Anticorrupción pide imputar al nuevo dueño de Dia por la quiebra de la española Zed

El empresario ruso Mikhail Fridman./Efe
El empresario ruso Mikhail Fridman. / Efe

El fiscal considera que la operación del multimillonario ruso Mikhail Fridman llevó a la empresa tecnológica a la «asfixia económica» para después comprarla a un precio «irrisorio»

E. MARTÍNEZMadrid

Los problemas relacionados con la cadena de supermercados Dia siguen aflorando. Este lunes la Fiscalía Anticorrupción pidió la imputación de quien es dueño del 70% del capital de la empresa desde el pasado mes de mayo, el multimillonario ruso Mikhail Fridman. El fiscal remitió un escrito al juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, para que cite a declarar como investigado por liderar actuaciones para aprovecharse de la situación de quiebra de la empresa tecnológica española Zed WorldWide.

El empresario consiguió la empresa por 20 millones de euros, un precio que el fiscal José Grinda considera en su escrito «irrisorio». Considera que la finalidad de las decisiones de Fridman era «el apoderamiento total de una compañía mediante un procedimiento complejo que se vale de actuaciones de distinta intensidad, ejecutadas en diversas líneas y que culmina con una situación de bloqueo institucional y económico de la compañía (insolvencia), para adquirirla a un precio irrisorio muy inferior al de mercado».

Con sus acciones, Fridman pretendía la «asfixia económica» de Zed con la «pérdida de capitales en presuntas comisiones ilegales». El fiscal anuncia que el empresario ruso era conocedor de las obligaciones crediticias que el grupo español tenía contraídas, así como su «imposibilidad de hacer frente a dicho préstamo si se producía una reducción sensible de los ingreso procedentes del mercado ruso».

Así, la compañía se declaró insolvente por la falta de liquidez y el bloqueo de inversores externos, lo que dio lugar a que el 30 de junio de 2016 se presentara una solicitud de declaración de concurso de acreedores de Zed WorlWide. Cuatro meses después, los inversores rusos presentaron una oferta de compra por un importe de 20 millones de euros, muy por debajo del que era su valor cuando dieron comienzo las «maniobras» de Mikhail Fridman, denuncia Anticorrupción.

En la adquisición de Dia también se tuvo en cuenta las graves «dificultades financieras» por las que atravesaba la empresa para que la CNMV considerara «equitativo» el controvertido precio ofrecido por el magnate. Así, la sociedad LetterOne logró el control de la tercera mayor cadena de supermercados del país a través de una OPA (oferta pública de adquisición) a un precio de 0,67 euros por acción.