la sexta posición de una tabla de 15 autonomías, el mismo puesto que en número de habitantes en la lista de 17 comunidades. Aparecen por delante Cataluña, la C. Valenciana, Andalucía, Madrid y Galicia. Por patrimonio declarado a Hacienda, la región baja algunos peldaños, hasta la octava posición, ya que también Baleares y Canarias se colocan por delante. Por volumen de recaudación, Castilla y León regresa a la sexta plaza, ya que aunque está por detrás de Baleares, la Comunidad de Madrid figura con cero euros en la estadística, al no gravar el patrimonio.

Pendientes del Gobierno

Se da la circunstancia de que el Impuesto de Patrimonio, que estuvo suprimido entre los años 2008 y 2011, fue restablecido no de forma permanente sino, en principio, solo con efectos para los ejercicios de 2011 y 2012. Ambas medidas fueron adoptadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Posteriormente, el Ejecutivo de Mariano Rajoy decidió prolongar la vigencia del gravamen a 2013 y 2014, pero lo hizo también con carácter de provisionalidad, mediante sendos reales decretos. Ahora, debido a la actual situación de interinidad política, en el caso de que no se produjese la formación de un nuevo Gobierno antes de final de año, las quince comunidades autónomas de régimen fiscal común estarían obligadas a bonificar el Impuesto de Patrimonio a partir del 1 de enero de 2017, es decir, a seguir los pasos de la Comunidad de Madrid y no aplicarlo, de modo que dejarían de recibir los ingresos correspondientes. Si esta hipótesis se tornase realidad, esos siete mil quinientos ricos de la región se llevarían una pequeña alegría, mientras que las arcas de la Hacienda castellana y leonesa se quedarían sin algo así como 32 millones de euros. Precisamente en una cantidad equivalente redujo Castilla y León sus números rojos en 2014, cuando (podría decirse que) gracias a los ingresos del Impuesto de Patrimonio el déficit público bajó del 1,8% al 1,1%del PIB autonómico.

Y si la comparación se realiza por el patrimonio medio declarado, los millonarios de Castilla y León figuran entre los menos financieramente poderosos de España, ya que con 2,11 millones de promedio ocupan la penúltima posición, solo por delante de los extremeños, con dos millones justos. En este parámetro, los madrileños están a la cabeza, muy por delante del resto, con 8,41 millones de media; seguidos de los gallegos (4,27 millones, aunque con un dato quizá distorsionado por el hecho de contarse entre ellos el hombre más rico del planeta Tierra);los canarios (3,03 millones) y los valencianos (2,89). La media de las quince comunidades es de 3,05 millones de euros.

Barcos y aviones

De los 16.030 millones de euros declarados por los ricos castellanos y leoneses en 2014, tres cuartas partes (11.900 millones el 74,2%, frente al 76,2% de media general) están invertidos en capital mobiliario, es decir en acciones, fondos o participaciones de empresas de las que son dueños o copropietarios. El segundo destino favorito de los millonarios son los bienes inmuebles (19,7% en la región, frente al 16,9% del país).

Y como colofón, una curiosidad. De la riqueza total, los denominados bienes suntuarios representan un modesto 0,12% en Castilla y León, frente al 0,20% en España. De ellos, un tercio son objetos de arte y antigüedades y el resto, joyas, pieles, vehículos, embarcaciones y aeronaves.

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